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martes, 29 de septiembre de 2026

MEDITACIÓN DE LAS 24 HORAS DE LA PASIÓN ⁜ | 5ª Y 6ª HORA 9 A 10 PM Y 10 A 11 PM Y EL PODER Y FINALIDAD DE LA EUCARISTIA

 

Libro 18, lectura 11; Libro 35, lectura 30; Libro 33, lectura 52; Libro 20, 20 de enero de 1927; Libro 11, lectura 111; Libro 16, lectura 27; Libro 12, lectura 66,  Libro 15, lectura 12.


PODER Y PROPÓSITO DE LA EUCARISTÍA EN LA DIVINA VOLUNTAD


poder y propósito de la Eucaristía en la Divina Voluntad, 


DOCTOR:
Ajá. Bueno, ¿cuánto tiempo tenemos?

CECILIA:
Unos dos o tres meses.

DOCTOR:
Sí, lo que usted quiera. Hablar de la Voluntad Divina es hablar durante años; nunca terminaríamos de hablar un poco sobre la Eucaristía, ¿verdad?

CECILIA:
Sí. Creo que debemos prestar mucha atención a las palabras que Jesús nos dice a través de los escritos de Luisa, ¿verdad?, donde prácticamente manifiesta el propósito del sacramento, pero junto con eso también expresa todas las quejas sobre su situación sacramental.

En el programa anterior, si recuerdan, habíamos hablado mucho sobre lo que sufre para permanecer en el sacramento; es decir, no es solo el hecho de ser consagrado y ya está, sino todo lo que le cuesta.

Aquí, en este momento, vamos a tomar el Libro 15, lectura 12, donde dice:

«Hija mía, ven a mis brazos y entra en mi corazón. Me he cubierto con los velos eucarísticos para no infundir temor. He descendido al abismo más profundo de humillaciones en este sacramento para elevar a la criatura hacia mí».

¿Qué podría querer decir con esto, Doctor?

CECILIA:
«He descendido al abismo más profundo de humillaciones en este sacramento». Doctor, ¿qué idea nos da? ¿Que es un sufrimiento horrible el que tiene allí en ese sacramento?

DOCTOR:
Que es un sufrimiento horrible, sí, pero, al mismo tiempo, si lo vemos, son humillaciones.

Y en estas humillaciones podemos comprender prácticamente su encarcelamiento en el sacramento; es decir, no solo el encarcelamiento que tuvo allí en su Pasión, sino que ahora permanece en una prisión voluntaria y mucho más pequeña que la prisión en la que se encontraba.

Allí, en esa prisión, permanecía atado, pero al menos podía ver, podía sentir sus brazos, sus piernas, hablar; no pensar mucho, quiero decir, no sé. Era de alguna manera más libre, digámoslo así, dentro de su prisión, que era terrible.

CECILIA:
Así es como se entiende. Veamos.

DOCTOR:
Si puedo explicarlo, hay dos naturalezas: divina y humana. Hombre perfecto, Dios perfecto.

Sí, el Dios perfecto tiene su humanidad donde puede expresarse, donde puede llevar a cabo todas sus acciones y, aunque estuvo atado, como dices, todavía tiene la capacidad de llevar a cabo acciones dentro de esa humanidad: ver, pensar, en resumen, moverse, simplemente moverse.

CECILIA:
No. Ahora, en la hostia, entendamos que ahora la hostia es el cuerpo de Jesús.

DOCTOR:
Pero en el cuerpo de Jesús, en este cuerpo, no tiene manera de manifestar sus acciones; quiero decir, se humilla a sí mismo hasta la inutilidad total, total en esto.

Y el propósito es llegar a nosotros.

Dice algo que es muy, muy especial. Lo dice para no asustarlos, para no causar miedo.

CECILIA:
Bueno, eso es cierto, pero ¿por qué nos causaría miedo verlo si fuera lo más magnífico que nos podría pasar?

DOCTOR:
Al ver la divinidad, podrías morir.

CECILIA:
Bueno, pero de felicidad.

DOCTOR:
No, no, no. Pero recuerden, recuerden todo el Antiguo Testamento, que nadie podía ver la divinidad. Quiero decir, todos tenían miedo de verla de frente porque morirían.

La impresión de ver a Dios con ojos mortales. Quiero decir, debería ser, debe ser algo que inspire tal sorpresa, tal vez no miedo, pero sorpresa, que te haría morir.

CECILIA:
Sí. Y entonces Jesús dice que se cubre con los velos eucarísticos para no inspirar miedo.

¿Quién le teme a un trozo de pan?

DOCTOR:
Nadie.

CECILIA:
Nadie. Y ese «nadie», presten atención a esto, es otra de las humillaciones, porque, de ser lo que es, se reduce a ser visto como algo que realmente no tiene mucha relevancia: un trozo de pan.

La relevancia, la importancia de la Eucaristía se adquiere según la fe que uno tenga. Quiero decir, según lo que uno sabe y según esa fe que le hace comprender que lo que está viendo es simplemente un velo y que, en realidad, es Jesucristo completo: cuerpo, sangre, alma y divinidad.

Por lo tanto, solo eso, ese mismo hecho, es una humillación.

DOCTOR:
Sí. Sí.

CECILIA:
Luego, el hecho de estar en una prisión donde no puede realizar sus acciones y todo esto para elevar a la criatura, es decir, a nosotros, hasta Él.

Él dice:

«Fusionándolo tanto en Mí como para formar una sola cosa conmigo, y al hacer correr Mi sangre sacramental por sus venas, constituirme la vida de su latido, de su pensamiento y de todo su ser».

Es decir, fusionar prácticamente nuestra vida.

Dice:

«Mi amor me devoró, y quise devorar a la criatura en mis llamas para hacerla renacer como otro Mí. Por eso quise esconderme bajo estos velos eucarísticos y, así oculto, entrar en él para formar esta transformación de la criatura en Mí».

Es decir, el propósito de la Eucaristía es transformarnos en Él, hacer una transformación de nuestro ser en Su ser.

Dice:

«Pero para que esta transformación ocurriera, se necesitaban disposiciones por parte de las criaturas. Y Mi amor, alcanzando un exceso al instituir el sacramento eucarístico, sacó de dentro de Mi divinidad otras gracias, dones, favores y luz para el bien del hombre, para hacerlo digno de poder recibirme. Podría decir que produje tanto bien que superó los dones de la creación».

Si lo comprendemos, Él nos está preparando completamente para ser dignos de recibirlo.

Y considero que es otra humillación más; es decir, descender, entregarse a una criatura que no es digna de poder recibirlo y que tiene que proveer de lo suyo para poder permanecer con esa criatura.

Él dice:

«Quise darle primero las gracias para recibirme, y luego entregarme para darle el verdadero fruto de mi vida sacramental. Pero para preparar las almas con estos dones, se necesita un poco de vaciamiento de sí mismas, odio a la culpa y un deseo de recibirme. Estos dones no se pudren, no se convierten en lodo. Por lo tanto, sin mis dones, no tienen las verdaderas disposiciones para recibirme. Y Yo, al descender a ellas, no encuentro el vacío para comunicar mi vida. Soy como si estuviera muerto para ellas, y ellas están muertas para Mí».

¿Qué entendemos de esto?

DOCTOR:
Esto es interesante. Si Él no encuentra lo que ha sacado de sí mismo para que podamos recibirlo, podemos prepararnos de la mejor manera, de la mejor manera, pero no podemos tener todo lo que Él sacó de sí mismo para nosotros.

Y, por lo tanto, en el momento en que Él entra en nosotros, entra en un lugar, diría yo, inadecuado, en el que Él no tiene lo necesario para poder permanecer, mucho menos para poder transformarnos en Él, que es lo que nos dijo al principio, ¿verdad?

CECILIA:
Entonces, encuentra a las criaturas muertas para Él.

DOCTOR:
Si Yo ardo y no sienten mis llamas, soy luz y permanecen aún más cegados.

CECILIA:
¡Ay de mí, cuántos dolores en mi vida sacramental!

DOCTOR:
Muchos, por falta de disposición, sin sentir ningún bien al recibirme, llegan a aborrecerme.

Y si continúan recibiéndome, es para formar mi Calvario continuo y su condenación eterna.

Si no es el amor lo que los lleva a recibirme, es una afrenta más que cometen contra Mí. Es un pecado más que añaden a sus almas.


EL PROPÓSITO DE LA EUCARISTÍA: FORMAR LA VIDA DE JESÚS

CECILIA:
Bueno, aquí ya hemos definido ese propósito de la Eucaristía: transformarse en Él, fundirse en Él, llegar a ser una sola cosa con Él.

En el Volumen 18, lectura 11, comienza a darnos algunas indicaciones sobre cómo sucederá esto.

Y Él dice:

«El sacramento de la Eucaristía no es solo su vida que las almas reciben; es decir, no es solo la vida de Jesús, sino más bien, es la misma vida que se les da».

DOCTOR:
Sí, la diferencia es notable.

CECILIA:
Sí. En otras palabras, lo que Él les da es mucho más; no es solo la vida de Jesús, sino la vida en todo lo que eso significa.

DOCTOR:
Así es.

CECILIA:
Es decir, la vida en su plenitud.

Y Él dice:

«Así pues, el fruto de este sacramento es formar mi vida en ellos, y cada comunión sirve para hacer crecer mi vida».

Quisiera hacer una pausa aquí un momento, sí, porque hoy en día es común oír hablar de la Voluntad Divina y decir que la comunión ya no es necesaria. No sé si lo han oído.

En otras palabras, al vivir la Voluntad Divina, la comunión ya no es necesaria.

Es necesaria por varias razones, como veremos más adelante, pero esto es algo importante para la persona.

Cada comunión que se recibe hace crecer la vida divina en su interior. Es decir, es una vida que se está formando, una vida que se está adquiriendo, pero como toda vida, debe tener un proceso de desarrollo y crecimiento.

Por lo tanto, cada comunión que recibimos es alimento que hace crecer y desarrollar esa vida para alcanzar la plenitud.

Así que Él dice:

«Cada comunión sirve para hacer crecer mi vida, para desarrollarla, para que uno pueda decir: “Soy otro Cristo”».

Dice:

«Pero ¡ay de mí!, porque pocos se aprovechan de ello. Además, ¡cuántas veces desciendo a los corazones, y me hacen encontrar las armas para herirme y repetirme la tragedia de mi Pasión!».

Y tan pronto como se consumen las especies sacramentales, en lugar de instarme a quedarme con ellas, me veo obligado a irme bañado en lágrimas, llorando por mi destino sacramental, y no encuentro a nadie que calme mi llanto y mis gemidos de dolor.

Poco a poco vamos comprendiendo por qué es la humillación más profunda.

DOCTOR:
No, no, no. ¿Qué sufrimiento es el de Jesús? A mí me parece peor que la Pasión.

CECILIA:
A mí esto me parece peor que la Pasión.

DOCTOR:
¿La Eucaristía es así?

CECILIA:
Él es mucho más vulnerable, más vulnerable y más solo, más vulnerable, más ofendido, más herido, más encarcelado, más cautivo, más triste, más abandonado, más solo.

Quiero decir, no hay comparación, de verdad, no hay comparación.

Y, sobre todo, en su vida mortal aquí en la tierra, tenía algún lugar al que acudir donde encontrar amor.

DOCTOR:
Sí, al menos en su madre encontró amor.

CECILIA:
En María, en los pastores, María, los apóstoles. Bueno, entre comillas, ¿verdad? ¿Quizás en Juan, verdad? Mucho amor, ¿verdad? En Magdalena, mucho amor. En ellos, en ellos lo encontró.

Pero, sobre todo, en los pobres, si leemos, quiero decir, Él se volvió mucho hacia los pobres. Porque allí fue donde encontró el mayor amor.

En la hostia, no tiene a quién recurrir.

Esa vida que recibimos está atrapada en la hostia y, si no encuentra el amor de esa criatura, se encuentra totalmente indefenso, ¿verdad?

Es decir, no tiene a dónde ir porque no tiene forma de manifestarse.

Y por eso, tan pronto como la especie es consumida, en ese momento, en lugar de quedarse, se va.

Y por eso el Catecismo de la Iglesia Católica nos dice que la presencia real de Jesús en la Eucaristía dura mientras dura la especie. Y una vez que la especie es consumida, la vida real de Jesús se va.

DOCTOR:
Sí.

CECILIA:
Continuamos con las lecturas, Doctor, para profundizar y escucharlo en sus propias palabras, no en las nuestras.

No, es muy intenso, muy intenso.


LIBRO 35, LECTURA 30: LA PRISIÓN DE AMOR

CECILIA:
En el Libro 35, lectura 30, dice lo siguiente.

Dice:

«Mi vuelo en la Voluntad Divina continúa».

Luisa está hablando.

Y mientras visitaba a Jesús en el sacramento, quise abrazar todos los sagrarios y cada una de las hostias sacramentales para hacer vida junto con mi prisionero Jesús.

Y pensé para mí mismo: «¡Qué sacrificio! ¡Qué larga prisión, no de días, sino de siglos! Pobre Jesús, ojalá se le correspondiera».

Entonces Jesús le dice:

«Hija mía, mi primera prisión fue el amor. Me aprisionó tanto que no tenía libertad para respirar, ni para golpear, ni para actuar, sino que estaba completamente aprisionado en mi amor. En verdad, fue mi amor el que me aprisionó en el tabernáculo, pero con razón y con suprema y divina sabiduría. Debes saber que las cadenas de mi amor me hicieron partir del cielo en mi encarnación. Partí para descender a la tierra en busca de mis hijos y hermanos, para formar para ellos con mi amor tantas pasiones, prisiones de amor de las que no pudieran escapar. Pero mientras partía, al mismo tiempo permanecí en el cielo, porque mi amor, haciéndome una prisión, me ató en las regiones celestiales. Ahora, habiendo cumplido mi viaje aquí abajo, partí al cielo y al mismo tiempo permanecí aprisionado en cada hostia sacramental. ¿Pero sabes por qué? Porque mi amor, haciéndome una dulce prisión, dijo: “El propósito para el cual descendiste del cielo a la tierra no se ha cumplido”».

CECILIA:
¿Qué te dice eso, Doctor?

DOCTOR:
¿Qué te dice eso?

CECILIA:
Se refiere a su ascensión al cielo. Su vida había terminado, su Pasión había terminado, el tiempo que pasó después de su resurrección había terminado y ahora parte hacia el cielo.

Pero el amor divino le dice:

«Bueno, todo eso está muy bien, pero tu propósito no se ha cumplido. Te faltó algo. Te faltó algo».

DOCTOR:
Exactamente.

CECILIA:
No, no, no. Exactamente.

Dice entonces:

«Porque mi amor, formando una dulce prisión para Mí, dijo: “El propósito para el cual descendiste del cielo a la tierra no se ha cumplido”. ¿Dónde está el reino de nuestra voluntad? Ni existe ni se conoce. Así que permanece prisionero en cada hostia sacramental».

De esta manera, no será solo un Jesús como en tu humanidad, sino tantos Jesuses como hostias consagradas haya.

Así que muchas de tus vidas harán una brecha y un furor de amor ante la divinidad y una brecha y un furor de amor a cada corazón que te reciba.

Estas vidas tendrán una pequeña palabra que decir para dar a conocer nuestra voluntad.

Porque esas vidas, cuando desciendan a los corazones, no serán vidas mudas, sino vidas que hablan.

Y hablarás en la intimidad de sus corazones sobre nuestro Fiat.

Tú serás el portador de nuestro reino.

Luego dice:

«Vi justas las pretensiones de mi amor, y voluntariamente permanecí en la tierra para formar el reino de mi voluntad hasta que sea una obra completa».

Y qué sorpresa, que prácticamente tenemos el propósito de la Eucaristía delineado aquí: llegar a formar el reino de la Voluntad Divina en la tierra.

En otras palabras, la redención sigue siendo un camino.

DOCTOR:
En otras palabras, la redención fue la parte necesaria.

CECILIA:
Es un camino, es un camino para formar el reino.

Por lo tanto, una vez que su vida aquí abajo termina, ese reino aún no existía. No estaba allí.

Lo que está diciendo allí es que el propósito no se cumple. El reino de nuestra voluntad no existe ni es conocido.

Pero en la tierra y en el cielo, ¿o solo en la tierra?

DOCTOR:
No, en la tierra.

CECILIA:
¿En el cielo era conocido, sí o no?

DOCTOR:
Sí, porque la Voluntad Divina vive allí, ¿verdad? Y la Trinidad vive allí.

CECILIA:
Sí. No había nadie, no había ningún ser humano allí. Quiero decir, no había nadie hasta que Jesús abrió el camino.

DOCTOR:
Eso es correcto.

CECILIA:
Por lo tanto, en el cielo era sabido, por supuesto, pero en la tierra nadie tenía conocimiento de ello, ¿verdad?

Y esto nos lleva a las palabras de Jesús:

«Todavía tengo mucho que decirles. Sí, pero no pueden soportarlo ahora».

Cuando Jesús habla a los apóstoles, a los discípulos acerca de la Eucaristía, los discípulos lo abandonan.

DOCTOR:
Sí, los 72 discípulos.

CECILIA:
¿Y por qué lo abandonan?

DOCTOR:
Porque no entienden nada. No pueden soportar esas palabras.

CECILIA:
Sí, ¿verdad?

Y, sobre todo, lo que les está diciendo: tienen que comerme. Tienen que comer mi carne y comer mi sangre, tomar mi sangre. Tienen que beber mi sangre.

DOCTOR:
Para un judío, eso es anatema.

CECILIA:
Sí. Quiero decir, un anatema total y absoluto, y naturalmente lo abandonan.

Los apóstoles se quedan, pero gracias a Dios, y aunque permanecen sin entender, lo aceptan y poco a poco lo entenderán.

DOCTOR:
Sí.

CECILIA:
Además, las palabras de Pedro:

«¿A quién iremos, Señor, si solo Tú tienes palabras de vida eterna?»

son contundentes.

Quiero decir, las palabras de Pedro allí, súper inspiradas por el Espíritu Santo, detienen a los otros discípulos porque el líder que Jesús les ha dejado algo que tal vez no entendieron, pero les dijo algo que los detuvo:

«Solo Tú tienes las palabras de vida eterna».

DOCTOR:
¿Adónde vamos a ir?

CECILIA:
Eso es correcto. ¿Adónde iremos?

Entonces dice:

«Mira, si partí al cielo y al mismo tiempo permanecí en la tierra, mi vida dispersa en tantas hostias sacramentales no será inútil aquí abajo; no, sino que ciertamente formaré el reino de mi voluntad».

Es decir, ahora tenemos una promesa más de que este reino se formará.

Ya no es solo la promesa del Padre Nuestro, porque Jesús dice que no es una petición. El Padre Nuestro no es una petición, sino una promesa de su reino.

DOCTOR:
Sí.

CECILIA:
Y ahora aquí nos lo repite de nuevo, lo que significa que la formación de este reino necesariamente tendrá lugar.

La promesa es un mandato.

DOCTOR:
Una promesa en Dios es un hecho; es decir, no un mandato, sino un hecho. En otras palabras, la promesa es un hecho. Es como un oráculo de Yahvé.

CECILIA:
Eso es correcto.

DOCTOR:
Dios no tiene intenciones. Dios tiene acciones.

Es decir, Dios no tiene la intención de formar el reino, ¿verdad? Dios ya lo tenía formado en Él a través de Jesús, a través de todo su sufrimiento, a través de todo lo que iba a suceder y a través de los siglos, pero en Dios ya estaba allí.

Así que lo que Él dice no es una promesa por cumplir. Para nosotros es una promesa en el tiempo, pero para Él es una realidad. Ya está hecho, ya está formado.

CECILIA:
Sí. Y por eso dice:

«¿Puedo decir que cada una de mis vidas sacramentales son tantas promesas que les doy, suficientes para poder entregar mi reino a mis hijos?»

Bueno, creo que con esto hemos comprendido prácticamente cuál es el propósito de que Él permanezca en la Eucaristía.

Es decir, no es simplemente una muestra de amor; no es solo para sostenernos, para animarnos, para darnos fuerza, para servir como nuestro médico, maestro, alimento, para salvarnos, sino que conlleva un propósito que va más allá, que es el primero que escuchamos: transformarnos en Él.

Y ese es precisamente el reino de la Divina Voluntad.


La Eucaristía y la vida sacramental

CECILIA:
Doctor, esto que Él nos dijo: «Cada vida sacramental mía es una promesa que te doy para entregar mi vida a mis hijos», «para entregar mi reino».

DOCTOR:
«A mis hijos» o «dar su vida» es prácticamente lo mismo. Es que no es solo su vida, como habíamos dicho; no es solo toda su vida, sino la plenitud de la vida, la vida misma.

CECILIA:
La vida misma.

Es que lo que he descubierto es que la Eucaristía, es decir, cada vez que la tomas, es uno de los pocos actos que haces por la Divina Voluntad, ¿eh?, porque para recibirlo, siempre que lo recibas con las disposiciones, las mejores disposiciones, ¿verdad?

Si no, se convierte en tu propia condena. Lo recibes con las mismas, con las mejores disposiciones y te esfuerzas por las mejores disposiciones.

DOCTOR:
Estos son actos de la Divina Voluntad, pero los sacerdotes son tan grandes porque son los que realizan la mayoría de los actos de la Divina Voluntad.

Porque la vida sacramental es siempre un acto de la Divina Voluntad. En otras palabras, todos los sacramentos, impartir todos los sacramentos, son actos de la Divina Voluntad.

CECILIA:
Eso es correcto. Solo quisiera hacer una pequeña aclaración.

DOCTOR:
Sí.

CECILIA:
Sí, Doctor. Son actos de la Divina Voluntad.

DOCTOR:
Sí, pero solo en la medida en que lo saben.

CECILIA:
Sí, eso se entiende.

DOCTOR:
Solo en la medida en que... sí, sí, sí.

En la medida en que el sacerdote lo sabe. Una vez que lo sabe, puede hacer de cada sacramento, o de cada uno de ellos, un acto de la Voluntad Divina.

Por eso es un acto de la Voluntad Divina.

CECILIA:
Sí, es un acto en el que Dios participa, por supuesto, porque Él es quien verdaderamente... El sacerdote es solo el medio a través del cual Jesús mismo administra los sacramentos.

Pero ¿cuánto participa el sacerdote en eso?

DOCTOR:
En la medida en que lo sabe; es decir, la vida, esa vida que se nos dijo que recibimos, no solo Su vida, sino la vida en plenitud.

El sacerdote no la recibe, porque ese es el Reino de la Voluntad Divina, y ese Reino se establece solo ahora con el conocimiento de la Voluntad Divina.

En otras palabras, cuanto más sabe el sacerdote, más se vuelven sus actos sacramentales, o los sacramentos que imparte, tendrán una plenitud enorme.

Imagínense ahora a un sacerdote que conoce la Voluntad Divina, que está plenamente dispuesto a llevar a cabo todo lo necesario para vivirla en el momento de impartir un sacramento.

CECILIA:
Como una explosión de Vida Divina.

DOCTOR:
Sí.


LAS DISPOSICIONES PARA RECIBIR A JESÚS

CECILIA:
En fin. Así somos.

Jesús nos dice que, como acabas de decir, siempre y cuando el alma reciba a Jesús con las disposiciones adecuadas.

Bueno, veamos cuáles son esas disposiciones.

Es decir, Jesús ya nos dijo que Él tenía que proveer esas disposiciones.

Vayamos al Volumen 12, lectura 66, donde dice:

«Hija, para asegurar que la criatura tuviera todos los medios necesarios para recibirme, quise instituir este sacramento al final de mi vida para cortejar a cada hostia con toda mi vida, como preparación para cada una de las criaturas que me recibirían. La criatura no podría recibirme si no tuviera un Dios que la preparara».

Esto es interesante.

Nosotros no podríamos recibirlo si no tuviéramos un Dios que nos preparara y quien, movido por su amor desbordante, por querer entregarse a la criatura y siendo la criatura incapaz de recibirme, ese mismo amor desbordante me llevó a entregar toda mi vida para prepararla.

Así que puse todos mis pasos, mis obras, mi amor delante de los tuyos.


LIBRO 15, LECTURA 30

JESÚS SE RECIBIÓ A SÍ MISMO

CECILIA:
Es, es enorme lo que Él nos está diciendo.

La profundidad de esto se oye, se ve, se entiende a medias, pero esto debe meditarse con gran calma para captar verdaderamente —no entender, sino captar— lo que Él está diciendo, ¿verdad?

En fin, pasemos a otro.

Libro 15. Lectura 30.

Dice Luisa que estaba dando vueltas en la Voluntad Divina y que, al llegar al acto en el que Jesús permanece sacramentalmente, que Él instituye el sacramento, que Él se recibió a sí mismo en comunión.

Y entonces Jesús le dice:

«Hija amada, mi voluntad lo contiene todo. Conserva todas las obras divinas como en acto y no deja escapar nada. Y a quien vive en ella, quiere dar a conocer los bienes que contiene. Por eso quiere darte a conocer la causa por la cual quise recibirme al instituir el Santísimo Sacramento. El prodigio fue grande e incomprensible para la mente humana: que una criatura reciba a un hombre y a Dios, que encierre lo infinito dentro de un ser finito y que ofrezca a este ser infinito honores divinos, decoro y una morada digna de Él. Este misterio era tan profundo e incomprensible que los apóstoles mismos, aunque creían fácilmente en la Encarnación y en tantos otros misterios, se turbaban ante este, y sus intelectos se resistían a creer. Y fue necesario hablarles repetidamente para convencerlos».

Entonces, ¿cómo se podía hacer?

«Yo, que lo instituía, tenía que pensar en todo, porque mientras la criatura me recibiera en mi divinidad, no podía faltarle honores, decoro divino ni una morada digna de Dios. Por eso, hija mía, al instituir el Santísimo Sacramento, mi voluntad eterna, unida a mi voluntad humana, me presentó todas las hostias que recibirían la consagración sacramental hasta el fin de los tiempos».


Y los miré uno por uno, los consumí y vi mi vida sacramental palpitando en cada hostia, porque quería entregarme a las criaturas.

Mi humanidad, en nombre de la humanidad entera, la familia humana, asumió el compromiso de todos y proveyó una morada en sí misma para cada hostia.

Y mi divinidad, inseparable de mí, rodeó cada hostia sacramental con honores, alabanzas y bendiciones divinas para que fuera un digno decoro para mi majestad.

Así, cada hostia sacramental fue depositada en mí y contiene la morada de mi humanidad y el séquito de honores de mi divinidad.

De otro modo, ¿cómo podría descender a la criatura?

Recordemos que cuando Dios realiza una obra, un acto, es un acto único, y ese acto se multiplica.

No necesita realizar actos repetidos.

Cuando el sacerdote consagra, no es una nueva consagración, sino simplemente una actualización de la consagración que realizó hace 2000 años.

Esto se debe a que mantuvo presentes todas las hostias de todos los tiempos.

Es algo inimaginable. 


LA VIDA SACRAMENTAL Y LA VIDA EN LA DIVINA VOLUNTAD

CECILIA:
No hay separación entre recibir la Eucaristía y la vida que tienes, porque tenemos esa separación.

Cuando recibimos a Jesús, tenemos esa separación; es decir, tomamos a Jesús, lo tomamos en su Eucaristía y luego continuamos nuestra vida y vivimos en nuestra propia voluntad, no vivimos en la Voluntad Divina.

DOCTOR:
Eso es correcto.

CECILIA:
Y ella ya vivía en la Voluntad Divina; por lo tanto, ya no hay interrupción entre recibir la Eucaristía y continuar la vida en la vida divina, ¿verdad?

DOCTOR:
Y ya no hay interrupción porque sus actos están generando vidas divinas, y vidas divinas tan completas y perfectas como la vida eucarística, incluso si está tosiendo.

CECILIA:
La tos es un acto.

DOCTOR:
Es un acto, y es un acto que, unido a Jesús, es un acto donde Jesús vive, ¿verdad?

CECILIA:
La tos, el hecho de toser, es vida divina.

DOCTOR:
Por supuesto. El latido del corazón, la respiración, el pulso, el caminar, todo, todo es vida divina.

CECILIA:
Todo, todo.

DOCTOR:
Siempre he dicho que el único que puede sentir lo que yo siento, como yo lo siento, es... un dolor de estómago, digamos. Nadie puede sentir tu dolor de estómago, pero Jesús sí.

CECILIA:
Por supuesto.

DOCTOR:
Él es el único que puede sentirlo porque está dentro de ti, viviendo la misma vida que tú.

CECILIA:
Por supuesto.

DOCTOR:
Y ahora entiendes, ahora entiendes por qué Jesús dice que tuvo que sufrir todos los sufrimientos de toda la familia humana, todas las vidas, todas las muertes y todas las resurrecciones.

Porque, viviendo en nosotros, sufrió todo lo que nosotros vamos a sufrir.

La fractura, el golpe, la enfermedad, el dolor de cabeza, el insulto, el desprecio; en resumen, todo.

Por eso dice:

«Quien os lo hace a vosotros, me lo hace a mí».

Le dice a Luisa:

«Quien os lo hace a vosotros, me lo hace a mí».

CECILIA:
Sí, es cierto. Como dijiste hace un momento, es increíble lo que Dios hace.

Es increíble. No tenemos idea de lo que Dios puede hacer.


LA COMUNIÓN CONTINUA


Luego continúa y dice:

Voy a repetir un poco para que no nos perdamos.

Ya habéis entendido qué es esta gran y continua comunión.

Es Mi Divino Fiat el que fluye en ti como vida en tu alma, como calor para hacerte fructífero y desarrollarte, como alimento para nutrirte.

Fluye en la sangre de tus venas, en el latido de tu corazón, en todo.

Siempre está en el acto de entregarse a ti.

Solo necesitas desearlo y recibirlo, querer recibirlo, y ella te inundaría de comuniones, tantas que quiere darte.

DOCTOR:
Pues bien, es más: si vivieras en la Divina Voluntad, en el momento en que Jesús consagra todas las hostias, poniendo toda su vida, toda su Pasión, su muerte, su resurrección, sus atributos, todo en ellas, tú harías lo mismo.

CECILIA:
Exacto.

DOCTOR:
Sí, diste en el clavo. Harías lo que Él hace.

CECILIA:
Exacto.


LOS ACTOS EN LA DIVINA VOLUNTAD

DOCTOR:
La idea es que Él sea quien entre completamente y Él mismo repare, provea, haga; es decir, que no seamos nada, solo un recipiente.

CECILIA:
Un recipiente.

DOCTOR:
Exactamente.

Pero como no es conocido, entonces no está formando Vida Divina en la criatura.

CECILIA:
Oh, qué difícil, Doctor, que seamos algo tan pequeño, en verdad.

Finalmente, somos algo tan pequeño y Jesús es tan grande que creo que difícilmente lo alcanzaremos; es decir, nos llevará mucho tiempo, no porque Dios no lo quiera, sino porque nos falta mucho para ser capaces de recibirlo como Él quiere ser recibido.

DOCTOR:
Bueno, tienes razón. Nos falta mucho, sí, nos falta mucho conocimiento de cómo llegar a vivir en la Voluntad Divina para que la Voluntad Divina, convirtiéndose en nuestra vida, pueda transformarnos prácticamente en Él.

CECILIA:
Sí.

Es enorme lo que Él nos está diciendo. La profundidad de esto se oye, se ve, se entiende a medias, pero esto debe meditarse con gran calma para captar verdaderamente —no entender, sino captar— lo que Él está diciendo, ¿verdad?




Libro 11, lectura 111, la cuestión de la Comunión y confesión, la lectura 229, el Libro 16, lectura 27

LIBRO 16, LECTURA 27

La verdadera correspondencia del alma que vive en la Divina Voluntad

CECILIA:

Otra de las necesidades es la siguiente.

Jesús dice —bueno, está hablando de todo lo que sufre en el sacramento— en el Libro 16, lectura 27, y Él dice:

«¿Pero sabéis dónde encuentro mi verdadera correspondencia en el alma que vive en mi Voluntad? Tan pronto como desciendo a su corazón, consumo rápidamente los accidentes de la Hostia, porque sé que accidentes más nobles, más queridos para Mí, están dispuestos a aprisionarme, para no dejarme abandonar ese corazón que me dará no solo vida en él, sino vida para vida. No estaré solo, sino que estaré con mi compañía más fiel. Seremos dos corazones latiendo juntos. Amaremos unidos. Nuestros deseos serán uno, así que permanezco en ella y en ella vivo una vida verdadera y viva, tal como lo hago en el Santísimo Sacramento».

La única alma que puede dar a Jesús la gloria, el amor y la reparación por haber permanecido en el Sacramento es el alma que vive en la Divina Voluntad.

Y esa es otra de las necesidades por las que debemos recibir la Comunión continuamente.

Y además, eso añade a la vida espiritual, también añade al alma que ya vive en la Divina Voluntad.

Le añade, le añade, le añade perfección, añade porque nunca termina.

No, nunca acaba.

Lo que se dijo en una de las primeras lecturas que vimos es que cada Comunión hace crecer la vida divina que está en una persona.

DOCTOR:

Por supuesto.

CECILIA:

En otras palabras, lo que Jesús hizo con los sacramentos fue devolvernos la vida divina en germen con el sacramento del Bautismo y darnos los elementos para conquistar la vida divina completa con todos los demás sacramentos y la vida en Él.

Para eso existen y para poder hacerla crecer, hacerla crecer hasta que alcance la mayor plenitud posible durante nuestra vida.

DOCTOR:

Eso es correcto.

Porque no podemos decir que hay una medida.

CECILIA:

No, no, no, no hay medida.

DOCTOR:

Hasta donde queramos y hasta donde podamos.

CECILIA:

Hasta donde queramos.

No añadas la parte del «puedo», porque Dios puede hacerlo todo. Entonces, lo estás limitando, ¿de acuerdo?

Hasta donde queramos.

Yo quiero, y donde quiero puedo, porque no se trata de obras humanas.

DOCTOR:

Por supuesto.

Se trata de obras divinas donde Dios es quien provee.

CECILIA:

Sí.

Entonces, solo tengo que decirle: «Sí, más, más, más».

DOCTOR:

Y Él dará más.

CECILIA:

¡Guau! ¡Guau!

No sé qué piensas acerca del Sacramento de la Eucaristía, ¿verdad?

DOCTOR:

Hombre, hace toda la diferencia, toda la diferencia en cada Comunión.

Es, es... bueno, parece que has hecho todo mal toda tu vida, y también que le debes al Señor no sé cuántas vidas divinas, y encima de todo que has desperdiciado el tiempo, y encima de todo que has recibido la Comunión mal.

Y encima de todo... no, no, te rectifica completamente.

Te rectifica, lo arregla todo, tu voluntad eucarística, porque estás... estás... la has perdido.

Realmente no sabes lo que estás haciendo.

No sé cómo explicarlo.

Aunque sabes que estás consumiendo el cuerpo, la sangre, el alma y la divinidad de Jesús, no sabes todo lo que Jesús hizo para que pudieras recibirlo y que...

No sabes todo lo que la Comunión puede darte.

CECILIA:

Exacto. Exacto.


EL SACRAMENTO DE LA EUCARISTÍA

CECILIA:

De todos modos, este es el sacramento de la Eucaristía.

DOCTOR:

Sí.

CECILIA:

¡Qué gran sacramento!

DOCTOR:

Un gran sacramento.

CECILIA:

Así es.

DOCTOR:

Es el sacramento de los sacramentos.

CECILIA:

Por eso la Iglesia lo ve como el sacramento de los sacramentos.

DOCTOR:

Mm.

Porque lo es.

Lo es.

Sencillamente, lo es.

Solo por el mero hecho de decir que recibes la vida completa de Jesús.

Eso es todo.

Pero profundizando y con este conocimiento que se nos da a través del Libro del Cielo, bueno, aquí tenemos todo.


EL VALOR DE RECIBIR LA EUCARISTÍA

DOCTOR:

De ahí la necedad de aquellos que pueden vivir en pecado mortal y privarse de este alimento, que es la vida y lo es todo.

De ahí la necedad de aquellos que prefieren vivir en pecado mortal en lugar de recibir al Señor, o aquellos que cambian de religión y se hacen protestantes, o se hacen hindúes, o se hacen budistas, o se hacen lo que sea.

Es un gran error.

Están haciendo el ridículo.

CECILIA:

Sí, sí.

DOCTOR:

Es solo, imagínate, es como perder, quiero decir, más que un simple tesoro.

A la gente, siempre les digo, a los que abandonan nuestra fe, siempre les digo:

«¿Y no extrañan la Eucaristía?»

«¿No la extrañan?»

«¿No sienten nada por haberla perdido?»

Es que simplemente no saben nada, nada.

CECILIA:

Y si vas a misa y te quedas sentado y no comulgas, no sabes nada.

DOCTOR:

Cesi, no te sorprendas por eso.

Sorpréndete por la gente que va a misa, por la gente que se acerca a comulgar y, después de recibirla, empieza a hacer cualquier cosa menos concentrarse, abstraerse en el Jesús que acaban de recibir.

No, no, no, no tienen la más mínima idea.

Y empiezan a cantar como pajaritos y a hacer mil cosas.

Y luego, quiero decir, también tengo que decirlo, los sacerdotes que no te dan un minuto para meditar, no te lo dan.

Continúan inmediatamente con la misa, con los anuncios, y adiós.

Y la gente se va y empieza a charlar y a hacer lo que siempre hace.

¿Dónde acabó Jesús?

Aparte.

Piénsalo.

¿Qué recibieron?

Nada.

Así que les digo, los que se separan de la Iglesia:

¡Qué mal, qué regalo!

Los peores, los peores son estos, los que están en la Iglesia, que reciben este sacramento y no tienen idea de lo que hacen.

CECILIA:

Eso es correcto.


CIERRE DEL PROGRAMA

CECILIA:

Doctor, muy interesante.

Es un tema que puedes ver mil veces y siempre encontrarás algo nuevo.

DOCTOR:

Así es.

Es como si la escritura se hubiera abierto para nosotros, y siempre lees y ves algo diferente.

Es la caja de Pandora.

CECILIA:

Sí.

No, no, no.

¡Qué grande es Jesús!

¡Qué grande es Jesús en el Santísimo Sacramento!

Muchas gracias.

Gracias, Doctor.

Eh, ha estado con nosotros, pero el programa importa más porque este programa es, eh, insuperable.

Por favor, denle un «me gusta» y compártanlo en sus grupos.

Qué importante sería si todos tomáramos la Comunión de una manera diferente, tal como Jesús nos está llamando gradualmente a este cambio.

Si todos hiciéramos esto, el mundo sería diferente.

DOCTOR:

Así es.

Estoy seguro de que sería diferente.

El mundo cambiaría.



Poder y propósito de la Eucaristía en la Divina Voluntad

 algo muy importante. Ahora, Doctor, el tiempo es todo suyo. Comencemos. Ajá. Bueno, ¿cuánto tiempo tenemos? Unos dos o tres meses. Sí, lo que usted quiera. Hablar de la Voluntad Divina es hablar durante años, nunca terminaríamos de hablar un poco sobre la Eucaristía, ¿verdad? Sí. Creo que debemos prestar mucha atención. atención a las palabras que Jesús nos dice a través de los escritos de Luisa, ¿verdad? Donde prácticamente manifiesta el propósito del sacramento, pero junto con eso también expresa todas las quejas sobre su situación sacramental.En el programa anterior, si recuerdan , habíamos hablado mucho sobre lo que sufre para permanecer en el sacramento, es decir, no es solo el hecho de ser consagrado y ya está , sino todo lo que le cuesta. 

Aquí en este momento vamos a tomar el libro 15, lectura 12, donde dice : "Hija mía, libro 15, lectura 12, Ven a mis brazos y entra en mi corazón. Me he cubierto con los velos eucarísticos para no infundir temor. « He descendido al abismo más profundo de humillaciones en este sacramento para elevar a la criatura hacia mí». ¿Qué podría querer decir con esto, ? «He descendido al abismo más profundo de humillaciones en este sacramento». Niño, ¿qué idea nos da? ¿Que es un sufrimiento horrible el que tiene allí en ese sacramento? Que es un sufrimiento horrible, sí, pero al mismo tiempo, es decir, si lo vemos, son humillaciones. Y en estas humillaciones podemos comprender prácticamente su encarcelamiento en el sacramento; es decir, no solo el encarcelamiento que tuvo allí en su pasión, sino que ahora permanece en una prisión voluntaria y mucho más pequeña que la prisión en la que se encontraba. Allí, en esa prisión, permanecía atado, pero al menos podía ver, podía sentir sus brazos, sus piernas, hablar, no pensar mucho, quiero decir, no sé, era de alguna manera más libre, digámoslo así , dentro de su prisión, que era terrible. Así es como se entiende, veamos . Si puedo explicarlo,

Hay dos naturalezas, divina y humana.

Hombre perfecto, Dios perfecto.

Sí, el Dios perfecto tiene su humanidad donde puede expresarse, donde puede llevar a cabo todas sus acciones, y aunque estuvo atado, como dices, todavía tiene la capacidad de llevar a cabo acciones dentro de esa humanidad: ver, pensar, en resumen, moverse, simplemente moverse. No, 

ahora en la hostia entendamos que ahora la hostia es el cuerpo de Jesús. Pero en el cuerpo de Jesús, en este cuerpo no tiene manera de manifestar sus acciones, quiero decir, se humilla a sí mismo hasta la inutilidad total, total en esto. Y el propósito es llegar a nosotros. Dice algo que es muy, muy especial. Lo dice para no asustarlos , para no causar miedo. Bueno, eso es cierto, pero ¿por qué nos causaría miedo verlo si fuera lo más magnífico que nos podría pasar? Al ver la divinidad, podrías morir. Bueno, pero de felicidad. No, no, no. Pero recuerden, recuerden todo el Antiguo Testamento, que nadie podía ver la divinidad, quiero decir, todos tenían miedo de verla de frente porque morirían. La impresión de ver a Dios con ojos mortales. Quiero decir, debería ser, debe ser algo que inspire tal sorpresa, tal vez no miedo, pero sorpresa, que te haría morir. Sí. Y entonces Jesús dice que se cubre con los velos eucarísticos para no inspirar miedo. ¿Quién le teme a un trozo de pan? Nadie. 

Nadie. Y ese nadie, presten atención a esto, es otra de las humillaciones, porque de ser lo que es, se reduce a ser visto como algo que realmente no tiene mucha relevancia, un trozo de pan.

La relevancia, la importancia de la Eucaristía se adquiere según la fe que uno tenga. Quiero decir, según lo que uno sabe y según esa fe que le hace comprender que lo que está viendo es simplemente un velo y que en realidad es Jesucristo completo, cuerpo, sangre, alma y divinidad. Por lo tanto, solo eso, ese mismo hecho es una humillación. Sí. Sí. Luego el hecho de estar en una prisión donde no puede realizar sus acciones y todo esto para elevar a la criatura, es decir, a nosotros, hasta Él. Él dice: "Fusionándolo tanto en Mí como para formar una sola cosa conmigo, y al hacer correr Mi sangre sacramental por sus venas, constituirme la vida de su latido, de su pensamiento y de todo su ser." Es decir, fusionar prácticamente nuestra vida. Dice: "Mi amor me devoró, y quise devorar a la criatura en mis llamas para hacerla renacer como otro Mí. Por eso quise esconderme bajo estos velos eucarísticos y, así oculto, entrar en él para formar esta transformación de la criatura en Mí." Es decir, el propósito de la Eucaristía es transformarnos en Él, hacer una transformación de nuestro ser en Su ser. Dice: "Pero para que esta transformación ocurriera, se necesitaban disposiciones por parte de las criaturas . Y Mi amor, alcanzando un exceso al instituir el sacramento eucarístico, sacó de dentro de Mi divinidad otras gracias, dones, favores y luz para el bien del hombre, para hacerlo digno de poder recibirme. Podría decir que produje tanto bien que superó los dones de la creación. Si lo comprendemos, Él nos está preparando completamente para ser dignos de recibirlo. Y considero que es otra humillación más, es decir, descender, entregarse a una criatura que no es digna de poder recibirlo, y que tiene que proveer de lo suyo para poder permanecer con esa criatura . Él dice: «Quise darle primero las gracias para recibirme, y luego entregarme para darle el verdadero fruto de mi vida sacramental. Pero para preparar las almas con estos dones, se necesita un poco de vaciamiento de sí mismas, odio a la culpa y un deseo de recibirme. Estos dones no se pudren, no se convierten en lodo. Por lo tanto, sin mis dones, no tienen las verdaderas disposiciones para recibirme. 

Y yo, al descender a ellas, no encuentro el vacío para comunicar mi vida. Soy como si estuviera muerto para ellas, y ellas están muertas para mí».

¿Qué entendemos de esto? Esto es interesante. 

Si Él no encuentra lo que ha sacado de sí mismo para que podamos recibirlo, podemos prepararnos de la mejor manera, de la mejor manera, pero no podemos tener todo lo que Él sacó de sí mismo para nosotros. Y por lo tanto, en el momento en que Él entra en nosotros, entra en un lugar, diría yo , inadecuado, en el que Él no tener lo necesario para poder permanecer, mucho menos para poder transformarnos en Él, que es lo que nos dijo al principio, ¿verdad? 

Entonces, encuentra a las criaturas muertas para Él. Si yo ardo y no sienten mis llamas, soy luz y permanecen aún más cegados. ¡Ay de mí, cuántos dolores en mi vida sacramental! Muchos, por falta de disposición, sin sentir ningún bien al recibirme, llegan a aborrecerme. Y si continúan recibiéndome, es para formar mi Calvario continuo y su condenación eterna. Si no es el amor lo que los lleva a recibirme, es una afrenta más que cometen contra mí. Es un pecado más que añaden a sus almas. Bueno, 

Aquí ya hemos definido ese propósito de la Eucaristía: transformarse en Él, fundirse en Él, llegar a ser una sola cosa con Él. 

En el volumen 18, lectura 11, comienza a darnos algunas indicaciones sobre cómo sucederá esto. 

Y Él dice: «El sacramento de la Eucaristía no es solo su vida que las almas reciben; es decir, no es solo la vida de Jesús, sino más bien, es la misma vida que se les da». Sí, la diferencia es notable. Sí. En otras palabras, lo que Él les da es mucho más; no es solo la vida de Jesús, sino la vida en todo lo que eso significa. Así es. Es decir, la vida en su plenitud. Y Él dice: «Así pues, el fruto de este sacramento es formar mi vida en ellos, y cada comunión sirve para hacer crecer mi vida». 

Quisiera hacer una pausa aquí un momento, sí, porque hoy en día es común oír hablar de la Voluntad Divina y decir que la comunión ya no es necesaria. No sé si lo han oído. En otras palabras, al vivir la Voluntad Divina, la comunión ya no es necesaria. Es necesaria por varias razones, como veremos más adelante, pero esto es algo importante para la persona.

Cada comunión que se recibe hace crecer la vida divina en su interior. Es decir, es una vida que se está formando, una vida que se está adquiriendo, pero como toda vida, debe tener un proceso de desarrollo y crecimiento. Por lo tanto, cada comunión que recibimos es alimento que hace crecer y desarrollar esa vida para alcanzar la plenitud. Así que Él dice: "Cada comunión sirve para hacer crecer mi vida, para desarrollarla. para que uno pueda decir: 'Soy otro Cristo'. Dice: "Pero ¡ay de mí!, porque pocos se aprovechan de ello. Además, ¡cuántas veces desciendo a los corazones, y me hacen encontrar las armas para herirme y repetirme la tragedia! de mi Pasión." Y tan pronto como se consumen las especies sacramentales, en lugar de instarme a quedarme con ellas, me veo obligado a irme bañado en lágrimas, llorando por mi destino sacramental, y no encuentro a nadie que calme mi llanto y mis gemidos de dolor. 

Poco a poco vamos comprendiendo por qué es la humillación más profunda. No, no, no. ¿Qué sufrimiento es el de Jesús? A mí me parece peor que la pasión. A mí esto me parece peor que la pasión . ¿La Eucaristía es así? Él es mucho más vulnerable, más vulnerable y más solo, más vulnerable, más ofendido, más herido, más encarcelado, más cautivo, más triste, más abandonado, más solo. Quiero decir, no hay comparación, de verdad, no hay comparación. Y sobre todo, en su vida mortal aquí en la tierra, tenía algún lugar al que acudir donde encontrar amor. Sí, al menos en su madre encontró amor. En María, en los pastores. María, los apóstoles. Bueno, entre comillas, ¿verdad? ¿Quizás en Juan , verdad? Mucho amor, ¿verdad? En Magdalena, mucho. de amor. En ellos, en ellos lo encontró. Pero sobre todo en los pobres, si leemos, quiero decir, él Se volvió mucho hacia los pobres. Porque allí fue donde encontró el mayor amor. En la hostia, no tiene a quién recurrir. Esa vida que recibimos está atrapada en la hostia, y si no encuentra el amor de esa criatura, se encuentra totalmente indefenso, ¿verdad? Es decir, no tiene a dónde ir porque no tiene forma de manifestarse. Y por eso, tan pronto como la especie es consumida en ese momento, en lugar de quedarse, se va. Y por eso el Catecismo de la Iglesia Católica nos dice que la presencia real de Jesús en la Eucaristía dura mientras dura la especie. Y una vez que la especie es consumida, la vida real de Jesús se va . Sí. 

Continuamos con las lecturas, Ceci, para profundizar y escucharlo en sus propias palabras, no en las nuestras. No, es muy intenso, muy intenso. En el libro 35, lectura 30, dice lo siguiente. Dice: "Mi vuelo en la voluntad divina continúa". Luisa está hablando. Y mientras visitaba a Jesús en el sacramento, quise abrazar todos los sagrarios y cada una de las hostias sacramentales para hacer vida junto con mi prisionero Jesús. Y pensé para mí mismo, qué sacrificio, ¡Qué larga prisión, no de días, sino de siglos! Pobre Jesús, ojalá se le correspondiera. Entonces Jesús le dice : «Hija mía, mi primera prisión fue el amor. Me aprisionó tanto que no tenía libertad para respirar, ni para golpear, ni para actuar, sino que estaba completamente aprisionado en mi amor. En verdad, fue mi amor el que me aprisionó en el tabernáculo, pero con razón y con suprema y divina sabiduría. Debes saber que las cadenas de mi amor me hicieron partir del cielo en mi encarnación. Partí para descender a la tierra en busca de mis hijos y hermanos, para formar para ellos con mi amor tantas pasiones, prisiones de amor de las que no pudieran escapar. Pero mientras partía, al mismo tiempo permanecí en el cielo, porque mi amor, haciéndome una prisión, me ató en las regiones celestiales. Ahora, habiendo cumplido mi viaje aquí abajo, partí al cielo y al mismo tiempo permanecí aprisionado en cada hostia sacramental. ¿Pero sabes por qué? Porque mi amor, haciéndome una dulce prisión , dijo: “El propósito para el cual descendiste del cielo a la tierra no se ha cumplido. "¿Qué te dice eso ,  ¿Qué te dice eso? Se refiere a su ascensión al cielo. Su vida había terminado, su pasión había terminado, el tiempo que pasó después de su resurrección había terminado, y ahora parte hacia el cielo. Pero el amor divino le dice: «Bueno, todo eso está muy bien, pero tu propósito no se ha cumplido . Te faltó algo. Te faltó algo. Exactamente. No, no, no. Exactamente. Dice, entonces, porque mi amor , formando una dulce prisión para mí, dijo: “El propósito para el cual descendiste del cielo a la tierra no se ha cumplido”. ¿ Dónde está el reino de nuestra voluntad? Ni existe ni se conoce. Así que permanece prisionero en cada hostia sacramental . De esta manera, no será solo un Jesús como en tu humanidad, sino tantos Jesúss como hostias consagradas haya. Así que muchas de tus vidas harán una brecha y un furor de amor ante la divinidad y una brecha y un furor de amor a cada corazón que te reciba . Estas vidas tendrán una pequeña palabra que decir para dar a conocer nuestra voluntad. Porque esas vidas, cuando desciendan a los corazones, no serán vidas mudas, sino vidas que hablan. Y hablarás en la intimidad de sus corazones sobre Nuestro fiat. Tú serás el portador de nuestro reino. Luego dice: "Vi justas las pretensiones de mi amor, y voluntariamente permanecí en la tierra para formar el reino de mi voluntad hasta que sea una obra completa". Y qué sorpresa, que prácticamente tenemos el propósito de la Eucaristía delineado aquí. Llegar a formar el reino de la voluntad divina en la tierra. En otras palabras, la redención sigue siendo un camino. En otras palabras, la redención fue la parte necesaria . Es un camino, es un camino. para formar el reino. Por lo tanto , una vez que su vida aquí abajo termina, ese reino aún no existía. No estaba allí. Lo que está diciendo allí es que el propósito no se cumple. El reino de nuestra voluntad no existe ni es conocido. Pero en la tierra y en el cielo , ¿o solo en la tierra? No, en la tierra. ¿En el cielo era conocido, sí o no? Sí, porque la voluntad divina vive allí, ¿verdad? Y la Trinidad vive allí. Sí. No había nadie, no había ningún ser humano allí.

Quiero decir, no había nadie hasta que Jesús abrió el camino. Eso es correcto. Por lo tanto, en el cielo Era sabido, por supuesto, pero en la tierra nadie tenía conocimiento de ello, ¿ verdad? Y esto nos lleva a las palabras de Jesús : Todavía tengo mucho que decirles. Sí, pero no pueden soportarlo ahora. 

Cuando Jesús habla a los apóstoles, a los discípulos acerca de la Eucaristía, los discípulos lo abandonan. Sí, los 72 discípulos. ¿Y por qué lo abandonan? Porque no entienden nada . No pueden soportar esas palabras. Sí, ¿verdad? Y sobre todo lo que les está diciendo: Tienen que comerme. Tienen que comer mi carne y comer mi sangre, tomar mi sangre. Tienen que beber mi sangre. Para un judío. Eso es anatema. Sí. Quiero decir, un anatema total y absoluto, y naturalmente lo abandonan. Los apóstoles se quedan, pero gracias a Dios, y aunque permanecen sin entender, lo aceptan y poco a poco lo entenderán. Sí. Además, las palabras de Pedro: ¿A quién iremos, Señor, si tan solo tienes palabras de vida eterna? son contundentes. Quiero decir, las palabras de Pedro allí, súper inspiradas por el Espíritu Santo, detienen a los otros discípulos porque el líder que Jesús les ha dejado algo que tal vez no entendieron, pero les dijo algo que los detuvo . Solo tú tienes las palabras de vida eterna. ¿Adónde vamos a ir? Eso es correcto. ¿Adónde iremos? Entonces dice: 

"Mira, si partí al cielo y al mismo tiempo permanecí en la tierra, mi vida dispersa en tantas hostias sacramentales no será inútil aquí abajo, no, sino que ciertamente formaré el reino de mi voluntad". Es decir, ahora tenemos una promesa más de que este reino se formará . Ya no es solo la promesa del Padre Nuestro, porque Jesús dice que no es una petición. El Padre Nuestro no es una petición, sino una promesa de su reino. Sí. Y ahora aquí nos lo repite de nuevo, lo que significa que la formación de este reino necesariamente tendrá lugar. La promesa es un mandato. Una promesa en Dios es un hecho, es decir, no un mandato, sino un hecho. En otras palabras, la promesa es un hecho. Es como un oráculo de Yahvé, es decir , un oráculo de Yahvé. Eso es correcto. Dios no tiene intenciones. Dios tiene acciones. Es decir, Dios no tiene la intención de formar el reino, ¿Verdad? Dios ya lo tenía formado en Él a través de Jesús, a través de todo su sufrimiento, a través de todo lo que iba a suceder y a través de los siglos, pero en Dios ya estaba allí. Así que, lo que Él dice no es una promesa por cumplir . Para nosotros es una promesa en el tiempo, pero para Él es una realidad. Ya está hecho, ya está formado. Sí. Y por eso dice: "¿Puedo decir que cada una de mis vidas sacramentales son tantas promesas que les doy, suficientes para poder entregar mi reino a mis hijos?". Bueno, creo que con esto hemos comprendido prácticamente cuál es el propósito de que Él permanezca en la Eucaristía. Es decir, no es simplemente una muestra de amor; no es solo para sostenernos, para animarnos, para darnos fuerza, para servir como nuestro médico, maestro, alimento, para salvarnos, sino que conlleva un propósito que va más allá, que es el primero que escuchamos: transformarnos en Él. Y ese es precisamente el reino de la Divina Voluntad. Doctor, esto que Él nos dijo: «Cada vida sacramental mía es una promesa que te doy para entregar mi vida a mis hijos», «para entregar mi reino». "A mis hijos o dar su vida" es prácticamente lo mismo. Es que no es solo su vida, como habíamos dicho , no es solo toda su vida, sino la plenitud de la vida, la vida misma. La vida misma. Es que lo que he descubierto es que la Eucaristía, es decir, cada vez que la tomas, es uno de los pocos actos que haces por la Divina Voluntad, ¿eh?, porque para recibirlo, siempre que lo recibas con las disposiciones, las mejores disposiciones, ¿verdad? Si no, se convierte en tu propia condena, lo recibes con las mismas con las mejores disposiciones y te esfuerzas por las mejores disposiciones. Estos son actos de la Divina Voluntad, pero los sacerdotes son tan grandes porque son los que realizan la mayoría de los actos de la Divina Voluntad. Porque con la vida, la vida sacramental es siempre un acto de la Divina Voluntad. En otras palabras, todos los sacramentos, impartir todos los sacramentos, son actos de la Divina Voluntad. Eso es correcto. Solo quisiera hacer una pequeña aclaración. Sí. Sí, doctor. Son actos de la Divina Voluntad. Sí, pero solo en la medida en que lo saben. Sí, eso se entiende. Solo en la medida en que, sí, sí, sí, Sí, sí. En la medida en que el sacerdote lo sabe. Una vez que lo sabe, puede hacer de cada sacramento, o de cada uno de ellos, un acto de la Voluntad Divina. Por eso es un acto de la Voluntad Divina . Sí, es un acto en el que Dios participa, por supuesto, porque Él es quien verdaderamente... el sacerdote es solo el medio a través del cual Jesús mismo administra los sacramentos. Pero , ¿cuánto participa el sacerdote en eso? En la medida en que lo sabe; es decir, la vida , esa vida que se nos dijo que recibimos, no solo Su vida, sino la vida en plenitud ; el sacerdote no la recibe, porque ese es el Reino de la Voluntad Divina, y ese Reino se establece solo ahora con el conocimiento de la Voluntad Divina. En otras palabras, cuanto más sabe el sacerdote, más se vuelven sus actos sacramentales o los sacramentos que imparte; tendrán una plenitud enorme. Imagínense ahora a un sacerdote que conoce la Voluntad Divina, que está plenamente dispuesto a llevar a cabo todo lo necesario para vivirla en el momento de impartir un sacramento. Como una explosión de Vida Divina . Sí. En fin. Así somos: Jesús Nos dice que, como acabas de decir, siempre y 

cuando el alma reciba a Jesús con las disposiciones adecuadas. Bueno, veamos 

cuáles son esas disposiciones

 Es decir, Jesús ya nos dijo que Él tenía que proveer esas disposiciones. Vayamos al volumen 12, lectura 66, donde dice: «Hija, para asegurar que la criatura tuviera todos los medios necesarios para recibirme, quise instituir este sacramento al final de mi vida para cortejar a cada hostia con toda mi vida, como preparación para cada una de las criaturas que me recibirían ». La criatura no podría recibirme si no tuviera un Dios que la preparara. Esto es interesante. Nosotros no podríamos recibirlo si no tuviéramos un Dios que nos preparara, y quien, movido por su amor desbordante, por querer entregarse a la criatura y siendo la criatura incapaz de recibirme, ese mismo amor desbordante me llevó a entregar toda mi vida para prepararla. Así que puse todos mis pasos, mis obras, mi amor delante de los tuyos. Y puesto que mi pasión también estaba dentro de mí, también puse todos mis dolores para prepararla. Así que revístete de mí , cúbrete con cada uno de mis actos, y ven a recibirme de esta manera. De nuevo, doctor, ¿podría leérnoslo? Sí. Bueno, el último pedacito. Sí, un pedacito. Solo eso. Dice: así que puse todos mis pasos, mis obras, mi amor delante de los tuyos. Y puesto que mi pasión también estaba dentro de mí, también puse todas mis penas para prepararla. Así que revístete de mí, cúbrete con cada uno de mis actos, y ven a recibirme de esta manera. ¿Qué dijo? ¿ Qué dijo? ¿Qué dijo? ¿Qué dices que dijo? Revístete de todos mis actos. Es decir, pon mis pasos, colócalos en los tuyos, mis palabras en las tuyas, mis obras en las tuyas, mis pensamientos en los tuyos, los latidos de mi corazón, mis respiraciones, todo, todo—todos los movimientos de nuestro ser, poniendo el Suyo en nosotros. ¿Qué está tratando de darnos? ¿Su propia vida para que podamos ser dignos de recibirlo? Sí, esto se entiende. Sí, es que no podemos recibirlo, quiero decir, no. Nuestra miseria es de tal magnitud que recibirlo con nuestras propias capacidades es como... no le hacemos daño a Él, me hacemos daño a mí y le hacemos daño a Él. Eh, si lo recibo con las disposiciones que Él me está diciendo, es decir, que sea Él quien es recibido en mí con sus pasos, con sus obras, con Sus pensamientos, latidos, respiraciones, palabras —en resumen, con todo lo que Él es— ya no se recibe de la misma manera; es Él quien se recibe a sí mismo, ¿verdad? Así es. En Él, se recibe a sí mismo. En nosotros, en nosotros. Se da a sí mismo toda la gloria, todo el amor que la criatura debería darle. Se da a sí mismo todas las reparaciones necesarias para tolerar todas las ofensas, todos los sacrilegios que habrían de ocurrir a lo largo de los siglos. En otras palabras, necesitamos a Jesús completo en nosotros. Y eso es lo que Él extrajo de sí mismo . Por eso se recibe a sí mismo en comunión, es decir, se da a sí mismo para luego poder darse a nosotros. Aquí quisiera decir lo siguiente: Jesús lo da como meta final, pero aún no lo da como un hecho, no hasta que se cumpla con la Voluntad Divina. En otras palabras, ninguna criatura puede recibir la vida completa de Jesús si no es a través de la Voluntad Divina. La Voluntad Divina, que lo contiene todo, que contiene a Jesús, contiene Sus actos , Sus obras, Sus atributos, entregándose a la criatura. En ese momento, la Voluntad Divina transforma a la criatura. en lo que Jesús quiere darle. Así que, todo lo que hemos hecho, las buenas comuniones —estamos hablando de las buenas comuniones de personas que se han preparado verdaderamente— son aceptables a Dios. Por supuesto que lo son. Sí. Los santos y las buenas personas, no los santos conocidos, sino los santos desconocidos, han hecho magníficas comuniones. Sí, porque Dios ve la intención, y porque Él provee, porque Él dice que provee todo lo que le falta a la criatura. Eso es correcto. Él tiene buena intención, la recibe y luego provee. Pero la idea es que Él sea quien entre completamente y Él mismo repare, provea, haga; es decir, que no seamos nada, solo un recipiente. Un recipiente. Exactamente. Pero como no es conocido, entonces no está formando Vida Divina en la criatura. Oh, qué difícil, Doctor, que seamos algo tan pequeño, en verdad. Finalmente , somos algo tan pequeño y Jesús es tan grande que creo que difícilmente lo alcanzaremos; es decir, nos llevará mucho tiempo, no porque Dios no lo quiera, sino porque nos falta mucho para... ser capaces de recibirlo como Él quiere ser recibido. Bueno, tienes razón, nos falta mucho, sí, nos falta mucho conocimiento de cómo llegar a vivir en la Voluntad Divina para que la Voluntad Divina, convirtiéndose en nuestra vida, pueda transformarnos prácticamente en Él. Sí. Es, es enorme lo que Él nos está diciendo. La profundidad de esto se oye, se ve, se entiende a medias, pero esto debe meditarse con gran calma para captar verdaderamente —no entender, sino captar— lo que Él está diciendo, ¿verdad? En fin, pasemos a otro. Libro 15. Lectura 30. Dice, Luisa dice que estaba dando vueltas en la Voluntad Divina y que, al llegar al acto en el que Jesús permanece sacramentalmente, que Él instituye el sacramento, que Él se recibió a sí mismo en comunión. Y entonces Jesús le dice: «Hija amada, mi voluntad lo contiene todo. Conserva todas las obras divinas como en acto y no deja escapar nada. Y a quien vive en ella, quiere dar a conocer los bienes que contiene. Por eso quiere darte a conocer la causa por la cual quise recibirme al instituir el Santísimo Sacramento. El prodigio fue grande y Incomprensible para la mente humana. Que una criatura reciba a un hombre y a Dios, que encierre lo infinito dentro de un ser finito, y que ofrezca a este ser infinito honores divinos, decoro y una morada digna de Él. Este misterio era tan profundo e incomprensible que los apóstoles mismos, aunque creían fácilmente en la Encarnación y en tantos otros misterios, se turbaban ante este , y sus intelectos se resistían a creer. Y fue necesario hablarles repetidamente para convencerlos . Entonces, ¿cómo se podía hacer? Yo, que lo instituía, tenía que pensar en todo, porque mientras la criatura me recibiera en mi divinidad, no podía faltarle honores, decoro divino ni una morada digna de Dios. Por eso, hija mía, al instituir el Santísimo Sacramento, mi voluntad eterna, unida a mi voluntad humana, me presentó todas las hostias que recibirían la consagración sacramental hasta el fin de los tiempos. ¡Guau! Y los miré uno por uno, los consumí, y vi mi vida sacramental palpitando en cada hostia, porque quería entregarme a las criaturas. Mi humanidad, en nombre de la humanidad entera. La familia humana asumió el compromiso de todos y proveyó una morada en sí misma para cada hostia. Y mi divinidad, inseparable de mí , rodeó cada hostia sacramental con honores, alabanzas y bendiciones divinas para que fuera un digno decoro para mi majestad. Así, cada hostia sacramental fue depositada en mí y contiene la morada de mi humanidad y el séquito de honores de mi divinidad. De otro modo, ¿cómo podría descender a la criatura? Recordemos que cuando Dios realiza una obra, un acto, es un acto único, y ese acto se multiplica. No necesita realizar actos repetidos. Cuando el sacerdote consagra, no es una nueva consagración, sino simplemente una actualización de la consagración que realizó hace 2000 años. Esto se debe a que mantuvo presentes todas las hostias de todos los tiempos. Es algo inimaginable. Es decir, ¿cómo pudo Jesús prever todas las Eucaristías de todos los tiempos, todas las Eucaristías que iban a ser consagradas y todos los sacerdotes que iban a consagrarlas? Eso solo puede hacerlo Dios. Solo Dios puede hacer eso. Por supuesto. Y gracias a eso, Él puede dar todas las gracias necesarias. para que podamos recibirlo. Eso significa, Doctor, que Él ha provisto todo lo que le falta al sacerdote para la consagración y todo lo que nos falta a nosotros para recibirlo. Eso es correcto. No solo la hostia en sí, sino todo lo que nos falta para recibirlo . Él las consagró. Consagró todas las hostias y proveyó todas las disposiciones, tanto por parte del sacerdote como por parte nuestra. Por eso, por eso no importa cómo sea el sacerdote, sea pecador o no. Sí. Cuando consagra, Él está allí. Jesús está allí. Es Jesús quien consagra, ¿verdad? Él. Exactamente. Por eso es Jesús quien consagra . Así que no importa si el sacerdote tiene algún vicio, o si viene en pecado mortal, viene en pecado mortal. Si viene en pecado mortal, Jesús ya lo reparó y Jesús ya consagró esa hostia. Qué asombroso. Sí. Así que es la misma vida divina la que permanece como morada. Por eso esto , esto es increíble. Él dice: "Así que cada hostia sacramental fue depositada en A mí. "En otras palabras, Jesús es como el depósito de todas las vidas sacramentales. Sí. Y contiene la morada de Mi humanidad. En cada hostia, en cada vida sacramental de Jesús, está la vida de Jesús como morada de esa hostia, de esa vida, para darse a Sí mismo el honor , la gloria, el amor que debe recibir en cada criatura que va a, que va a recibirlo. Entonces, ustedes llegan en pecado para recibirlo . Vaya. Para ustedes, es un sacrilegio lo que están cometiendo, es una ofensa que están cometiendo, pero Él está preservado, pero Él tiene Su propia vida, Él tiene Su propia vida que lo está defendiendo y gracias a eso es que pueden recibirlo incluso en pecado mortal, ¿ verdad? Y lo que es más grave, quiero decir , no solo eso, que es muy grave, ¿verdad? que cuando violan las hostias , ahí entienden que Jesús ya los ha preservado, aunque Él permanece presente allí, los ha preservado de eso, de ese mal, porque Su vida divina está allí compensando ese sacrilegio. Entonces, Jesús no solo tenía presente todo todas las hostias, todas las comuniones, todas las consagraciones, pero también todos los sacrilegios que iban a ocurrir estar comprometido. Eso es así. Y Él permanece, pero también debemos pensar un poco en cómo permanece, qué pudo hacer Jesús hace 2000 años. Cuidado con esto. ¿Qué pudo hacer Jesús hace 2000 años para colocarse a sí mismo en una hostia y preservarla del sacrilegio que alguien iba a cometer robándola para profanarla? ¿Qué puso allí? Su pasión. Por supuesto. Su pasión. Por supuesto. En otras palabras, está poniendo todos los sufrimientos de toda su vida para preservar el decoro de esa vida sacramental que está siendo profanada . Vaya. Pobre Jesús, qué sufrimiento. No, hombre, no es de extrañar que hubiera una revelación privada que dice que cuando Jesús nos deja ver, o si Jesús nos dejara ver, el milagro que es la Eucaristía, el milagro de amor que es la Eucaristía, moriríamos de felicidad. Y aquí Él te está abriendo un poco la puerta para que puedas darte cuenta de la magnitud y el poder de Dios, de un Dios completamente amoroso que te está regalando un vehículo no solo de santidad, de vida plena, de vida divina. Si su palabra es vida, Su palabra es vida, la hostia consagrada es más que vida, lo que Él dice; es decir, no es solo Su vida como camino, sino que es la vida misma. Recibes la vida misma. Deberías incluso ser sanado completamente de cualquier enfermedad con cada Eucaristía, porque es más que tocarlo. Es más que tocarlo. Así es. Quiero decir, deberías ser sanado completamente cada vez que recibes la comunión. Mm. En fin, puedes sacar mil conclusiones, conclusiones, pero en realidad, ahora mismo lo que nos interesa saber, porque somos recién nacidos en la voluntad divina, bueno, no tenemos la menor idea de la magnitud de todo esto, y por eso lo vemos como algo más, como algo que podemos tolerar y combinar con todo lo demás. Es como una costumbre, ¿verdad? No hemos profundizado en lo que Él realmente nos está diciendo, ¿verdad? Como dices, si entendiéramos esto plenamente, no podríamos dejar de recibir la comunión, ni de admirarla, y estaríamos esperando con ilusión la siguiente comunión, porque en ella estoy adquiriendo la vida plena, la vida plena, la vida plena. Cada La comunión debería ser una transformación física y espiritual. No solo espiritual, sino física y espiritual. Así es. Y no empezarías a cantar después de comulgar. No, no, no, no, no. No empezarías a rezar después de comulgar. No, es simplemente para la contemplación. Para la contemplación. Nuestra iglesia se ha convertido en una iglesia que, en un alto porcentaje, es de súplica. Sí, sí, de súplica. Porque vemos a Dios como el ser poderoso que puede concederlo todo, que es infinitamente bueno, que es infinitamente misericordioso y que se compadece de nuestras miserias y nuestras necesidades. Pero no nos damos cuenta, espero que esto se entienda, de que el más necesitado es Él, y Él nos necesita. Sí, somos nosotros quienes podemos, por así decirlo, ahorrarle todo este sufrimiento que tiene por nuestra culpa. Con tan solo un alma que tenía. Esto lo aliviaría muchísimo. Bueno, tienes que preguntarle a Jesús, tienes a Jesús, tienes a María, ahora tienes a Luisa, pero ahora Él quiere tener a Cecilia. Por supuesto, por supuesto, por supuesto. Él quiere tenerlo todo. humanidad. Ahora entiendo por qué Él necesita que lo visites, que estés con Él, porque al estar con Él, al comerlo, tienes Su mayor acto de amor, el que debe transformarte. Y al estar en Su presencia, es como si vivieras con los apóstoles. Es como si estuvieras con ellos así, ¿verdad? Más, más que los apóstoles. Más. Sí, porque lo tienes todo, incluso Su pasión, muerte, resurrección, todo. No, tienes Su vida en ti como vida. Jesús le dice a Luisa que la era más gloriosa y bendita es esta. Imagínate, los apóstoles me tuvieron, me tuvieron cerca, me escucharon, me tocaron, me vieron, me abrazaron, me besaron, pero todo fue de persona a persona, pero esto es de vida a vida, un abrazo eterno de la vida divina con la vida humana, transformándose en una sola vida humano-divina. Igual que Jesús. Y volvemos a lo que ya hemos dicho muchas veces: si entendiéramos que fuimos creados a imagen y semejanza de Jesús, entonces entendería que debo ser Jesús. No, bueno, por supuesto. Bueno, entonces no, no, no, no, no. Oiga, escuche, doctor , ¿hay lecturas sobre la presencia eucarística en el sentido de la visita que uno debe hacer al Santísimo Sacramento? No las hay, ¿verdad? Hay una al principio, cuando Él está preparando a Luisa en el libro uno, donde le dice que tiene que hacer 33 visitas. Ah, sí, 33 visitas para honrar su vida, una por cada año de su vida. Eso es correcto. Pero me gustaría proponer esto, espero no estar equivocado. Jesús quiere tenernos frente a Él todo el tiempo o quiere tenernos dentro de Él. Todo. Jesús lo quiere todo. Jesús lo quiere todo. Jesús nos quiere dentro de Él. Por supuesto. Y eso, bueno, estar ante el Santísimo Sacramento es grandioso. Sí. Quiero decir , mire, todo lo anterior, todo lo que la Iglesia ha llevado a cabo es excelente , extraordinario. Por supuesto, es bueno, es maravilloso. Otorga santidad humana, una santidad muy grande y todo, pero no transforma a la criatura en Él. No hay transformación del ser . Eso es correcto. Hay una lectura, que no tengo aquí mismo, donde dice que cada acto, cada uno de nuestros actos, genera una vida suya, y que por lo tanto, lo que el sacerdote hace con la hostia al consagrarla, su voluntad ahora lo hace con cada uno de nuestros actos. Así que la pregunta que debemos hacernos es: ¿qué hace el sacerdote con la hostia? La consagra, y se transustancia. Ahora ya no es pan, sino que es Jesús. ¿De acuerdo? Si Jesús me está diciendo que su voluntad hace lo mismo en cada acto, entonces cada acto es un Jesús, es una vida divina de Jesús. Por lo tanto, Él dice: «Deben estar siempre con la boca abierta, ¿verdad? Para recibir tantas vidas divinas como actos realicen en mi voluntad». Eso es lo que Él quiere. Quiere que estemos total y absolutamente siempre presentes en Él. En Él, no delante de Él, sino en Él. Que estemos fusionados en Él y Él fusionado en nosotros. Que donde Él está, estamos nosotros, y donde estamos nosotros, Él está. Que lo que yo hago, Él lo hace, y lo que Él hace, yo lo hago. Que Él comparte lo mismo que yo tengo, y yo comparto lo mismo que Él tiene. Esa es la punto culminante de lo que Él quiere de nosotros. Él lo va a lograr. ¿ Cuándo? Cuando nos dispongamos, cuando entendamos que esto es lo que Él desea en el presente, no lo que yo creo que Él desea, no lo que estoy acostumbrado a creer que es lo más grande, sino que más bien daré crédito a Su palabra para saber qué es lo más grande. Si, si se entiende lo que quiero decir. El punto es que no creemos en Jesús. Ese es el problema. Iría un paso más allá: no conocemos a Jesús. Bueno, sí, no conocemos a Jesús. No lo conocemos. No lo conocemos. No sabemos nada de Él. Es decir, lo que sabemos hasta ahora es una milésima parte de quién es Jesús. Por supuesto, porque conocemos la parte humana. La parte humana, y la conocemos aún más. Y, y la conocemos mal, pero de la parte divina, no tenemos la más mínima idea, ¿verdad? Ni la más mínima idea. Imagínate un Dios que ha estado consagrando desde la Última Cena todas las hostias y todas las consagraciones y todas las comuniones y todas las... quiero decir, es una locura. Es que cuando lo sabes, dices: "Esto me abruma", o No me abruma. Así es. Quiero decir, lo que Jesús quiere es muy ambicioso. Bueno, Jesús, lo que quiere es exactamente eso y lo va a lograr. Va a lograrlo porque yo digo que lo logrará, y esto no es un cuento de hadas. Así es. Lo que sea que tenga que hacer, lo hará. Él lo ha dicho. "Haré lo que tenga que hacer, incluso si tengo que fumigar a quien debo fumigar, o purificar lo que debo purificar, lo lograré". Punto. Así es. Entonces, bueno, estamos en ese proceso. Es un proceso que apenas está comenzando, lo cual se presta a muchas idas y venidas, tal como sucedió hace 2000 años cuando Jesús les dice que es el Hijo de Dios, cuando Jesús les dice que es el redentor, cuando les dice que deben comerlo. Todo eso agitó un gran, un gran No, no, los volvió locos. Nos volvió locos. Así es. Bueno, ahora mismo nos está volviendo locos. Sí, es una gran revolución. La Voluntad Divina nos está volviendo locos. Es que está revelando su verdad. a ti. Él te está revelando la verdad . Así es. Él te está revelando la verdad completa. El problema, sí, es que lamentablemente hay muchos que hablan de la Voluntad Divina, pero con sus propias palabras, con sus propias interpretaciones, ¿ verdad? No, no. Y así, prácticamente están creando, están iniciando sectas de la Voluntad Divina. Es cierto, doctor, es un gran riesgo. Es un gran riesgo. Por eso, lo que siempre sugiero es que lo leas. Léelo directamente del libro, léelo. Así es. La gente podría explicártelo, podrían explicarte, pero te darán su propia interpretación, pero basada en lo que acaban de leer. En la lectura. En la lectura. Punto. En la lectura. Y si digo algo que no está en la lectura, por favor, solo dímelo," ¿Sabes qué? Mejor quedarse callado." Sí. No, no, porque si no tenemos este hábito de atenernos al texto, al final nos vamos a equivocar, y nos vamos a equivocar tremendamente. Y Otro peligro que existe, bueno, no peligro, sino este desconcierto que está ocurriendo ahora mismo con el sacerdote. Eh, sí, porque el sacerdote, enmarcado dentro de su, su, ¿cómo decirlo? Su marco de su formación, su marco de formación. En otras palabras, ve sombras donde no las hay, como dicen, tiene que reformarse. Es que esto requiere una reforma de su forma de pensar. Quiero decir, todo lo que Dios hizo antes es preparación, ha sido un camino. Como dices , es un camino. Es un camino. Este camino debe llevarte al reino de la Voluntad Divina. Eso es correcto. Y eso es lo que Dios quiere. Por eso viene, por eso vino, para establecer el reino de la Voluntad Divina. No vino solo para salvarte, solo para redimirte, sino para que puedas vivir en su reino. Ya aquí en la tierra. Ya aquí en la tierra. Ya. Bueno, ese era el objetivo con Adán. Qué increíble. Exacto. Es solo que el diablo es tan astuto que ya eliminó a Adán. Y ahora prestamos más atención a ciencia y filosofía que a teología . Por supuesto, escuchamos más a los humanos que a Jesús, y actuamos como grandes expertos porque estudié esto, porque estudié aquello, tengo una maestría en esto, un doctorado en aquello, y eso nos lleva al error total, a la negación de Dios. Y creo que no estoy diciendo mentiras. Es evidente hoy que todo nos lleva a la negación. A una transformación donde incluso el Evangelio se ve de otra manera. Y simplemente volvamos a las palabras de San Pablo. No importa quién, hombre o ángel, les predique otro evangelio, sea anatema. Sea anatema. Y el mundo entero ya lo está haciendo. Está predicando. Ese es el peligro. Ese es el peligro, ¿no? Es el peligro de tener los escritos disponibles, que las personas más versadas puedan añadir su propia interpretación, como con todo. Eso es correcto. Añadir su propia interpretación. Pero por eso les digo, busquen las fuentes. Es decir, si alguien les explica algo, lo explica basándose en la lectura. Como lo haces tú, lo lees, lo explicas, pero Tienes la lectura. Acabas de escuchar la lectura y puedes ir a ese texto y verificar si la explicación dada está realmente de acuerdo con el texto o si es una adición que no pertenece a la lectura. Creo que es una línea muy delgada, ¿no? Es una línea muy delgada. Sí, es una línea trazada a lápiz. Es una línea trazada a lápiz y es un momento muy espectacular en nuestra historia. Ponernos a disposición de todo esto. Lo encuentro espectacular, encuentro espectacular lo que se nos está revelando . Sin embargo, esto no es... simplemente no me gusta usar la palabra difícil. Siento que nosotros somos los complicados y por eso no entendemos, ¿verdad? Eso es correcto. No, continuemos porque hay cosas muy interesantes y espero que tengamos suficiente tiempo. Sí, sí, doctor. Vamos. Libro 33, lectura 52. 3352. Mi abandono continúa en la voluntad divina, pero cuanto más camino en su mar, más siento la necesidad de que su vida continúe viviendo. Y habiendo recibido la sagrada comunión, sentí la necesidad de amarlo. Pero mi pobre La nada no tenía suficiente amor para amar a Aquel que tanto me ama. Mi amor era tan escaso que me avergonzaba ante el amor de Jesús, tan inmenso que sus límites se volvían inalcanzables . Sin embargo, quería amarlo . Y mi amado Jesús, animándome , me ha dicho: «Quien vive en mi voluntad posee a su Jesús de manera perenne, porque ella, es decir, la voluntad divina, tiene la virtud de formar, hacer crecer y nutrir mi vida en la criatura. Y al recibirme en el sacramento, encuentro a otro Jesús, es decir, a Mí mismo que me ama, me adora, me agradece y me repara. Puedo decir que repito el gran milagro que realicé al instituir el sacramento de la Eucaristía, en el cual me comuniqué. Es decir, tu Jesús recibió a Jesús. Por esta razón, al recibirme en el sacramento, podría decir: “Voy a encontrarme en la criatura”. Y encuentro lo que quiero. Mi vida, que, unificándose, forma una sola. Encuentro mi verdadera morada, encuentro el amor que siempre me ama. Encuentro el —el —perdóname, la compensación por el gran sacrificio de todo lo que hago y Sufro en mi vida sacramental. En otras palabras, aquí se establece que al tener la voluntad divina en nosotros, es como si esa voluntad divina, ese deseo divino, pusiera la vida de Jesús en nosotros. Tenemos la presencia perenne, es decir, continua de Jesús en nosotros. Y por eso, cuando lo recibo en la comunión, Él se encuentra a sí mismo. Pero si no tengo este deseo divino en mí , si no vivo en él, no tengo la vida que Él extrajo de sí mismo. Por lo tanto, lo recibo con mis disposiciones, con mis atributos, y lógicamente, no es lo que Él querría recibir. Sí. En otra lectura dice: "Ha pasado una hora o más que nos des la lectura. Danos la lectura, por favor. Es del volumen 20. Ajá. Es el 20 de enero de 1927. Y Luisa dice: "Habiendo recibido la comunión, me sentí afligida y angustiada porque los ataques de tos eran tan frecuentes y severos que me sentía asfixiada y no podía ni pensar ni estar con Jesús como es mi costumbre". Un pequeño inciso: se dice que Luisa nunca estuvo enferma. "Una mentira total y absoluta. De hecho, sí estuvo enferma. Aquí Leí que ella estaba enferma. Así es. Y muchas veces. Y esta es una: una tos tremenda que no le permitía entrar en meditación con Jesús. No vamos a entrar en qué enfermedad tenía. Podría haber sido faringitis, bronquitis, no importa. Una gripe, una gripe fuerte. Una gripe fuerte, dice, después de una hora y más de toser, mira, después de una hora y más de tos severa, me tranquilicé y pensé para mí misma: " Ha pasado una hora o más desde que recibí a Jesús, y no he podido recomponerme para estar a solas con Él". "Los accidentes de la Hostia ya se han consumido". "Jesús se ha ido, y no sé dónde encontrarlo de nuevo". "Así que para mí hoy, ha sido como si no hubiera recibido la Sagrada Comunión". Por supuesto. Y entonces llega Jesús y le dice: «Hija mía, ¿no sabes que hay una comunión eterna, tan grande que no está sujeta a disminuir ni a consumirse? Que sus velos, que la ocultan entre las criaturas, no están sujetos a perecer como los velos de las Hostias sacramentales , que se da en cada instante, en cada respiración, en cada latido del corazón y en cada circunstancia. "Además, uno debe tener siempre la boca abierta para recibirlos a todos. Había dicho que no había incluido esta lectura, pero sí la incluí. Así que, para recibirlos a todos, de lo contrario, muchos permanecen fuera del alma sin entrar. Es decir, con la voluntad de querer siempre recibir esta comunión, tan grande y continua, que por mucho que se dé, no está sujeta a disminuir ni a ser consumida. Si ya has entendido qué es esta comunión, tan grande y continua, es mi Divino Fiat que corre por tu alma como vida. Esto debe meditarse con calma, con mucha paciencia y sin tabúes mentales, porque eso puede llevarnos a interpretaciones terribles. Es porque ella ya vivía allí en la Divina Voluntad. Por supuesto. Así que, lo único que le está diciendo a Jesús es que vives en mi Divina Voluntad y que estás... es como si recibieras continuamente la Eucaristía una y otra vez. No hay separación entre recibir la La Eucaristía y la vida que tienes, porque tenemos esa separación. Cuando recibimos a Jesús, tenemos esa separación; es decir, tomamos a Jesús, lo tomamos en su Eucaristía, y luego continuamos nuestra vida y vivimos en nuestra propia voluntad, no vivimos en la Voluntad Divina . Eso es correcto. Y ella ya vivía en la Voluntad Divina, por lo tanto, ya no hay interrupción entre recibir la Eucaristía y continuar la vida en la vida divina, ¿verdad? Y ya no hay interrupción porque sus actos están generando vidas divinas, y vidas divinas tan completas y perfectas como la vida eucarística, incluso si está tosiendo. La tos es un acto. Es un acto, y es un acto que, unido a Jesús, es un acto donde Jesús vive, ¿ verdad? La tos, el hecho de toser es vida divina. Por supuesto. El latido del corazón, la respiración, el pulso, el caminar, todo, todo es vida divina. Todo, todo. Siempre he dicho que el único que puede sentir lo que yo siento, como yo lo siento, es un Dolor de estómago, digamos, nadie puede sentir tu dolor de estómago, pero Jesús sí. Por supuesto, Él es el único que puede sentirlo porque está dentro de ti, viviendo la misma vida que tú. Por supuesto. Y ahora entiendes, ahora entiendes por qué Jesús dice que tuvo que sufrir todos los sufrimientos de toda la familia humana, todas las vidas, todas las muertes y todas las resurrecciones. Porque viviendo en nosotros, sufrió todo lo que nosotros vamos a sufrir. Vaya. La fractura, el golpe, la enfermedad, el dolor de cabeza, el insulto, el desprecio, en resumen, todo. Por eso dice: "Quien os lo hace a vosotros, me lo hace a mí", le dice a Luisa : "Quien os lo hace a vosotros, me lo hace a mí ". "Sí, es cierto como dijiste hace un momento, es increíble lo que Dios hace. Es increíble. No tenemos idea de lo que Dios puede hacer. Luego continúa y dice: Voy a repetir un poco para que no nos perdamos. Ya habéis entendido qué es esta gran y continua comunión. Es Mi Divino Fiat el que fluye en ti como vida en tu alma, como calor para hacerte fructífero y desarrollarte, como Alimento para nutrirte. Fluye en la sangre de tus venas, en el latido de tu corazón, en todo. Siempre está en el acto de entregarse a ti. Solo necesitas desearlo y recibirlo, querer recibirlo, y ella te inundaría de comuniones, tantas que quiere darte. Pues bien, es más, si vivieras en la Divina Voluntad, en el momento en que Jesús consagra todas las hostias, poniendo toda su vida, toda su pasión, su muerte, su resurrección, sus atributos, todo en ellas, tú harías lo mismo. Exacto. Sí, diste en el clavo , harías lo que él hace. Exacto. Y ahora, te encuentras en el Cenáculo hace 2000 años, con ellos, con Jesús, consagrándose y permaneciendo consagrado en él, y entrando con él en los apóstoles, entrando con él en la Virgen, en resumen, entrando y sabiendo por qué ellos ven cosas que un ser ordinario como nosotros no ve, porque viven en la Divina Voluntad. Es decir, pueden acercarse a los actos de Jesús como si los estuvieran viviendo en ese momento, ¿verdad? Vivirlos en ese momento. Cada vez que recibes la comunión, cada vez que sientes dolor, cada vez que tienes tristeza, cada vez... es como transportarte al pasado y transportarte a la nada; por eso puedes hacer tuyos los actos de creación, redención y santificación. Se convierten en tuyos. Pasado, presente y futuro. Sí, en Dios, es un presente eterno. El pasado no puede ser afectado, ¿verdad? Una criatura no puede afectar el pasado. Sí, sí, sí, sí, puede afectarlo. Sí. Veamos si esto se entiende. Sí. Alguien iba a cometer un pecado mortal hace 500 años. Sí. Iban a asesinar a alguien. Sí, pero con tus actos de hoy, estás generando conocimiento, luz, fuerza y ​​amor para inundar a toda la familia humana. Y lo que estás haciendo ahora mismo puede influir en esa persona de hace 500 años para que no lo haga. Estás cambiando la historia. Guau. Lo único que no podrías cambiar sería la redención de Cristo, ni el sufrimiento de Cristo, ni nada de lo que él hizo. No, no, no, eso es otra cosa. Quiero decir, la redención es lo estrictamente necesario para que la familia humana pueda llegar a tener esto que estamos leyendo ahora. Pero como la oración en la Voluntad Divina es atemporal, modificas el pasado, modificas el presente y modificas el futuro. Sí, pero no puedo modificar el acto de Adán. Eso, no hay... no hay más de eso. De acuerdo. De acuerdo. No sé si se entiende. Lo modifico ante Dios dándole a Dios el amor y la gloria que Adán debería haberle dado. Sí. Puedo continuar la vida de Adán entregándosela a Dios como si hubiera vivido en la Voluntad Divina, pero no puedo dársela a Adán. De acuerdo. Sí, Adán ya lo ejecutó y lo terminó. Ya lo ejecutó, lo hizo y eso es todo. Todo el mal que ha habido en el mundo, todo el mal que habrá en el mundo, que hay y habrá, está siendo modificado en parte por los actos de la Voluntad Divina de todas las criaturas que vivirán en la Voluntad Divina. Entonces, podría haber sido mucho peor, quiero decir, Por supuesto, fue modificado. Por supuesto, por eso, con respecto a los tiempos, dice que si no fuera por los elegidos mismos , esos días se acortarían, y ese acortamiento de esos días es por parte de aquellos —y nos incluyámos a nosotros mismos— que viven en la Voluntad Divina, quienes ayudarán a que se acorten , y no solo se acorten, sino que disminuyan, quiero decir, disminuyan en intensidad y en tiempo. Y en tiempo, ¿verdad? La Voluntad Divina es wow, wow, wow , wow. Wow, el lenguaje es que, puesto que es Dios mismo, todo lo que pensamos se queda corto porque es todo lo que Él es. Así es. Hay alguien que me dijo, es Jis Belbeleni, que me dice, ¿es que en el cielo todo es Voluntad Divina? Sí, en el cielo es lo único que hay . Por eso en el cielo es Dios. Es Dios. Es Voluntad Divina. No hay nada diferente de Dios. Quiero decir, hay diferentes personas, eso sí. Sí, pero todos iguales en términos de vida, en términos de voluntad, todos iguales. Sí, Continuemos. Sí. Entonces, es suficiente con que quieras recibirlo y te ahogaría en comuniones. Quiere darte tantas. Dice: "Y con razón, con justicia y con derecho, la comunión de mi Voluntad tenía que ser sin límites y no estar sujeta a ser consumida, porque es el principio, el medio y el fin de la criatura, y por eso tenía que poder recibirla para que nunca, jamás le faltara". "Porque una cosa que es principio, medio y fin debe estar en un acto continuo de entregarse y poder ser recibida". Esa es la misma lectura, 2050. Sí, sí, sí. Hay otro interesante, el 1227, que dice: «Jesús le está hablando de la Voluntad Divina, de lo grande que es, la compara con el bautismo y dice que es superior al bautismo, en resumen». Y entonces Luisa tiene un pensamiento muy curioso porque dice: «Al oír esto, me dije a mí misma, dentro de poco dirá que su Voluntad es mayor que la Comunión misma». Y añadió, ¿verdad? ¿ Cómo? ¿Cómo lo supiste? ¿Cómo lo supiste? Porque la Comunión sacramental dura solo unos minutos. Se acaba. Mi Voluntad es una Comunión perenne, o mejor dicho, es eterna, y está eternizada en el Cielo. La Comunión sacramental está sujeta a obstáculos, debido a la enfermedad, la necesidad o quien debe administrarla, mientras que la Comunión de Mi Voluntad no está sujeta a ningún impedimento; mientras el alma la desee, se realiza. Nadie puede impedir un bien tan grande que constituye la felicidad de la tierra y del cielo. Ni los demonios , ni las criaturas, ni mi propia omnipotencia. El alma es libre. Nada, nadie tiene ningún derecho sobre ella con respecto a este punto de Mi Voluntad. No hay nada que pueda impedirte con esta con esta con esta comunión de las vidas sacramentales de tus actos. En otras palabras, sin tener la comunión sacramental eucarística, sin tenerla. Nadie puede impedirte tener una comunión con Jesús como si la recibieras en la Eucaristía, ¿ verdad? Bueno, eso es exactamente lo que se está diciendo, ¿verdad? Es decir, que la comunión eucarística tiene, bueno, dificultades, obstáculos, ¿Sí? que puede ser por parte del sacerdote o de la persona. Sí, pero no en esta comunión, porque son tus propios actos los que generan esas vidas. Y en otra lectura —que es así, no la incluí— dice que todas las hostias, imagina cuántas debió haber sacado de sí mismo allí. Quería que cada uno de los habitantes de la familia humana recibiera al menos una vida sacramental por cada vez que necesitara alimento material. Estamos hablando del hecho de que en México estamos acostumbrados a tres comidas al día. Es decir, deberíamos recibir tres Eucaristías al día durante toda nuestra vida. Multiplicado por tantos habitantes, por los que han sido, por los que son y por los que serán. Y lleva eso al mundo, y es una cantidad, no sé, infinita, de vidas sacramentales. ¿Y qué pasa con las que no fueron consumidas? Ahí es a donde voy . Jesús dice que el alma— bueno, primero deposita todas esas vidas en María. En otras palabras, María es el depósito de todas esas vidas, pero el alma que vive en la Divina Voluntad también se convierte en depositario y defensor de todas esas vidas. Quiero decir, y los actos de la criatura que vive en esto se convertirán en los proveedores de las consagraciones. Quiero decir, las consagraciones que no se harán, que no se han hecho, que, quiero decir, todas esas vidas que permanecen aparentemente inactivas, van a ser suministradas por los actos de las criaturas que viven en la Voluntad Divina. Oh, vaya. Son los sustitutos de las consagraciones. Eso es correcto, y de, y de consumir, quiero decir, todas las hostias que Jesús puso con vida divina ya consagradas para ti, que no recibiste debido a tu pecado, tu superficialidad, porque no fuiste a Misa, porque olvidaste, porque te caíste, porque te enfermaste, debido a todo lo que te sucede, ¿eh? las estás tomando en la Voluntad Divina. Recuerda que la Voluntad Divina lo contiene todo. Entonces, todas esas vidas que deberíamos haber recibido están ahí. Sí, están aisladas mientras permaneces en la voluntad humana. Pero en el momento en que entras en la Voluntad Divina, los tomas de Jesús, ellos, quiero decir, Jesús hizo tus actos. Entonces, tomas tus actos de Jesús, tomas tus vidas que debiste haber tenido sacramentalmente, las comuniones, que ya escuchamos, que él comunica todas las hostias que debieron haber recibido esta consagración. Y luego las haces tuyas, compensas lo que no hiciste. Ah, pero quiero preguntar, ¿qué pasa con las hostias que de hecho fueron consagradas, pero no fueron consumidas por aquellos que debieron haberlas consumido? ¿Expliqué lo que quiero decir? Quiero decir, no fui a Misa y no lo hice, pero puedo, en un acto, en una ronda, puedo asumir las hostias que, eh, quiero decir, puedo asumir las hostias que no consumí, puedo, puedo, que tomé la comunión mal, que puedo restaurar todo, ¿verdad? Mm. Entonces puedo hacerlo, pero pero ya eh muy bien. Tomé esas hostias, aunque no las tomé físicamente, pero ¿qué sucede con las hostias físicas que no consumí y que Jesús previó que debía consumir y no consumí ? Por eso son vidas, vidas de Jesús. Sí, vidas de Jesús que él ya consumió , que tiene depositadas en sí. Sí. Y que esas vidas él es ahora. voy a colocar en tus actos. Quiero decir, no hay problema. Y las hostias sacramentales, como dices, las que están consagradas, deben consumirse, ya sea consumidas por una persona o consumidas como se hace con las hostias que han caído al suelo, en agua, hasta que las especies se disuelvan, pero la vida real de Jesús en esas hostias permanece, se queda, si esas son las que tomas. Y es por eso que Jesús en el libro 11, lectura 111, dice que si queremos agradarle verdaderamente, debemos ofrecer nuestra comunión como su humanidad la ofreció. Y dice: «Antes de darme en comunión a los demás, me comulgué a mí mismo, y quise hacer esto para dar al Padre la gloria completa de todas las comuniones y para encerrar en mí todas las reparaciones por todos los sacrilegios y todas las ofensas que recibiría en el sacramento». Mi humanidad encerró la voluntad divina en —perdón— al encerrar la voluntad divina, encerró todas las reparaciones de todos los tiempos, y al recibirme a mí mismo, me recibí dignamente. Y así como todas las obras de las criaturas fueron divinizadas por mi humanidad, así también quise sellar con mi comunión las comuniones de todos. criaturas. ¿Qué dijo? Bueno, Luisa nos lo cuenta después. Dice que estaba recibiendo a Jesús como Él le había dicho, unida a su humanidad, a su voluntad y a su divinidad. Y ese es el camino. Voy a unirme en la voluntad divina a la humanidad, a la voluntad y a la divinidad de Jesús. Sí, es el 111. ¿Pero de qué cuaderno, doctor? El 11. 111. Correcto. Y finalmente, si se dice, como mencioné hace un momento, que la criatura que vive en la voluntad divina, por todo esto, ya no necesita recibir la comunión. Eso es un error tremendo. Es falso. Es falso, además. Ah, por supuesto, es falso. Totalmente falso. Quiero decir, y también es falso que uno no necesite ir a confesarse. Claro, porque dicen que el alma que vive en la voluntad divina ya no peca y , por lo tanto, ya no necesita confesarse. Todos los demás sacramentos no tienen problemas; deben recibirse. Bautismo de bebé, confirmación de niño, matrimonio u ordenación sacerdotal, y la extremaunción. Quiero decir, esas son, diría yo, casi casi forzadas. Pero estas dos, la penitencia y la comunión, la gente afirma que ya no deberían recibirse mientras se vive en la voluntad divina. Y entonces Jesús nos va a decir lo siguiente. Permítanme. Bueno, antes de eso, hay una frase de Jesús que me gusta mucho, donde dice que las comuniones que no haces en vida, las harás en el fuego del purgatorio, porque Jesús en el Santísimo Sacramento arde con amor y quiere venir a nuestros corazones para dar ráfaga a sus llamas. Y al abstenernos, Jesús arde más, delira, y justamente nos hará arder más en el purgatorio. Oh, vaya, es bastante directo, ¿no? Es directo. Bueno, ahora Jesús dice en la lectura 229: «Ahora bien, el que vive en mi Voluntad, haciéndola reinar como en su propio reino, puesto que posee la fuente de los sacramentos —entiéndase esto— la Divina Voluntad la contiene, lo tiene todo. Por lo tanto, la Divina Voluntad es el principio, el medio y el fin de todo. Es el principio del sacramento, el medio del sacramento y el fin del sacramento. Así pues, todo Los sacramentos están dentro de la Divina Voluntad. Por eso, por eso Él dice: haciendo que mi Voluntad reine como en su propio reino, puesto que posee la fuente de los sacramentos, ¿qué tiene de extraño que quien vive en mi Divina Voluntad sea la fuente de todos los sacramentos y sienta en sí mismo la naturaleza de los sacramentos con todos los efectos y bienes que contienen? Y al recibirlos de la Iglesia, sentirán que es alimento que poseen, pero que lo toman para dar esa gloria completa a esos sacramentos de los que poseen la fuente, para glorificar esa misma Divina Voluntad que los instituyó, porque solo en Ella se dará la gloria perfecta a todas nuestras obras. Para dar gloria perfecta a Dios y gloria completa a los sacramentos, deben ser recibidos. Así que, no existe tal cosa como dejar de recibir la comunión o confesarse . Debemos recibir la comunión diariamente si es posible, y confesarnos de vez en cuando, sí, pero con este propósito. Otra de las necesidades es la siguiente. Jesús dice que dice, bueno, está hablando de todo lo que sufre en el sacramento. En el libro 16, Lectura 27 y Él dice: «¿Pero sabéis dónde encuentro mi verdadera correspondencia en el alma que vive en mi Voluntad? Tan pronto como desciendo a su corazón, consumo rápidamente los accidentes de la Hostia, porque sé que accidentes más nobles, más queridos para Mí , están dispuestos a aprisionarme, para no dejarme abandonar ese corazón que me dará no solo vida en él, sino vida para vida. No estaré solo, sino que estaré con mi compañía más fiel. Seremos dos corazones latiendo juntos. Amaremos unidos. Nuestros deseos serán uno, así que permanezco en ella y en ella vivo una vida verdadera y viva, tal como lo hago en el Santísimo Sacramento. La única alma que puede dar a Jesús la gloria, el amor y la reparación por haber permanecido en el Sacramento es el alma que vive en la Divina Voluntad. Y esa es otra de las necesidades por las que debemos recibir la Comunión continuamente. Y además, eso añade a la vida espiritual, también añade al alma que ya vive en la Divina Voluntad. Le añade, le añade, le añade perfección, añade porque nunca termina, no, nunca acaba. Lo que se dijo en una de las primeras lecturas que Lo que vi es que cada Comunión hace crecer la vida divina que está en una persona. Por supuesto. En otras palabras, lo que Jesús hizo con los sacramentos fue devolvernos la vida divina en germen con el sacramento del Bautismo y darnos los elementos para conquistar la vida divina completa con todos los demás sacramentos y la vida en Él. Para eso existen y para poder hacerla crecer, hacerla crecer hasta que alcance la mayor plenitud posible durante nuestra vida. Eso es correcto. Porque no podemos decir que hay una medida. No, no, no, no, no hay medida. Hasta donde queramos y hasta donde podamos. Hasta donde queramos. No añadas la parte del "puedo" porque Dios puede hacerlo todo. Entonces, lo estás limitando, ¿ de acuerdo? Hasta donde queramos. Yo quiero, y donde quiero puedo, porque no se trata de obras humanas. Por supuesto. Se trata de obras divinas donde Dios es quien provee. Sí. Entonces, solo tengo que decirle, sí, más, más, más. Y Él dará más . Guau. Guau. No sé qué piensas acerca del Sacramento de la Eucaristía, ¿ verdad? Hombre, hace toda la diferencia , toda la diferencia en cada Comunión . Es, es, bueno, parece que has hecho todo mal toda tu vida, y también que le debes al Señor no sé cuántas vidas divinas, y encima de todo que has desperdiciado el tiempo, y encima de todo que has recibido la Comunión mal , y encima de todo, no, no, te rectifica completamente; te rectifica , lo arregla todo, tu voluntad eucarística, porque estás, estás, la has perdido. Realmente no sabes lo que estás haciendo. No sé cómo explicarlo. Aunque sabes que estás consumiendo el cuerpo, la sangre, el alma y la divinidad de Jesús, no sabes todo lo que Jesús hizo para que pudieras recibirlo y que... No sabes todo lo que la Comunión puede darte. Exacto. Exacto. De todos modos, este es el sacramento de la Eucaristía. Sí. Qué gran sacramento. Un gran sacramento. Así es. Es el sacramento de los sacramentos. Por eso la Iglesia lo ve como el sacramento de los sacramentos. Mm. Porque lo es. Lo es. Sencillamente, lo es. Solo por el mero hecho de decir que recibes la vida completa de Jesús. Eso es todo, pero profundizando y con este conocimiento que se nos da a través del Libro del Cielo, bueno, aquí tenemos todo... De ahí la necedad de aquellos que pueden vivir en pecado mortal y privarse de este alimento, que es la vida y lo es todo. De ahí la necedad de aquellos que prefieren vivir en pecado mortal en lugar de recibir al Señor, o aquellos que cambian de religión y se hacen protestantes, o... se hacen hindúes, o se hacen budistas, o se hacen lo que sea. Es un gran error. Están haciendo el ridículo. Sí, sí. Es solo, imagínate, es como perder, quiero decir, más que un simple tesoro. A la gente, siempre les digo, a los que abandonan nuestra fe, siempre les digo , "¿Y no extrañan la Eucaristía?" " ¿No la extrañan?" "¿No sienten nada por haberla perdido?" Es que simplemente no saben nada, nada. Y si vas a misa y te quedas sentado y no comulgas, no sabes nada. Cesi, no te sorprendas por eso. Sorpréndete por la gente que va a misa, por la gente que se acerca a comulgar y, después de recibirla, empieza a hacer cualquier cosa menos concentrarse, abstraerse en el Jesús que acaban de recibir. No, no, no, no tienen la más mínima idea. Y empiezan a cantar como pajaritos y a hacer mil cosas. Y luego, quiero decir, también tengo que decirlo, los sacerdotes que no te dan un minuto para meditar, no te lo dan. Continúan inmediatamente con la misa , con los anuncios, y adiós. Y la gente se va y empieza a charlar y a hacer lo que siempre hace. ¿Dónde acabó Jesús? Aparte. Piénsalo. ¿Qué recibieron? Nada. Así que les digo, los que se separan de la Iglesia, ¡qué mal, qué regalo!... Los peores, los peores son estos, los que están en la Iglesia, que reciben este sacramento y no tienen idea de lo que hacen. Eso es correcto. Doctor, muy Interesante. Es un tema que puedes ver mil veces y siempre encontrarás algo nuevo. Así es. Es como si la escritura se hubiera abierto para nosotros, y siempre lees y ves algo diferente. Es la caja de Pandora. Sí. No, no, no. Qué grande es Jesús. Qué grande es Jesús en el Santísimo Sacramento. Muchas gracias. Gracias , doctor. Eh, ha estado con nosotros, pero el programa importa más porque este programa es, eh, insuperable. Por favor, denle un me gusta y compártanlo en sus grupos. Qué importante sería si todos tomáramos la comunión de una manera diferente, tal como Jesús nos está llamando gradualmente a este cambio. Si todos hiciéramos esto, el mundo sería diferente. Así es. Estoy seguro de que sería diferente. El mundo cambiaría. El mundo cambiaría. Bueno, muchas gracias, doctor, por haber estado con nosotros hoy. Eh, es una alegría poder disfrutar de este programa y poder transmitirlo a las personas que lo ven y escuchan. Toma tus apuntes. Lo que yo hago es tomar mis apuntes. A veces no puedo captar todo, pero al menos las lecturas. que tienen que ver con el tema para que lo tengas más claro. Lo olvidamos, así que busquen esas lecturas; eso es lo que estoy haciendo. Tomo notas de cada programa con el Doctor; tomo mis notas sobre los temas. Escribo el tema y al menos enumero las lecturas que hicimos. ¿Por qué? Porque voy a ellas y puedo profundizar en ellas, ¿verdad? Eso ayuda mucho porque las explicaciones... pueden tomar este programa, buscarlo por fecha y usarlo como guía para las lecturas. Así es. Para que podamos aprovecharlo, ¿ verdad? Tenemos que aprovecharlo. Tenemos que aprovecharlo. Gracias , Doctor. Para aquellos que quieran obtener el Libro del Cielo, vayan a www.tercerfiat.com. Pueden descargarlo allí o comprarlo y que se lo envíen . Gracias, Doctor. Que Dios lo bendiga, que descanse bien. Igualmente.


QUINTA HORA 9 A 10 DE LA NOCHE

JESÚS EN EL HUERTO DE GETSEMANÍ

Pues bueno por ahí empezamos para conocer pero no nos quedemos en leerlas meditarlas mucho mejor todavía pero tampoco es la el final no es la finalidad. Entonces,

¿qué debemos hacer?

Reparar.

Bueno, nos acercamos realmente a la finalidad total, que debemos tener para poder aliviar los sufrimientos los dolores de Jesús pero en la meta

La meta de esto es llegar a ser nosotros una reparación viviente

Bueno.

¿Y eso qué quiere decir?

Quiere decir prácticamente hacer lo mismo que Jesús hizo repetir en nosotros en nuestra vida todos los sufrimientos de Él y eso es lo que exactamente Jesús hizo, Él se convirtió en una reparación viviente ante el Padre Celestial a nombre de todos nosotros.



Bueno el alma en la Divina Voluntad tiene que llegar exactamente a esto no quedarnos en la reparación de oraciones de buenos deseos en fin sino extender la vida de Jesús en nuestra propia vida.

Ese es el punto final

Sí. Jesús, en ocasiones nos va refiriendo pues todos los sufrimientos exteriores todos los sufrimientos que la divinidad le aplicó en el interior o sea y hemos ido poco a poco, comprendiendo todo lo que él tuvo que sufrir y el por qué lo tuvo que sufrir sin embargo, hay una parte muy específica que son los sufrimientos que nosotros hubiéramos tenido en ese momento y no se refiere a los sufrimientos físicos ni a ni a la parte espiritual sino se refiere a la parte humana esa parte humana que nosotros a veces como que apartamos de la vista de Jesús como si él nada más hubiera sido la parte divina Y entonces lo que nos va a narrar ahorita es todo el sufrimiento que tuvo pero desde la parte humana Claro, lo toma de nosotros no es algo que él esté sintiendo que esté pasando pero lo está sufriendo como si realmente fuera de él este es esto que vamos a ver lo tomamos no de Luisa sino de María Valtorta es importante también conocer esta parte esta parte de María Valtorta está en un en un libro una nueva recopilación que hay de escritos sueltos en un libro que se llama Los Cuadernitos Sí o sea los cuadernillos y ahí está prácticamente esto que vamos a a ver que es la hora del Getsemaní vamos a empezar a leer por favor dice

la fecha la 6 de julio de 1944 dice Jesús ves alma mía como tenía mucha razón al decir el conocimiento de mi tormento del Getsemaní no sería entendido y se convertiría en escándalo la gente no admite al demonio quienes lo lo admiten no admiten que el demonio haya podido vejar el alma de Cristo hasta el punto de hacerle sudar sangre hablemos pues juntos me has preguntado Cuántas agonías del Getsemaní me das Oh muchas no por el gusto de de atormentar tan solo por bondad de maestro y de esposo no podría verter de una vez sobre ti pequeña esposa todo el cúmulo de desolaciones que me abatió aquella noche y que nadie intuyó que nadie comprendió salvo mi madre y mi ángel o sea es esto es curioso lo que está diciendo no O sea prácticamente lo que decíamos al principio no lo hemos tenido en cuenta nunca hemos tomado en cuenta esta parte que que vamos a ver que es la parte de los afectos humanos el dolor por dejar todo lo lo que es humano sí no es nada más el sufrimiento interior ni el sufrimiento exterior sino Ahora va la parte humana del desapego pero el desapego que nosotros tendríamos ahora él lo toma y lo va Lo va a sufrir

Vamos a continuar. Dice el que ama a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí el que ama a su hijo o a su hija Más que a mí no es digno de mí es Mateo no Mateo si alguno viene donde mí y no odia a su padre a su madre a su mujer a sus hijos a sus hermanos a sus hermanas y hasta su propia vida no puede ser discípulo mío odiarlos es no amarlos odiarlos es no amarlos el amor en Dios es darse en Dios el la parte divina el odiar no es odio como el nuestro sino es no darse Sí estas dos citas nos van nos van a a introducir prácticamente en todo lo que él tuvo que sufrir sí Entonces el que a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí Y esta otra de que si alguno viene donde mí y no odia a a sus familiares Entonces tampoco es apto para este esta meta esta esta misión de ser discípulo de de Jesús Esta última está en Lucas en el capítulo 14 en el versículo 26 Entonces, seguimos. Dice madre quien dice madre ya está orando decir madre quiere decir dar gracias a Dios por su Providencia que da una madre a los hijos del hombre para que no conociera el terror de crecer solo y no cayera por falta de apoyo cuando aún era demasiado débil para conocer el bien y el mal decir madre quiere decir bendecir a Dios que nos hace conocer lo que es el amor a través del beso de una madre y de las palabras de sus labios decir madre quiere decir conocer a Dios que nos da un reflejo de su principal atributo la bondad mediante la indulgencia de una madre tener un hermano no es como tener para una planta la planta gemela que sostiene en las horas de borrasca trenzando las ramas y que en las horas de alegría aumenta su floración con el polen de su amor tener un amigo sincero no es como tener un compañero en el camino caminar solos es demasiado triste cuando Dios elige para la soledad de víctima a un alma él se hace su compañero porque solos no se puede estar sin capitular curiosa comparación o sea está hablando del del amigo del compañero y nos está poniendo a nosotros como que como que seríamos deberíamos de ser esa compañía para él y ese amigo que no abandona la vida es un camino abrupto pedregoso interrumpido frecuentemente por quebradas y corrientes vertiginosas estar solos significaría perecer por esto Dios ha creado la amistad entre dos crece la fuerza y el valor también un héroe tiene instantes de debilidad para valorar la amistad yo he querido Llamar amigos a mis Apóstoles y he apreciado tanto este afecto que en la hora del dolor he pedido a los tres más queridos que estuviesen conmigo en el Getsemaní les he rogado que velaran y oraran conmigo por mí y al verlos incapaces de hacerlo he sufrido tanto que me he debilitado aún más siendo por ello más susceptible a las seducciones satánicas una palabra si hubiera podido intercambiar al menos una palabra con amigos solícitos y comprensivos de mi estado no habría llegado a desangrarme antes de la tortura en la lucha por repeler a Satanás pero vida y afectos no deben volverse enemigos nunca si tales llegan a ser hay que romperlos los he roto uno a uno ya había roto la agitación humana de desprecio hacia el traidor y un nervio de Mi corazón se había lacerado en el esfuerzo bueno estos estos sufrimientos que nos empieza a narrar aquí es para realmente para

para nosotros entender lo que desde el punto de vista espiritual no podríamos alcanzar a entender pero desde el punto de vista humano Sí porque lo hemos sufrido todos la separación o sea el abandono la traición de un amigo en fin o incluso la carencia de la del afecto del amor de una madre y va a seguir mencionándolo pero la finalidad es esa o sea tratar desde el punto de vista humano de poder entender lo que está sufriendo Jesús también desde este punto de vista seguimos nostalgia de las multitudes humildes Y francas no, no, no, no ahora surgía el miedo ahora surgía el miedo de perder la vida la vida tenía 33 años era hombre

En aquel momento era el hombre tenía por ello el amor Virgen a la vida como lo había tenido Adán en el paraíso terrestre la alegría de estar vivo de estar sano de ser fuerte bello inteligente amado respetado la alegría de ver y de oír de poder expresarme la alegría de respirar el aire puro y perfumado de oír el arpa del vi entre los olivos y del río entre las piedras y la flauta de un ruiseñor enamorado de ver resplandecer las estrellas en el cielo como ojos de fuego que me miraban con amor de ver platear se la tierra por la luna tan blanca y resplandeciente que cada noche vuelve virgen el mundo y parece imposible que Bajo su ola de cándida Paz pueda actuar el delito y todo eso tenía que perderlo no A ver no volver a oír no moverme más no volver a estar sano no volver a ser respetado cuá cuánto dolor no causa esto en nosotros o sea el hecho de cuando estamos frente a peligros que pueden culminar en la muerte que no es exactamente lo que lo que estaríamos sufriendo Bueno ahora Jesús Jesús es la parte divina ansiaba el sufrimiento ansiaba incluso la muerte porque significaba toda esa parte de de Gloria de recibir a todas las almas redimidas pero desde el punto de vista humano era perderlo todo que eso es el terror que el Humano tiene cuando se enfrenta a la muerte qué tremendo Qué tristeza para para la para las personas no tener esta fe en Dios y ver que su vida buena mala como haya sido termina en un en un hoyo Perdón por la palabra hoyo pero eso es todo y deshacerse en la nada Yo creo que esta es la causa principal de esta deserción que hay ahora en en el mundo pero una deserción de Dios o sea lo que lo que se quiere lo que se nos ha convencido lo que se de lo que se nos ha convencido que no somos más que seres temporales y que lo que no gocemos aquí nunca se podrá gozar y que nuestra vida termina ahí

Exactamente

Bueno Jesús está sintiendo eso imaginemos lo que quiere decir la vida divina humana de Jesús sintiendo Ese temor de decir voy a desaparecer y aquí también hay algo muy puntual que dice no volver a ser respetado también por pequeños detalles nos da miedo perder el poder sobre ciertas situaciones no y nos da el temor de de de ser menospreciado de ya no tener el aprecio y el el que la gente sea cercana o o o social que te vea con con afecto que te vea con amor que te vea con admiración o sea cuántos no dan prácticamente hasta la vida con tal de ser admirados y Lu los que tienen muchísimo aquí y y de repente de un día para otro nada ya en la otra vida ya son soldados rasos


Seguimos el cambio de los amigos uno me había traicionado y mientras que yo esperaba a la muerte él se apresuraba a traérmela creía que iba a alegrarse con mi muerte Los otros dormían y aún así los amaba habría podido despertarles huir con ellos a otro sitio lejos y salvar vida y amistad y en cambio tenía que callar y quedarme quedarme quería decir perder Los amigos y la vida ser un repudiado eso es lo que quería decir la madre Oh Amor de madre invocado amor inclinado sobre mi dolor amor que he rehusado para no hacerte Morir con mi dolor amor de mi madre el hijo que muere entre los brazos de su madre no muere se adormece acunado por una nana de besos que continúan los Ángeles hasta el momento en que la visión de Dios quita de la memoria el de del deseo del hijo el deseo de su madre pero yo tenía que morir entre los brazos de los verdugos y en un patíbulo Y cerrar los ojos y los oídos al griterío de maldiciones y gestos de amenazas esa es otra de las cosas tremendas morir bueno en cuanto cerca de la madre perfecto pero morir cerca de los seres queridos cerca de ese afecto de ese amor de ese de esa pedida de tus seres queridos debe ser algo que mitiga el dolor pero Jesús nos dice yo no lo tuve yo tuve que morir Pero rodeado de de enemigos no entre sosos llanto y consuelo y palabras de amor sino entre insultos befas en fin todo lo que todo lo que el mundo le dio en ese momento y estaba solo solo solo la tierra y el cielo no tenían ya habitantes para mí era el hombre cargado de los pecados del mundo por ello odiado por Dios tenía que pagar para redimirme y volver a ser amado era el hombre cargado de la bondad del cielo Y por eso odiado por los hombres a los que la bondad repugna tenía que ser matado como castigo por ser bueno Y también vosotras Las honestas alegrías del trabajo cumplido para dar el pan de cada día incluso a mí mismo antes para después dar el pan espiritual a los hombres os habéis puesto delante de mí para decirme por qué nos dejas nostalgia de la tranquila casa santificada por tantas oraciones de los justos hecha templo por haber acogido los esponsales de Dios hecha cielo por haber hospedado entre sus paredes a la Trinidad encerrada en el alma del Cristo Dios bueno esa es la parte de los afectos de los afectos humanos pero ahora viene la parte del desapego o del apego a la misión Sí vamos a ver nostalgia de las multitudes humildes Y francas a las que daba luz y gracia de las que recibía amor voces de niños que me llamaban con una sonrisa voces de madre que me llamaban con un sollozo, voces de enfermos que me llamaban con un gemido voces de pecadores que me llamaban con temblor todas las oía y me decían Por qué nos abandonas ya no quieres acariciarnos quién podrá acariciar como tú nuestros rizos rubios o morenos ya no quieres devolvernos las criaturas difuntas curarnos las moribundas Quién como tú podrá tener Piedad de las madres hijo Santo ya no quieres sanarnos si tú desapareces quién nos curará ya no quieres redimirnos solo tú eres La redención cada palabra tuya es fuerza que rompe una cuerda de pecado en nuestro oscuro corazón estamos más enfermos que los leprosos porque para ellos la enfermedad cesa con la muerte para nosotros se acrecienta Quédate Señor Quédate Quédate Quédate gritaba la multitud buena hijo gritaba mi madre sálvate gritaba la vida he tenido que quebrar estas gargantas que gritaban sofocarlas para impedirles gritar para tener la fuerza de destrozarme el corazón arrancando uno a uno sus nervios para cumplir la voluntad de Dios Bueno, o sea todo esto que que estamos escuchando que es la parte humana pero azuzada por Satanás Así que es el el enemigo quien pone prácticamente en duda El Deber de la persona y pone en este momento de de de cercanía con con la muerte toda esa alegría todo ese consuelo que hubiera tenido tanto la propia persona como la parte de las personas que lo deberían de de recibir todo el afecto todos los dones que Jesús podía dar seguimos y estaba solo O sea estaba con Satanás la primera parte de la oración estaba con Satanás o sea lo tenía ahí junto igual que tuvo junto a Satanás con Judas o sea en todo ese momento pero ahí tenía todavía ese consuelo de seguir con su misión tenía ese consuelo de tener a los otros discípulos pero aquí ya estaba solo estaba en el momento de despedirse de todo lo que humanamente estimaba y en ese ahí solamente estaba Satanás humanamente as usando todas estas dudas todos estos momentos de de incertidumbre sí Y sobre todo como de un fracaso entre comillas O sea si él acepta la muerte la primera parte de la oración había sido dolorosa pero todavía podía sentir la mirada de Dios y esperar en el amor de los amigos la segunda fue más dolorosa aún porque Dios se retiraba y los amigos dormían el susurro de Satanás y la voz de la vida ratificaban te sacrificas para nada los hombres no te amarán por tu sacrificio los hombres no entienden la tercera la tercera fue la locura fue la desesperación fue la agonía fue la muerte la muerte de mi alma no resucitó solamente mi mi cuerpo también mi alma ha tenido que resucitar porque conoció la muerte Qué es la muerte del espíritu la separación eterna de Dios pues bien Yo estaba separado de Dios mi espíritu había muerto ya había sido tentado en el desierto una leve tentación porque entonces tenía tan solo la debilidad del alimento material ahora estaba hambriento de alimento espiritual y hambriento de alimento moral y no había pan para mi espíritu ni pan para mi corazón ya no había Dios para mi espíritu no había afectos para mi corazón Seguimos Y he aquí entonces sutil Como un cuchillo de viento penetrante como aguijón de avispa irritante como veneno de culebra la voz de Lucifer tan tenue que no it nuestra nuestra vigilante atención penetra con la seducción de su mágica armonía nos hace dormitar parece un consuelo tiene el aspecto de Consuelo sobrenatural Oh engañador eterno qué sutil eres el yo solamente pide ayuda y parece que aquel sonido le ayude palabras de compasión y de comprensión caricias sobre una frente febril calmantes sobre una quemadura que aturden como el vino generoso dado a quien está en ayunas el alma cansada se adormece pero esta si no estuviera tan vigilante con su subconsciente que vela tan solo En aquellos que se nutren de la constante Unión al amor acabaría cayendo en un letargo que la dejaría totalmente en manos de Satanás pero el alma que se ha nutrido constantemente del amor no pierde la integridad de su subconsciente ni siquiera en la hora en que los hombres y Dios Parece que se unan para enloquecer la y el subconsciente despierta al alma le grita actúa álzate Satanás está detrás de ti La tremenda lucha da comienzo el veneno ya está en nosotros por eso es necesario luchar contra sus efectos y contra las oleadas aceleradas cada vez más vehementes y aceleradas por el nuevo veneno de la palabra satánica que se derrama sobre nosotros el estruendo crece Ya no quedan caricias ni ungüentos es clamor de instrumentos a todo volumen es un golpe una puñalada una llama que ahoga y arde y en la llama he aquí que la vida pasa ante tu mirada espiritual ya había pasado antes con su aspecto resignado de algo sacrificado ahora vuelve con vestido de reina prepotente y dice adórame soy yo quien reina estos son mis dones los dones que te he dado y aún te daré otros más hermosos si me eres fiel y en el sonido de los instrumentos vuelven las voces de las cosas y de las personas ya no imploran mandan imprec insultan maldicen porque los abandonamos todo vuelve para atormentarnos todo y el alma turbada lucha cada vez más débilmente cuando vacila como un Guerrero desangrado y busca en el cielo O en la tierra un apoyo para no sucumbir entonces Lucifer le deja su hombro tan solo él está él se pide auxilio tan solo responde él se busca una mirada de Piedad tan solo se encuentra la suya hay de aquel que crea en su sinceridad con la poca energía que sobrevive hay que apartarse de aquel apoyo volver a entrar en la soledad cerrar los ojos y contemplar el horror de nuestro destino antes que su falso aspecto alzar las manos que tiemblan y apretarlas contra los oídos para obstaculizar la voz que engaña toda alma cae al hacer así ya no se es más que una pobre cosa y moribunda y sola no se logra ya ni siquiera orar con la palabra porque el acre del aliento de Satanás nos obstruye la faringe tan solo el subconsciente Ora Ora Ora agita sus alas en la agonía como el convulso batir de una mariposa traspasada y con cada batido de alas dice creo espero amo a pesar de todo creo A pesar de todo Espero te amo A pesar de todo no dice Dios ya no Osa pronunciar su nombre se siente demasiado inmundo por la cercanía de Satanás pero ese nombre lo trazan las Lágrimas de sangre del corazón sobre las alas angélicas del espíritu que vosotros llamáis subconsciente mientras que en realidad es el superconsciente qué curiosas palabras palabras no O sea está poniendo al subconsciente Como alas angélicas del espíritu O sea no es total y absolutamente contrario a lo que a lo que el mundo conoce como subconsciente sí Y ahora él dice es el superconsciente porque es el único dentro del ser humano que continúa unido a Dios sí continúa orando continúa rogando pidiendo es es interesante No sí y en cada batido de alas ese nombre resplandece como un Rubí tocado por el sol y Dios lo ve y las lágrimas de Piedad de Dios circundan con Perlas el Rubí de vuestra sangre que gotea en un llanto Heroico Satanás me decía porque la voz entraba Aunque yo me separara de ella Mira aún no has muerto y ya te han abandonado Mira has ayudado y eres odiado lo ves Ni siquiera el mismo Dios te socorre si Dios no te ama y eres su hijo cómo puedes esperar que los hombres te agradezcan tu sacrificio sabes lo que se merecen la venganza no el amor como tú crees véngate Oh Cristo de todos estos necios de todos estos crueles véngate atácalo que les fulmine muéstrate como eres Dios el Dios terrible del Sinaí el Dios terrible que me ha fulminado y que arrojó a Adán fuera del paraíso hasta ahora has dicho tan solo palabras de bondad tus escasos Reproches siempre eran demasiado dulces para estas bestias que tienen la piel más espesa que el cuerpo del hipopótamo tu mirada curaba tus palabras solo sabes amar odia y reinarás el odio tiene curvadas las espaldas Bajo su azote y pasa triunfante sobre estas filas serviles las aplasta y están felices de serlo no son más que sádicos y la tortura es la única caricia que aprecian y que recuerdan ya es tarde No no es demasiado tarde que ya vienen los hombres armados no importa sé que te preparas para ser manso te equivocas una vez te enseñé a triunfar en la vida no has querido escucharme y ahora ves que estás vencido Ahora escúchame ahora que te enseño a triunfar sobre la muerte sé rey y Dios no tienes armas ni milicias ni riquezas no hay arma que venza las mías ni ejército más numeroso que el mío las riquezas de las que dispongo no tienen medida porque te haré rey del mundo si aceptas mi ayuda y todos los ricos serán tus esclavos Mira tus ángeles Los Ángeles de tu padre están ausentes Pero los míos están preparados para vestirse con aspecto angélico para hacerte correr y dejar pasmada a la plebe ignorante y malvada la voluntad de tu padre pero cómo puedes pensar que él quiera la muerte de su hijo piensas que pueda forjarse ilusiones sobre tu utilidad sobre su utilidad tú ofendes a la inteligencia de Dios ya has redimido a los que pueden redimirse con tu Santa Palabra no hace falta más cree que quien no cambia por la palabra no cambia por tu sacrificio le servirás mucho más viviendo puedes recorrer el mundo evangelizar curar Elevar o feliz destino la tierra habitada por Dios Esta es la verdadera redención rehacer de la tierra El Paraíso terrestre en el que el hombre vuelve a vivir su santa amistad con Dios y Oiga su voz y vea su semblante y ahora viene la parte o sea de enseñanza para vencer todos estos embates del enemigo en momentos cruciales de nuestra vida y as con todas esas palabras debe tener engañada a muchísima gente ahorita claro Así es, creen que va ir muy bien en en la eternidad dice este he respondido ya no tengo madre ya no tengo vida ya no tengo divinidad no tengo ya no tengo nada Solo hacer la voluntad del señor mi Dios Aléjate Satanás lo he dicho la primera y la segunda vez lo repito la tercera padre si es posible que pase de mí este cáliz pero no se haga mi voluntad Sino la tuya vete Satanás Yo soy de dios Bueno, este es este este dictado que Jesús nos hace para darnos a conocer esta parte humana esta pasión que él tuvo que sufrir que repito O sea no teníamos realmente Una noción Clara de todos estos eh momentos de todas estas situaciones que él tuvo que afrontar y las tuvo que afrontar porque nosotros las vivimos continuamente no es él somos nosotros en él los que lo estamos viviendo Por eso es que este este fragmento es fundamental incluirlo dentro de la pasión de Jesús para poder entender realmente lo que nosotros estamos viviendo y vamos a a seguir viviendo el resto de nuestra vida pero ahora nos viene a enseñar prácticamente qué es lo que debemos hacer y bueno ahora vayamos realmente a la pasión pero la pasión divina la pasión interior de Jesús y a la pasión también vamos a comenzar dice después de terminado el supremo acto de la institución de la eucaristía Jesús se dirige al huerto para prepararse a todo lo que viene y para sufrir toda su pasión interior abandonado aún por sus discípulos para conseguir del Padre Celestial abandonado aún más por sus discípulos para conseguir del Padre Celestial por medio de estas penas el perdón a toda la familia humana se encuentra no más el Jesús que en el momento de quedar consagrado en las hostias su rostro resplandecía con una belleza deslumbrante sino que ahora se encuentra triste afligido solo sintiendo necesidad de compañía el alma lo encuentra y él viéndonos se reanima y dice Ah los estaba esperando nuestra presencia lo reanima Pues nos espera para que le hagamos compañía y ser espectadores de sus penas no solo eso sino que desea que bebamos juntos con él El cáliz de amarguras que el padre celestial le enviará por medio de un ángel siente la necesidad de que alguna alma beba aunque sea un poco que le ayude en estos momentos quiere beberlo juntos invita a alma a compartir sus penas pues no se trata de un cáliz de Consuelo sino de amarguras intensas por eso siente la necesidad de que alguna alma amante beba alguna gota al menos por eso nos llama para que aceptemos y compartamos con él sus penas y le aseguremos que no lo dejaremos solo en tanto abandono bueno es el momento de de darle alivio iole sufrir junto con él y nunca dejarlo solo pero Oh mi Jesús mientras te tengo entre mis brazos tus sufrimientos se crecientes siento Oh vida mía correr en tus venas un fuego y siento que la sangre te hierve y quiere romperlas para salir fuera Dime qué tienes No veo flagelos no es espinas no clavos Ni cruz no obstante apoyando mi cabeza Sobre tu corazón siento que crueles espinas te traspasan la cabeza azotes despiadados no te dejan a salvo ninguna parte ni dentro ni fuera de tu divina persona tus manos paralizadas y contraídas Pero dime bien mío quién tiene tanto poder aún en tu interior que te atormenta y te hace sufrir tantas muertes por cuantos tormentos te da Ah Me parece que Jesús bendito abre sus labios moribundos y me dice quieres saber quién me atormenta más que los mismos verdugos es más estos verdugos son nada en comparación de esto es el amor eterno que queriendo el primado en todo me está haciendo sufrir todo junto y en las partes más íntimas lo que los verdugos me harán sufrir poco a poco mi mi primera pasión fue el amor porque el hombre al pecar el primer paso que da en el mal Es la falta de amor por lo tanto faltando el amor se precipita en la culpa por eso el amor para rehacerse en mí de esta falta de amor de las criaturas me hizo sufrir más que todos casi me trituró más que bajo una prensa me dio tantas muertes por cuyas criaturas reciben la vida hay una frase que que es importante aclararla el Amor divino le infringe penas hasta en las fibras más íntimas de él Y eso qué quiere decir o sea por qué de su humanidad hasta las los tejidos los órganos las células podría ser Exacto Sí exactamente pero la causa Cuál sería la causa de eso porque todo necesita ser redimido porque todo necesita ser redimido porque cada acto de nuestro organismo de nuestro ser debería de haber estado unido a la divina voluntad cada acto de nuestro ser debería de haber eh producido generado una vida divina al al no hacerlo al hacerlo con voluntad humana Estamos dándole muerte a la a la vida divina en ese acto para darle vida a la vida humana por lo tanto tiene que ser redimido todo nuestro ser no es nada más el sufrimiento exterior sino el interior y por eso en varias ocasiones nos repite esto de que hasta en las más íntimas fibras de su ser seguimos sí dice ay hijo mío es el amor el que prevalece en todo sobre mí y en mí el amor me esclavo el amor me es flagelo el amor me es corona de espinas el amor me es todo el amor es mi pasión perenne mientras que la de los hombres es temporal Ay hijos míos entren en mi corazón vengan a perderse en mi amor pues solo en mi amor comprenderán cuánto he sufrido y cuánto los he amado y aprenderán a amarme y a sufrir solo por amor Oh mi Jesús ya que tú nos llamas dentro de tu corazón para hacernos ver lo que el amor te hace sufrir entro en él pero mientras entro veo los portentos del amor que no te Corona la cabeza con espinas materiales sino con espinas de fuego que no te azota con látigos de cuerdas sino con látigos de fuego que te crucifica no con clavos de fierro sino de fuego todo es fuego que penetra hasta los huesos y en la misma médula convirtiendo toda tu santísima humanidad en fuego te da penas mortales ciertamente más que en la misma pasión y prepara un baño de amor a todas las almas que querrán lavarse de cualquier Mancha y adquirir el derecho de hijas del amor Oh amor sin término yo me siento retroceder ante tal Inmensidad de amor y veo que para poder entrar en el amor y comprenderlo Debería ser todo amor esto es importante deberíamos de convertirnos totalmente en amor Y eso qué quiere decir darnos darnos totalmente o sea recordemos el amor para Dios es una entrega total cuando cuando dice que nosotros deberíamos o sea entender ese amor nosotros para para poderlo entender necesitamos llegar a ese a ese punto del Amor total O sea la entrega total a él que eso es lo que nos pide desde el principio de esto de esta revelación para poder entrar realmente en posesión de su voluntad Sí, pero Oh mi Jesús no lo soy pero ya que tú quieres mi compañía y quieres que entre en ti te suplico que me conviertas todo en amor por eso te pido que corones mi cabeza cada uno de mis pensamientos con la corona del Amor te suplico Oh Jesús que azotes con el flagelo del amor mi alma mi cuerpo mis potencias mis sentimientos mis deseos mis afectos en suma todo y en todo quede flagelado y sellado por el amor Haz Oh amor interminable que no haya cosa en mí que no tome vida del amor Oh Jesús centro de todos los amores te suplico que claves mis manos mis pies con los clavos del amor a fin de que todo clavado por el amor me convierta en amor el amor entienda de amor me vista de amor me alimente el amor me tenga todo clavado en ti a fin de que ninguna cosa dentro y fuera de mí se atreva a tocarme a desviarme y alejarme del amor Oh Jesús los hombres solo trabajaron la corteza de mi humanidad y el amor eterno me trabajó todo lo de adentro Así que en mi agonía no los hombres sino el amor eterno el amor inmenso el amor incalculable el amor oculto fue el que me abrió grandes heridas me traspasó con clavos abrasadores me coronó con espinas ardientes me dio de beber y el hirviente Así que mi pobre humanidad no pudiendo contener tantas especies de martirios a un mismo tiempo hizo salir fuera ríos de sangre se contorsionó y llegó a decir padre si es posible quita de mí este cáliz pero no la mía sino que se haga tu voluntad lo que no hizo en el resto de la pasión pero crees tú que fui yo no te engañas yo amaba El sufrir hasta la locura amaba la muerte para dar vida a mis hijos era el grito de toda la familia humana que resonaba en mi humanidad y yo gritando junto con ellos para darles fuerza repetí tres veces si es posible pase de mí este cáliz yo hablaba a nombre de todos como si fueran cosa mía así que todo lo que sufrí en el curso de la pasión lo sufrí todo junto en la agonía del huerto pero en modo más intenso más doloroso más íntimo Porque el amor me penetró hasta en la médula de los huesos y en las fibras más íntimas del corazón donde jamás podían llegar las criaturas pero el amor a todo llega No hay cosa que le pueda resistir Así que mi primer Verdugo fue el amor por eso en el curso de la pasión no hubo en mí ni siquiera una mirada amenazadora ha quien me hacía de Verdugo porque tenía un Verdugo más cruel más activo en mí el no llegaban o cualquier punto que quedaba sin tocar el amor hacía su trabajo y en nada me perdonaba hija mía Entra en mi amor no salgas jamás corre junto a él o detente en mi mismo amor para comprender bien cuánto he amado a la criatura todo es amor en mí hacia ella la divinidad al crear a esta criatura se propuso amarla siempre así que en cada cosa de dentro y fuera de ella debía correr hacia ella con un continuo e incesante nuevo acto de amor por lo tanto puedo decir que en cada pensamiento mirada palabra respiro latido y en todo lo demás de la criatura corre un acto de Amor eterno pero si la divinidad se propuso el amarla siempre y en cada cosa a esta criatura era porque quería recibir en cada cosa la correspondencia del nuevo e incesante amor de la criatura Quería dar amor para recibir amor Quería amar para ser amada pero no fue así la no solo no quiere mantener el compás del amor Ni responder el eco del amor de su Creador sino que rechaza este amor lo desconoce y lo ofende ante esta afrenta la divinidad no se detuvo sino que continuó su nuevo e incesante amor hacia la criatura y como la criatura no lo recibe quedan llenos cielos y tierra esperando a quién deba tomar este amor para tener en ella la correspondencia porque Dios cuando decide y propone todos los eventos en contrario no lo cambian sino que permanece inmutable en su inmutabilidad El segundo paso que sucede en la culpa es defraudar La gloria de Dios y el padre para rehacerse de la Gloria quitada por las criaturas me hizo sufrir la pasión del pecado esto es que cada culpa me daba una pasión especial si la pasión fue una el pecado en cambio me dio tantas pasiones por cuyas culpas se cometerán Hasta el fin del mundo y así se rehizo la gloria del Padre el tercer efecto que produce la culpa es la debilidad en el hombre Y por eso quise sufrir La pasión por manos de los judíos Esta es mi tercera pasión para rehacer al hombre de la fuerza perdida Así que con la pasión del amor se rehízo y se puso en justo nivel el amor con la pasión del pecado se rehízo y se puso a nivel la gloria del padre con la pasión de los judíos se puso a nivel y se rehizo la fuerza de las criaturas todo esto lo sufrí en el huerto fue tal Y tanto el sufrimiento las muertes que sufrí los espasmos atroces que habría muerto De verdad si la voluntad del padre hubiera llegado a aquello muriera en esta agonía la pena más desgarradora fue cuando se me hicieron presentes uno por uno todos los pecados mi humanidad comprendió La enormidad de ellos y cada delito llevaba el sello de muerte a un Dios y estaba armado con espada para matarme delante a la divinidad la culpa me parecía tan horrenda y más horrible que la misma muerte solo comprender Qué significa pecado Yo me sentía morir y moría en realidad grité al padre y fue inexorable no hubo uno solo que al menos me diera una ayuda para no hacerme morir grité a todas las criaturas que tuvieran piedad de mí pero en vano Así que mi humanidad languidecía y estaba Por recibir el último golpe de la muerte Pero sabes tú quién impidió la ejecución y sostuvo mi humanidad para no morir primero fue mi inseparable mamá Después Miré a la izquierda y encontré a la pequeña hija de mi querer eh que es Luisa te encontré a ti como primera con el séquito de las otras hijas de mi voluntad que ese séquito somos nosotros por eso siempre estamos repitiendo que hay que unirnos al eslabón de Luisa para poder estar haciendo lo mismo que ya hizo y así como a mi mamá la quise conmigo como primer eslabón de la Misericordia con el cual debíamos abrir las puertas a todas las criaturas a ti te quise como eslabón de la justicia para impedir que se descargase sobre todas las criaturas como se merecen por eso quise apoyar la izquierda a fin de que la sostuviera junto conmigo entonces con estos dos apoyos yo me sentí dar nuevamente la vida y como si nada hubiera sufrido con paso firme fui al encuentro de mis enemigos Oh los prodigios de mi querer quién puede jamás numerarlos y calcular su valor Oh mi dulce Jesús ya ha pasado una hora después de que te encontré Desde que te encontré en este huerto el amor ha tomado el primado en todo haciéndote sufrir todo junto todo lo que los verdugos te harán sufrir a lo largo de tu amarguísima pasión es más suple y llega a hacerte sufrir lo que ellos no pueden hacerte en las partes más íntimas de tu divina persona Oh mi Jesús veo que te incorporas y con paso vacilante Quieres caminar Pero a dónde quieres ir Ah quieres ir a encontrar a tus amados discípulos Yo quiero acompañarte a fin de que si tú vacilas yo te sostenga pero Oh mi Jesús otra amargura para tu corazón ellos duermen y tú siempre piadoso los llamas los despiertas y con amor todo paterno los amonesta y les recomiendas la vigilia y la oración y regresas al huerto Pero te llevas otra herida en el corazón en esa herida veo Oh amor mío todas las heridas de las almas consagradas a ti que o por tentaciones o por estado de ánimo o por falta de mortificación en vez de estrecharse a ti de vigilar y orar se abandonan a sí mismas Y soñolientas en vez de progresar en el amor y en la unión contigo retroceden cuánto te compadezco Oh amante apasionado y te reparo todas las ingratitudes de tus más fieles son estas las ofensas que más entristecen tu corazón adorable y es tal y tanta su amargura que te hacen dar en delirio pero Oh amor sin confines tu amor que ya bulle en tus venas vence todo y todo olvida te veo postrado por tierra y oras te ofreces reparas y en todo buscas glorificar al padre por las ofensas hechas a él por las criaturas también yo Oh mi Jesús me postro con junto contigo intento hacer lo que haces tú pero Oh Jesús delicia de mi corazón veo que en tropel todos los pecados nuestras miserias nuestras debilidades los delitos más enormes las más negras ingratitudes Te Vienen al encuentro se te arrojan encima te aplastan te atacan te hieren y tú Qué haces la sangre que te hierve en las venas hace frente a todas estas ofensas rompe las venas y como Ríos sale fuera te baña todo corre por tierra y da sangre por ofensas vida por muerte Ah amor a qué estado Te veo reducido bueno Esto es la como la explicación del sudor de sangre sin embargo no es la única causa vamos a ver o sea qué más nos dice sobre este sudor de sangre otro de los ot otro de los momentos que se han prestado a gran confusión es el sudor de sangre se piensa que es por la angustia de los sucesos que se avecinan y en parte Así es pero nuevamente nos equivocamos que es por él que la angustia la siente él y no es así nuevamente hay que recordar que nos contiene en sí que vive siente sufre todo lo nuestro Así que somos nosotros los que sentimos aquella repugnancia a lo que es acreedora nuestra voluntad nuestra vida Y esa angustia es la que lo hace sudar sangre tomando en cuenta que no es solamente por uno de nosotros sino que es la el rechazo de toda la familia humana Así que multipliquemos el dolor por cuantos miembros vaya a tener la familia humana en toda la historia de la creación además se encuentra otro padecimiento que ni siquiera imaginábamos tiene que asumir como propio el dolor el sufrimiento la agonía de la divina voluntad durante tantos siglos y es esta principalmente la que lo lleva a tal extremo veamos esto ya es de Luis en el 20, 26 dice hija mía las penas de mi voluntad divina son inenarrables e inconcebibles a la naturaleza humana ella está en todas las criaturas pero está bajo la opresión de una tremenda y desgarradora agonía porque en vez de darle El dominio para hacerla desarrollar su vida en ellas la tienen reprimida sin darle libertad de obrar de respirar de latir Así que la voluntad humana obra respira libremente late como quiere y la m estáa solo para servirla para contribuir a sus actos y estar dentro de esos actos agonizante sofocada bajo el estertor de una agonía de largos siglos mi voluntad se agita en la criatura bajo la opresión de una agonía desgarradora y su agitarse son los remordimientos de conciencia las desilusiones los reveses Las Cruces el cansancio de la vida y todo lo que puede dar molestia a las pobres criaturas curioso no los remordimientos ese remordimiento que sucede después de de la culpa o sea no es algo propio no es algo humano sino es este este agitarse este dolor de la divina voluntad en nosotros simplemente es ese comentario seguimos sí pues son ayudas dice y todo lo lo que puede dar molestia a las pobres criaturas porque es justo que teniendo ellas a una voluntad divina en la cruz y siempre bajo el estertor de la agonía ella con su agitarse las llame no pudiendo hacer diversamente porque no tiene dominio quién sabe si entrando en ellas mismas al ver la infelicidad que le da su mala voluntad puedan darle un poco de respiro y de tregua a su dolorosa agonía es tan dolorosa esta agonía de mi voluntad que mi humanidad que la quiso sufrir en el huerto de Getsemaní llegó a buscar ayuda de mis mismos Apóstoles la que no obtuvo y fue tanto el espasmo que sudó sangre viva y sintiéndome sucumbir bajo el peso enorme de una agonía tan larga y tremenda de mi voluntad divina invoqué a mi padre celestial que me ayudara diciéndole padre si es posible pase de mí este cáliz las penas de mi voluntad divina son inenarrables e inconcebibles a la naturaleza humana ella está en todas las criaturas pero está bajo la opresión de una tremenda y desgarradora agonía porque en vez de darle El dominio para hacerla desarrollar su vida en ellas la tienen reprimida sin darle libertad de orar de respirar de latir es tan dolorosa esta agonía de mi voluntad que mi humanidad que la quiso sufrir en el huerto de Getsemaní llegó a buscar ayuda de mis mismos Apóstoles la que no obtuvo y fue tanto el espasmo que sudó sangre viva y sintiéndome sucumbir bajo el peso enorme de una agonía tan larga y tremenda de mi voluntad divina invoqué a mi padre celestial que me ayudara diciéndole padre si es posible pase de mí este cáliz estremecedor pensar que desde la parte humana tenga que sufrir un dolor y sufrimientos divinos por eso Si no es él quien nos lo revele poco a poco difícilmente hubiéramos podido llegar a pensarlo y comprenderlo volumen 14 lectura 46 dice Jesús Mira hija mía yo sufrí doble muerte por cada una de las criaturas una de amor y la otra de pena porque al crearla la creé un complejo todo de amor por lo cual no debía salir de ella otra cosa que amor tanto que mi amor y el suyo debían estar en continuas corrientes pero el hombre no solo no me amó sino que ingrato me ofendió y yo debía rehacer a mi divino padre de esta falta de amor y debía aceptar una muerte de amor por cada uno y otra de dolor por las ofensas y dice Luisa pero mientras esto decía veía a mi dulce Jesús todo una llama que lo consumía y le daba muerte por cada uno es más veía que cada pensamiento palabra movimiento obra paso etcétera eran tantas llamas que consumían a Jesús y lo vivificaban y le contesta Jesús hija debes saber que también mi humanidad por cuan Santa deseosa a lo sumo de sufrir sentía repugnancia pero no era mía Eran todas las repugnancias de las criaturas que sentían en hacer el bien en aceptar las penas que merecían y yo debía sufrir estas penas que me torturaban no poco para dar a ellas la inclinación al bien y hacerles más dulces las penas tanto que en el huerto grité al padre si es posible pase de mí este cáliz crees tú que fui yo Ah no te engañas yo amaba El sufrir hasta la locura amaba la muerte para dar vida a mis hijos era el grito de toda la familia humana que resonaba en mi humanidad y yo gritando junto con ellos para darles fuerzas repetí tres veces si es posible pase de mí este cáliz yo hablaba a nombre de todos como si fueran cosa mía pero me sentía aplastar pero no era esta la única causa por la cual gritó esto crees tú que fue el cáliz de mi pasión por el cual decía el padre padre si es posible pase de mí este cáliz no absolutamente no era el cáliz de la voluntad humana que contenía tal amargura y plenitud de vicios que mi voluntad humana unida a la divina sintió tal repugnancia terror y espanto que grité padre si es posible pase de mí este cáliz Cómo es fea la voluntad humana sin la voluntad divina la cual casi como dentro de un cáliz se encierra dentro de cada criatura No hay mal en las generaciones del cual ella no sea el origen la semilla la fuente y yo viéndome cubierto por todos estos males que ha producido la voluntad humana frente a la santidad de la mía me sentía morir y habría muerto De verdad si la divinidad no me hubiera sostenido Pero sabes tú por qué agregué y por tres veces no mi voluntad s tu a Fiat yo sentía sobre mí todas las voluntades de las criaturas juntas

Bueno, amigos, con esto pues prácticamente entramos en esta pasión tremenda de la de la agonía del huerto hemos escuchado Prácticamente la la el inicio de ella y Bueno todavía continúa en este en estas horas hemos tratado de encerrar lo que en el libro de las 24 horas de la está como La Quinta sexta y séptima meditación agregando esa parte de María Valtorta que es la agonía del huerto desde la parte humana que pensamos que es total y absolutamente necesaria conocer para poder evaluar en totalidad todo lo que significa la pasión de Jesús






Poder y propósito de la Eucaristía en la Divina Voluntad, algo muy importante. Doctor, el tiempo es todo suyo. Comencemos. Ajá. Bueno, ¿cuánto tiempo tenemos? Unos dos o tres meses. Sí, lo que usted quiera. Hablar de la Voluntad Divina es hablar durante años, nunca terminaríamos de hablar un poco sobre la Eucaristía, ¿verdad? Sí. Creo que debemos prestar mucha atención. atención a las palabras que Jesús nos dice a través de los escritos de Luisa, ¿verdad? Donde prácticamente manifiesta el propósito del sacramento, pero junto con eso también expresa todas las quejas sobre su situación sacramental . En el programa anterior, si recuerdan , habíamos hablado mucho sobre lo que sufre para permanecer en el sacramento, es decir, no es solo el hecho de ser consagrado y ya está , sino todo lo que le cuesta. Aquí en este momento vamos a tomar el libro 15, lectura 12, donde dice : "Hija mía, libro 15, lectura 12, come into my arms and even inside my heart. I have covered myself with the Eucharistic veils so as not to instill fear. I have descended into the deepest abyss of humiliations in this sacrament to raise the creature to me." What could he mean by this, Cí? I have descended into the deepest abyss of humiliations in this sacrament. Child, what what idea does it give us? That it is a horrible suffering that he has there in that sacrament? That it is a horrible suffering, yes, but at the same time, that is, if we see it, they are humiliations. And in these humiliations we can practically understand his imprisonment in the sacrament; that is, not only the imprisonment he had there in his passion, but now he remains in a voluntary prison and much smaller than the prison where he found himself. over there in that prison he remained tied, but but at least he was able to see, he could feel his arms, his legs, speak, not think much, I mean, I don't know, he was somehow freer, let's put it that way, within his prison which was terrible. That's how to understand it, let's see if I can explain, there are two natures , divine and human. Perfect man, perfect God. Yes, The perfect God has his humanity where he can express himself, where he can carry out all his actions, and although he had been tied, as you say, he still has the capacity to carry out actions within that humanity: seeing, thinking, in short, moving, simply moving. No, now in the host let's understand that now the host is the body of Jesus. But in the body of Jesus, in this body he has no way to manifest his actions, I mean, he humbles himself to total uselessness, total in this. And the purpose is to reach us. He says something that is very, very special. He says so as not to scare them, not to cause fear. Well, that's true, but but why would it cause us fear to see him if it would be the most magnificent thing that could happen to us? Seeing the divinity, you could die. Well, but out of happiness. No, no, no. But remember, remember all of the Old Testament, that no one could see the divinity, I mean, everyone had the fear of seeing it head-on because they would die. The impression of seeing God with mortal eyes. I mean, it should be, it must be something that inspires such surprise, perhaps not fear, but surprise, that you would die. Yes. And so here Jesus says he covers himself with the Eucharistic veils so as not to inspire fear. Who is afraid of a piece of bread? No one. No one. And that no one, pay attention to this, is another one of the humiliations, because from being what he is, he is reduced to being seen as something that really doesn't have much relevance, a piece of bread. The relevance, the importance of the Eucharist is acquired according to the faith you have. I mean, to what you know and to that faith that makes you understand that what you are seeing is simply a veil and that in reality it is Jesus Christ complete, body, blood, soul, and divinity. Therefore, that alone, that very fact is a humiliation. Yes. Yes. Then the fact of being in a prison where he cannot perform his actions and all this to elevate the creature, that is, us, up to Him. He says, "Fusing it so much into Me as to form a single thing with Me, and by making My sacramental blood run in its veins, to constitute Myself the life of its heartbeat, of its thought, and of its whole being." That is, practically fusing our life. He says, "My love devoured Me, and I wanted to devour the creature in My flames to make it reborn as another Myself. That is why I wanted to hide under these Eucharistic veils and, thus hidden, enter into it to form this transformation of the creature into Me." That is, the purpose of the Eucharist is to transform us into Him, to make a transformation of our being into His being. He says, "But for this transformation to happen, dispositions on the part of the creatures were needed. And My love, reaching an excess while instituting the Eucharistic sacrament, brought out from within My divinity other graces, gifts, favors, and light for the good of man, to make him worthy of being able to receive Me. " I could say that I brought out so much good that it surpassed the gifts of creation. If we realize it, He is giving us the complete preparation to be worthy of being able to receive Him. And I consider that as yet another humiliation, that is, to come down, to give Himself to a creature that is not worthy of being able to receive Him, and that He has to provide from His own to be able to remain with that creature . He says, "I wanted to give it the graces to receive Me first, and then give Myself to give it the true fruit of My sacramental life. But to prepare souls with these gifts, a little emptying of themselves is needed, hatred of guilt, and a desire to receive Me. These gifts do not descend into rot, into the mud. Therefore, without My gifts, they do not have the true dispositions to receive Me. And I, descending into them, do not find the void to communicate My life. I am as if dead to them, and they are dead to Me." What do we understand from this? This is interesting. If He does not find what He has brought out of Himself so that we can receive Him, we can prepare ourselves in the best of ways, in the best of manners, but we cannot have everything He brought out of Himself for us. And therefore, the moment He enters us, He enters a place, I would say, inadequate, in which He does not have what is necessary to be able to remain, much less to be able to transform us into Him, which is what He told us at the beginning, right? Then, He finds the creatures as dead to Him. If I burn and they do not feel my flames, I am light and they remain even more blinded. Woe is me, how many sorrows in my sacramental life. Many, for lack of disposition, feeling no good at all in receiving me, come to loathe me. And if they continue to receive me, it is to form my continuous Calvary and their eternal condemnation. If it is not love that leads them to receive me, it is one more affront they commit against me. It is one more sin they add to their souls. Well, here we have already defined that purpose of the Eucharist: to transform yourself into Him, to melt into Him, to come to be one single thing with Him. In Volume 18, reading 11, He begins to give us some tips on how this will happen. And He says, "The sacrament of the Eucharist is not only His life that souls receive; that is, it is not just Jesus 'life, but rather, it is the same life that is given to them." Yes, the difference is noticeable. Yes. In other words, what He gives them is much more; it is not just the life of Jesus, but life in everything that all of that signifies. That is correct. That is, life in its fullness. And He says, "So the fruit of this sacrament is to form my life in them, and each communion serves to make my life grow." I would like to pause here for a moment, yes, because it is common nowadays to hear people talking about the Divine Will and saying that communion is no longer necessary. I don't know if you have heard that. In other words, by living the Divine Will, communion is no longer necessary. It is necessary for several reasons, as we will see later, but this is something important for the person. Each communion that is received makes the Divine life within them grow. That is, it is a life that is being formed, it is a life that is being acquired, but like every life, it must have a process of development and growth. Therefore, each communion we receive is nourishment that makes that life grow and develop in order to acquire fullness. So, He says, "Each communion serves to make my life grow, to develop it so that one can say,' I am another Christ. '" He says, "But woe is me, for few take advantage of it. Moreover, how many times do I descend into hearts, and they make me find the weapons to wound me and repeat to me the tragedy of my Passion." And as soon as the sacramental species are consumed, instead of urging me to stay with them, I am forced to leave bathed in tears, crying for my sacramental fate, and I find no one to calm my weeping and my sorrowful moans. We are gradually understanding why it is the deepest humiliation. No, no, no. What suffering is Jesus', to me it seems worse than the passion to me this seems worse than the passion , the Eucharist is that so? He is much more vulnerable, more vulnerable and more alone, more vulnerable, more offended, more hurt, more imprisoned, more captive, more sad, more abandoned, more alone, I mean, there is no comparison, really, there is no comparison. And above all, in his mortal life here on earth, he had somewhere to turn where he found love. Yes, at least in his mother he found love. In Mary, in the shepherds. Mary, the apostles. Well, with quotation marks, right? Perhaps in John , right? A lot of love, right? In Magdalene, a lot of love. In them, in them he found it. But above all in the poor, if we read, I mean, he turned to the poor a lot. Because that was where he found the most love. In the host, he has no one to turn to. That life that we receive is trapped in the host, and if he doesn't find the love of that creature, he finds himself totally helpless, right? I mean, he has nowhere to go because he has no way to manifest himself. And that is why, as soon as the species is consumed at that moment, instead of staying, he leaves. And that is why the Catechism of the Catholic Church tells us that the real presence of Jesus in the Eucharist lasts as long as the species lasts. And once the species is consumed, the real life of Jesus leaves . Yes. We continue with readings, Ceci, to go deeper and to hear it in his own words, not in our words. No, it's very intense, very intense. In book 35, reading 30, it says the following. It says, "My flight in the divine will continues." Luisa is speaking. And while I was visiting Jesus in the sacrament, I wanted to embrace all the tabernacles and each of the sacramental hosts to make life together with my prisoner Jesus. And I thought to myself, what a sacrifice, what a long prison, not of days, but of centuries. Poor Jesus, if only he were reciprocated. And then Jesus says to her, "My good daughter, my first prison was love. It imprisoned me so much that I had no freedom to breathe, to beat, or to act, but was entirely imprisoned in my love. Indeed, it was my love that imprisoned me in the tabernacle, but with reason and with supreme and divine wisdom. You must know that the chains of my love made me depart from heaven at my incarnation. I departed to descend to earth in search of my children and brothers, to form for them with my love so many passions, prisons of love from which they could not escape. But while I departed, at the same time I remained in heaven, because my love, making a prison of me, bound me in the celestial regions. Now, having fulfilled my journey down here, I departed for heaven and at the same time I remained imprisoned in every sacramental host. But do you know why? Because my love, forming a sweet prison for me, said," The purpose for which you descended from heaven to earth is not fulfilled. "What does that tell you , Ce? What does that tell you? He is talking about when he ascends to heaven. His life had ended, his passion had ended, the time he spent after his resurrection had ended, and now he departs for heaven. But divine love says to him," Well, that is all very good, but your purpose is not fulfilled . You lacked something. You lacked something. Exactly. No, no, no. Exactly. It says, then, because my love , forming a sweet prison for me, said, "The purpose for which you descended from heaven to earth is not fulfilled." The kingdom of our will, where is it? It neither exists nor is it known. So stay prisoner in every sacramental host . This way, it will not be just one Jesus as in your humanity, but as many Jesuses as there are consecrated hosts. So many of your lives will make a breach and a furor of love before the divinity and a breach and a furor of love to every heart that will receive you. These lives will have a little word to say to make our will known. Because those lives, when they descend into hearts, will not be mute lives, but speaking ones. And you will speak in the intimacy of their hearts about our fiat. You will be the bearer of our kingdom. Then he says, "I saw the pretensions of my love as just, and willingly I remained on earth to form the kingdom of my will until it is a complete work." And what a surprise, that we practically have the purpose of the Eucharist delineated here. To arrive at forming the kingdom of the divine will on earth. In other words, redemption is still a path. In other words, redemption was the necessary part. It is a path, it is a path. in order to form the kingdom. Therefore , once his life down here ends, that kingdom did not yet exist. It was not there. What he is saying there is that the purpose is not fulfilled. The kingdom of our will does not exist nor is it known. But on earth and in heaven , or just on earth? No, on earth. In heaven it was known, yes or no? Yes, because the divine will lives there, right? And the Trinity lives there. Yes. There was no one, there was no human being there. I mean, there was no one until Jesus opened the way. That is correct. Therefore, in heaven it was known, of course, but on earth no one had any knowledge of it, right? And this leads us to the words of Jesus : I still have much to tell you. Yes, but you cannot bear it now. When Jesus speaks to the apostles, to the disciples about the Eucharist, the disciples leave him. Yes, the 72 disciples. And why do they leave him? Because they didn't understand anything . They cannot endure those words. Yes, right? And above all what he is telling them, you have to eat me. You have to eat my flesh and eat my blood, take my blood. You have to drink my blood. To a Jew. That is anathema. Yes. I mean, a total and absolute anathema, and naturally they leave him. The apostles remain, but thank God, and although they remain without understanding, they accept it and little by little they will understand it. Yes. Besides, Peter's words: To whom shall we go, Lord, if only you have the words of eternal life? are forceful. I mean, Peter's words there, super-inspired by the Holy Spirit, hold back the other disciples because the leader that Jesus has left them says something that perhaps they didn't understand, but he told them something that held them back . Only you have the words of eternal life. Where are we going to go? That is correct. Where will we go? Then he says, "Look, if I departed for heaven and at the same time stayed on earth, my life scattered in so many sacramental hosts will not be useless down here, no, but rather I will certainly form the kingdom of my will." I mean, now we have one more promise that this kingdom is going to be formed . It is no longer just the promise of the Our Father, because Jesus says it is not a request. The Our Father is not a petition, but a promise of His kingdom. Yes. And now here He repeats it to us again, meaning, the formation of this kingdom will necessarily take place. The promise is a command. A promise in God is a fact, that is, not a command, but a fact. In other words, the promise is a fact. It is like an oracle of Yahweh, that is , an oracle of Yahweh. That is correct. God does not have intentions. God has actions. Meaning, God does not have the intention of forming the kingdom, right? God already has it formed in Him through Jesus, through all His suffering, through all that was going to happen and through the centuries, but in God it was already there. So, what He is saying is not a promise to be fulfilled . For us it is a promise in time, but for Him it is a reality. It is already done, it is already formed. Yes. And that is why He says, "Can I say that every sacramental life of mine are so many pledges that I give you, sufficient to be able to deliver my kingdom to my children?" Well, I think with this we have practically understood what the purpose of Him remaining in the Eucharist is. Meaning, it is not simply a show of love; it is not just to carry us, to encourage us, to give us strength, to serve as our physician, teacher, food, to save us, but it carries a purpose beyond that, which is the first one we heard: to transform us into Him. And that is exactly the kingdom of the Divine Will. Doctor, this that He told us, "Each sacramental life of mine are so many pledges that I give you to give my life to my children,""to deliver my kingdom to my children or to give His life." is practically the same thing. It is that it is not only His life, as we had said , it is not only all His life, but it is the fullness of life, life itself. Life itself. It is that what I have discovered is that the Eucharist, meaning, every time you take it, it is one of the few acts you do of the Divine Will, eh, because to receive Him, provided you receive Him with the dispositions, the best dispositions, right? if not, it becomes your own condemnation, you receive with the same with the best dispositions and you strive for the best dispositions. These are acts of Divine Will, but priests are so great because they are the ones who perform the most acts of Divine Will. Because with life, the sacramental life is always an act of Divine Will. In other words, all the sacraments, imparting all the sacraments, are acts of Divine Will. That is correct. I would just like to make a small clarification. Yes. Yes, doctor. They are acts of Divine Will. Yes, but only to the extent that they know. Yes, that is understood. Only to the extent that, yes, yes, yes, yes, yes. To the extent that the priest knows. Once he knows, he can make every sacrament, or each one, an act of Divine Will. That is why it is an act of Divine Will . Yes, it is an act where God participates, of course, because He is the one who truly—the priest is just the means through which Jesus Himself is the one giving the sacraments. But the priest, how much does he participate in that? It is to the extent that he knows; that is, the life , that life we were told we receive, not only His life, but life in fullness ; the priest does not receive that, because that is the Kingdom of the Divine Will, and that Kingdom is established only now with the knowledge of the Divine Will. In other words, the more the priest knows, the more his sacramental acts or the sacraments he imparts become they will have an enormous fullness. Imagine now a priest who knows the Divine Will, who is in full disposition to carry out everything necessary to live it at the moment of imparting a sacrament. Like an explosion of Divine Life. Yes. Anyway. So we are—Jesus tells us that, and as you just said, as long as the soul receives Jesus with the proper dispositions. Well, let's see what those dispositions are. I mean, Jesus already told us that He had to provide those dispositions. Let's go to Volume 12, reading 66, where He says, "Daughter, to ensure the creature could have all the means necessary to receive Me, I wanted to institute this sacrament at the end of My life so as to court each host with My whole life. as a preparation for each of the creatures who would receive Me." The creature could not receive Me if she did not have a God who prepared her. This is interesting. We could not receive Him if we did not have a God who prepared us, and who, moved by His excess of love, by wanting to give Himself to the creature and the creature being unable to receive Me, that very excess led Me to give all of My life to prepare her. So I placed all my steps, my works, my love before yours. And since my passion was also within me, I also placed all my sorrows to prepare it. So clothe yourself in me , cover yourself with each one of my acts, and come receive me this way. Again, Doctor, could you read it to us? Yes. Well, the last little bit. Yes, a little bit. Just that. It says, so I placed all my steps, my works, my love before yours. And since my passion was also within me, I also placed all my sorrows to prepare it. So clothe yourself in me, cover yourself with each one of my acts, and come receive me this way. What did he say? What did he say? What did he say? What do you say he said? Clothe yourself in all my acts. Meaning, put my steps, place them into yours, my words into yours, my works into yours, my thoughts into yours, my heartbeats, my breaths, everything, everything—all the movements of our being, placing His into us. What is He trying to give us? His own life so we can be worthy of receiving Him? Yes, this is understood. Yes, it's that we cannot receive Him, I mean, no. Our misery is of such magnitude that receiving Him with our own capabilities is like...it's not harming Him, it's harming me and harming Him. Uh, if I receive Him with the dispositions He is telling me, that is, that it be He who is received in me with his steps, with his works, with his thoughts, heartbeats, breaths, words—in short, with everything that He is—uh, it's no longer received in the same way; it is He who receives Himself, right? That is correct. In Him, He receives Himself. In us, in us. He gives Himself all the glory, all the love that the creature should give Him. He gives Himself all the reparations that are necessary to tolerate all the offenses, all the sacrileges that were to occur throughout the centuries. In other words, we need Jesus complete in us. And that is what He drew out of Himself . That is why He receives Himself in communion, that is, He gives Himself so that later He can give Himself to us. Here I would like to say the following. Jesus gives this as a final goal, but He does not give it as a fact yet, not until this is fulfilled with the Divine Will. In other words, no creature can receive the complete life of Jesus if it is not through the Divine Will. The Divine Will, which contains everything, which contains Jesus, contains His acts , His works, His attributes, giving itself to the creature. In that moment, the Divine Will transforms the creature into what Jesus is wanting to give it. So, everything we have done, the good communions—we are talking about the good communions of people who have truly prepared themselves—are acceptable to God. Of course they are. Yes. The saints and the good people, not the known saints, but the unknown saints, have made magnificent communions. Yes, because God sees the intention, and because He supplies, because He says that He supplies everything the creature lacks. That is correct. He has good intention, He receives it, and then He supplies. But the idea is for Him to be the one who enters completely and He Himself repairs, supplies, does—that is, that we be nothing, only a vessel. A vessel. Exactly. But since it is not known, then it is not forming Divine Life in the creature. Oh, how difficult, Doctor, that we are such a small thing, truthfully. Finally , we are such a small thing and Jesus is so much that I believe we will hardly reach it—that is, it will take us a long time, not because God does not want it, but because we lack so much to be able to receive Him as He wants to be received. Well, you are right, we lack a lot, yes, we lack much knowledge of how to arrive at living in the Divine Will so that the Divine Will, becoming our life, can practically transform us into Him. Yes. It is, it is enormous what He is telling us. The depth of this is heard, it is seen, it is half-understood, but this must be meditated upon with great calm to truly grasp—not understand, but grasp— what He is saying, right? Anyway, let's move to another. Book 15. Reading 30. It says, Luisa says that she was circling in the Divine Will and that, arriving at the act in which Jesus remains sacramentally, that He institutes the sacrament, that He received Himself in communion. And then Jesus tells her, "Beloved daughter, My Will contains everything. It preserves all Divine works as in act and lets nothing escape. And to whomever lives in It, It wants to make known the goods It contains. That is why It wants to make you know the cause for which I wanted to receive Myself when instituting the Most Holy Sacrament. The prodigy was great and incomprehensible to the human mind. For a creature to receive a man and God, to enclose the infinite within a finite being, and to offer this infinite being divine honors, decorum, and a dwelling worthy of Him. This mystery was so deep and incomprehensible that the apostles themselves, while they easily believed in the Incarnation and so many other mysteries, were troubled before this one, and their intellects resisted believing. And it was necessary to speak to them repeatedly to win them over. So, how could it be done? I, who was instituting it, had to think of everything, because while the creature was to receive Me in My divinity, there could be no lack of honors, divine decorum, or a dwelling worthy of God. That is why, My daughter, as I instituted the Most Holy Sacrament, My eternal will, united to My human will, brought before Me all the hosts that would receive sacramental consecration until the end of time. Wow. And I looked at them one by one, I consumed them, and I saw My sacramental life pulsing in each host, because I wanted to give Myself to creatures. My humanity, in the name of the whole human family, took on the commitment for everyone and provided a dwelling within itself for each host. And My divinity, which was inseparable from Me , surrounded each sacramental host with divine honors, praises, and blessings to be a worthy decorum for My majesty. So, each sacramental host was deposited in Me and contains the dwelling of My humanity and the retinue of honors of My divinity. Otherwise, how could I descend into the creature? Let us remember that when God performs a work, an act, it is a single act, and that act multiplies. He does not have to be performing repeated acts. When the priest consecrates, it is not a new consecration, but simply an updating of the consecration He performed 2,000 years ago. That is, because He kept present all the hosts of all time. It is just an unimaginable thing. I mean, how Jesus can have foreseen all the Eucharists of all time, all the Eucharists that are going to be consecrated, and all the priests who are going to consecrate them. That is only for a God. Only a God can do that. Of course. I mean, and thanks to that, He can give all the graces necessary for us to be able to receive Him. That means, Doctor, that He has supplied everything the priest lacks for the consecration and everything we lack to receive Him. That is correct. Not only the host as such, but everything we lack in order to receive Him. He consecrated them. He consecrated all the hosts and provided all the dispositions, both on the part of the priest and on our part. That is why, that is why it doesn't matter what the priest is like, whether he is a sinner or not. Yes. When he consecrates, He is there. Jesus is there. It is Jesus who consecrates, right? He. Exactly. That is why it is Jesus who consecrates . So, it doesn't matter if the priest has some vice, or if he comes in mortal sin, he comes in mortal sin. If he comes in mortal sin, Jesus already repaired that and Jesus already consecrated that host. How amazing. Yes. So it is the same divine life that remains as a dwelling. That is why this , this is incredible. He says," So every sacramental host was deposited in Me. "In other words, Jesus is like the repository of all sacramental lives. Yes. And it contains the dwelling of My humanity. In every host, in every sacramental life of Jesus, is the life of Jesus as the dwelling of that host, of that life, to give Himself the honor , the glory, the love that He should receive in every creature that is going to, that is going to receive Him. So, you do, you arrive in sin to receive Him. Wow. For you, it is a sacrilege what you are committing, it is an offense you are, but He is preserved, but He has His own life, He has His own life that is defending Him and thanks to that is that you can receive Him even in mortal sin, right? And what is more serious, I mean , not only that, which is very serious, right? that when they violate the hosts , there you understand that Jesus has already preserved them, although He remains present there, He has preserved them from that, from that evil, because His divine life is there making up for that sacrilege. So, Jesus not only had present all the, all the hosts, all the communions, all the consecrations, but also all the sacrileges that were going to be committed. That is so. And He remains, but we must also think a little about how He remains, what could Jesus do 2000 years ago. Watch out for this. What could Jesus do 2000 years ago to place Himself in a host and preserve it from the sacrilege that someone was going to commit by stealing it to profane it? What did He put there? His passion. Of course. His passion. Of course. In other words, He is putting all the sufferings of His entire life to preserve the decorum of that sacramental life that is being profaned . Wow. Poor Jesus, what suffering. No, man, no wonder there was a private revelation that says that when Jesus lets us see, or if Jesus were to let us see, the miracle that is the Eucharist, the miracle of love that is the Eucharist, we would die of happiness. And here He is opening the door for you a little bit so you can realize the magnitude and power of God, of an entirely loving God who is gifting you a vehicle not only of holiness, of full life, of divine life. If His word is life, His word is life, the consecrated [host] is more than life, what He says; that is, it is not just His life as a path, but it is life itself. You receive life itself. You should even be healed completely of any illness with each Eucharist, because it is more than touching Him. It is more than touching Him. That's right. I mean, you should be completely healed every time you receive communion. Mm. Anyway, you can draw a thousand conclusions, conclusions, but really, right now what interests us to know, because we are just newborns in the divine will, well, we don't have the slightest idea of the magnitude of all this, and that is why we see it as something else, as something we can well tolerate and combine with everything else. It's like a habit, right? We haven't delved into what He is really telling us, right? As you say, if we fully understood this, it would be we couldn't stop receiving communion, nor admiring it, and be looking forward to the next communion, because in that one I am acquiring the full life, the full life, the full life. Each communion should be a physical and spiritual transformation. Not only spiritual, physical and spiritual. That's right. And and you wouldn't start singing after receiving communion. No, no, no, no, no. You wouldn't start praying after receiving communion. No, it's simply for contemplation. For contemplation. Our church has become a church that is, in a high percentage, one of petition. Yes, yes, of petition. Because we see God as the powerful being who can grant everything, who is infinitely good, who is infinitely merciful and who takes pity on our miseries and our needs. But we don't realize, I hope this is understood, that the most needy one is He, and He needs us. Yes, it is we are the ones who can, as it were, spare Him all this suffering He is having because of us. With just one [soul] He had. This would alleviate Him so much. Well, you have to ask Jesus, You have Jesus, you have Mary, now you have Luisa, but now He wants to have Cecilia. Of course, of course, of course. He wants to have all of humanity. Now I understand why He needs you to visit Him, for you to be with Him, because by being with Him, by eating Him, you have His greatest act of love, His that must transform you. And by being in His presence, it is as if you were living with the apostles. It is as if you were with them like that, right? More, more than the apostles. More. Yes, because you have everything, even His passion, death, resurrection, everything. No, you have His life in you as life. Jesus tells Luisa that the most glorious and the most blessed era is this one. Just imagine, the apostles had Me, they had Me close, they listened to Me, they touched Me, they saw Me, they hugged Me, they kissed Me, but everything was from person to person, but this is life to life, an eternal embrace of divine life with human life, transforming into a single human-divine life. Just like Jesus. And we return to what we have already said many times, if we understood that we were created in the image and likeness of Jesus, then I would understand that I must be Jesus. No, well, of course. Well, then no, no, no, no, no. Hey, listen, doctor , are there readings about the Eucharistic presence in the sense of the visit one must make to the Blessed Sacrament? There aren't, are there? There is one at the beginning when He is preparing Luisa in book one, where He tells her she has to make 33 visits. Ah, yes, 33 visits to honor His life, one for each year of His life. That is correct. But I would like to propose this, I hope I am not wrong. Jesus wants to have us in front of Him all the time or does He want to have us inside Him? Everything. Jesus wants everything. Jesus wants everything. Jesus wants us inside Him. Of course. And that, well, being before the Blessed Sacrament is great. Yes. I mean , look, everything before, everything the Church has carried out is excellent , extraordinary. Of course, it is good, it is wonderful. It grants human holiness, very great holiness and everything, but it does not transform the creature into Him. There is no transformation of the being . That is correct. There is a reading, which I don't have right here, where it says that every act, our every act, generates a life of His, and that therefore, what the priest does to the host by consecrating it, His will now does to every act of ours. And so, the question we must ask ourselves is: what does the priest do to the host? He consecrates it, and it transubstantiates. Now it is no longer bread, but it is Jesus. Agreed? If Jesus is telling me that His will does the same thing in every act, then every act is a Jesus, it is a divine life of Jesus. Therefore, He says," You should always be with your mouths open, right? To receive as many divine lives as the acts you are performing in my will. " That is what He wants. He wants us to be totally and absolutely always present in Him. In Him, not before Him, but in Him. That we be fused in Him and He fused in us. That where He is, we are, and where we are, He is. That what I am doing, He is doing, and what He is doing, I am doing. That He shares the same as what I have, and I share the same as what He has. That is the culminating point of what He would like from us. He is going to achieve it. When? When we dispose ourselves, when we understand that this is what He desires at present, not what I think He desires, not what I am accustomed to believing is the greatest thing, but rather I will give credit to His word to know what is the greatest. If, if what I mean is understood. The point is , we don't believe Jesus. That is the problem. I would go one step further: we don't know Jesus. Well, yes, we don't know Jesus. We don't know Him. We don't know Him. We know nothing about Him. I mean, what we know up to now is a thousandth part of who Jesus is. Of course, because we know the human part. The human part, and we know it even more. And, and we know it poorly, but the divine part, we don't have the slightest idea, do we? Not the slightest idea. Imagine a God who has been consecrating since the Last Supper all the hosts and all the consecrations and all the communions and all the—I mean, it's madness. It's just that when you know, you say," This overwhelms me, "or it doesn't overwhelm me. That's right. I mean, what Jesus wants is very ambitious. Well, Jesus, what he wants is exactly that and he is going to achieve it. He is going and he is going to achieve it because I say he will achieve it, and this is no fairy tale. That's right. Whatever he has to do, he will do. He has said so." I will do what I have to do, even if I have to fumigate whom I must fumigate, or purify what I must purify, I will achieve it. "Period. That's right. So, well, we are in that process. It is a process that is just starting, which lends itself to much back-and-forth, just as it did 2,000 years ago when Jesus tells them that he is the Son of God, when Jesus tells them that he is the redeemer, when he tells them that they must eat him. All that stirred up a great, a great No, no, it drove them crazy. It drove us crazy. That's right. Well, right now it is driving us crazy. Yes, it is a great revolution. The Divine Will is driving us crazy. It is that he is opening up his truth to you. He is opening up the truth to you. That's right. He is opening up the complete truth. The problem, yes, is that unfortunately there are many who talk about the Divine Will, but with their own words, with their own interpretations, right? No, no. And so they are practically creating, they are starting sects of the Divine Will. That's true, doctor, it is a great risk. It is a great risk. So, that is why what I always suggest is to read it. Read it directly from the book, read it. That's right. People could explain it to you, they might be able to explain, but that they give you their own interpretation, but based on what they just read. On the reading. On the reading. Period. On the reading. And if I if I say something that is not in the reading, please, just tell me," You know what? Better to stay quiet. " Yes. No, no, because if we don't have this habit of sticking to the text, in the end, we are going to be wrong, and we are going to be wrong in a tremendous way. And another danger that exists, well, not danger, but this bewilderment that is happening right now with the priest. Uh, yes, because the priest, framed within his, his, how should we say? His framework of his formation, his framework of formation. In other words, he sees shadows where there are none, as they say, he has to he has to reform himself. It is that this requires a reform of your way of thinking. I mean, everything God did before is preparation, it has been a path. As you say, it is a path. It is a path. This path must lead you to the kingdom of the Divine Will. That is right. And that is what God wants. It is why He is coming, why He came, to establish the kingdom of the Divine Will. He did not come only to save you, only to redeem you, but so that you may live in His kingdom. Already here on earth. Already here on earth. Already. Well, that was the goal with Adam. How incredible. Exactly. It is just that the devil is so cunning that he already removed Adam. And now we pay more attention to science and philosophy than to theology . Of course, we listen more to humans than to Jesus, and we act like great experts because I studied this, because I studied that, I have a master's in this, a doctorate in that, and that leads us to total error, to the denial of God. And I believe I am not saying false things. It is evident today that everything leads us to a denial. To a transformation where even the Gospel is being viewed in another way. And let us simply turn to the words of Saint Paul. It does not matter who, man or angel, preaches another gospel to you, let him be anathema. Let him be anathema. And the whole world is already doing that. It is preaching. That is the danger. That is the danger, isn't it? It is the danger of having the writings available, that people who are more versed can add their own take, as with everything. That is correct. Add their own take. But that is why I tell you, seek the sources. I mean, if someone explains something to you, they explain it based on the reading. Like you do, you read it, you explain, but you have the reading. You have just heard the reading and you can go to that text and verify if the explanation given is indeed in accordance with the text or if it is an addition that does not belong to the reading. I think that is a very thin line, isn't it? It is a very thin line. Yes, it is a line drawn in pencil. It is a line drawn in pencil and it is a very spectacular moment in our history. To put ourselves at the disposal of all this. I find it spectacular, I find what is being revealed to us to be spectacular. However, this is not—I just don't like to use the word difficult. I feel like we are the complicated ones and that's why we don't understand, right? That is correct. No, let's continue because there are very interesting things and I hope we have enough time. Yes, yes, doctor. Let's go. Book 33, reading 52. 3352. My abandonment continues in the divine will, but the more I walk in its sea, the more I feel the need for its life to continue living. And having received holy communion, I felt the need to love Him. But my poor nothingness did not have enough love to love the One who loves me so much. My love was so scarce that I felt ashamed before the love of Jesus, which was so vast that its boundaries could not be seen. Nevertheless, I wanted to love Him. And my beloved Jesus, encouraging me, has told me," Whoever lives in My will possesses their Jesus in a perennial way, because it, that is, the divine will, has the virtue of forming, growing, and nourishing My life in the creature. And receiving Me in the sacrament, I find another Jesus, that is, Myself who loves Me, adores Me, thanks Me, and makes reparation to Me. I can say that I repeat the great miracle I performed when instituting the sacrament of the Eucharist, in which I communicated Myself. That is to say, your Jesus received Jesus. For this reason, receiving Me in the sacrament, I could say, "I am going to find Myself in the creature." And I find what I want. My life, which, unifying together, forms only one. I find My real dwelling, I find the love that always loves Me. I find the—the —forgive me, the compensation for the great sacrifice of everything I do and suffer in My sacramental life. In other words, here it establishes for us that by having the divine will in us, it is as if that divine will, that divine wanting, puts the life of Jesus in us. We have the perennial, that is, continuous presence of Jesus in us. And that is why when I receive Him in communion, He now finds Himself. But if I do not have this divine wanting in me , if I do not live in it, I do not have the life that He drew from Himself. Therefore, I am receiving Him with my dispositions, with my attributes, and logically, it is not what He would like to receive. Yes. In another reading it says, "It has been an hour or more that give us the reading. Give us the reading, please. It is from volume 20. Aha. It is January 20, 1927. And Luisa says, " Having received communion, I was afflicted and distressed because the coughing fits were so frequent and severe that I felt suffocated and could neither think nor be with Jesus as is my custom. "" A small aside: it is said that Luisa was never ill. "A total and absolute lie. She was indeed ill. Here I read something that she was indeed sick. That's right. And many times. And this is one: a tremendous cough that did not allow her to enter into meditation with Jesus. We are not going to get into what illness she had. It could have been pharyngitis, bronchitis, it doesn't matter. A flu, a bad flu. a bad flu she says, after an hour and more of coughing, look, after an hour and more of severe coughing, I calmed down and thought to myself," It has been an hour or more since I received Jesus, and I have not been able to recollect myself to be alone with Him. "" The accidents of the Host have already been consumed. "" Jesus has gone, and I do not know where to find Him again. "" So for me today, it has been as if I had not received Holy Communion. " Of course. And then Jesus arrives and says to her, " My daughter, do you not know that there is an eternal communion, so great that it is not subject, "" to diminishing or being consumed? "" That its veils, which hide it amidst creatures, are not subject to perishing like the veils of the sacramental Hosts , which is given at every instant, at every breath, at every heartbeat, and in every circumstance. "What is more, one must always have their mouth open. in order to receive them all. I had said that I had not included this reading, but I did include it. So, in order to receive them all, otherwise, many remain outside the soul without entering within. That is, with the will of always wanting to receive this communion, so great and continuous, that however much it is given, it is not subject to diminishing or to being consumed. If you have already understood what this communion, so great and continuous, is, it is my Divine Fiat which runs through your soul as life. This must be meditated upon calmly, with much patience and without mental taboos, because that can lead us to terrible interpretations. It is because she was already living in the Divine Will there. Of course. So, the only thing she is telling Jesus is that you are living in my Divine Will and you are—it is as if you were continually receiving the Eucharist again and again, over and over. There is no separation between receiving the Eucharist and the life that you have, because we do have that separation. When we receive Jesus, we have that separation; meaning, we take Jesus, we take Him in His Eucharist, and then we continue our life and live in our own will, we do not live in the Divine Will . That is correct. And she was already living in the Divine Will, therefore, there is no longer an interruption between receiving the Eucharist and continuing life in the divine life, right? And there is no longer an interruption because her acts are generating divine lives, and divine lives as complete and perfect as the Eucharistic life, even if she is coughing. The cough is an act. It is an act, and it is an act that, united to Jesus, is an act where Jesus lives, right? The cough, the fact of coughing is divine life. Of course. The heartbeat, the breath, the pulse, the walking, everything, everything is divine life. Everything, everything. I have always said that the only one who can feel what I feel, as I feel it, a stomachache, let's say, no one can feel your stomachache, but Jesus can. Of course, He is the only one who can feel it because He is inside you, living the same life as you. Of course. And now you understand, now you understand why Jesus says that He had to suffer all the sufferings of the entire human family, all the lives, all the deaths, and all the resurrections. Because living in us, He suffered everything that we are going to suffer. Wow. The fracture, the blow, the illness, the headache, the insult, the scorn, in short, everything. That is why He says," Whoever does it to you does it to Me, "He says to Luisa ," Whoever does it to you does it to Me . "Yes, it is truly as you said a moment ago, it is incredible what God does. It is incredible. We have no idea of what God can do. Then He continues and says, I am going to repeat a little bit so we don't get lost. You have already understood what this great and continuous communion is. It is My Divine Fiat that flows in you as life in your soul, as warmth to make you fruitful and to develop you, as food to nourish you. It flows in the blood of your veins, in the heartbeat of your heart, in everything. It is always in the act of giving itself to you. You only need to want it and receive it, to want to receive it, and she would drown you in communions, so many she wants to give you. Well, what's more, if you lived in the Divine Will, at the moment Jesus is consecrating all the hosts, he is putting all of his life, all his passion, his death, his resurrection, his attributes, everything into them, you would be doing the same. Exactly. Yes, you hit the nail right on the head, you would be doing what he does. Exactly. And now, you find yourself in the Upper Room 2,000 years ago, with them, with Jesus, consecrating himself and remaining consecrated in him, and entering with him into the apostles, entering with him into the Virgin, in short, entering and knowing why they see things that an ordinary being like us doesn't see, because they live in the Divine Will. I mean, they can approach Jesus 'acts as if living them in that moment, right? Living them in that moment. Every time you receive communion, every time you are in pain, every time you have a sorrow, every time...it's like transporting yourself to the past and transporting yourself to no-time; that’s why you can make the acts of creation, redemption, and sanctification your own. They become yours. Past, present, and future. Yes, in God, it is an eternal present. The past cannot be affected, right? A creature cannot affect the past. Yes, yes, yes, yes, it can affect it. Yes. Let's see if this is understood. Yes. Someone was going to commit a mortal sin 500 years ago. Yes. They were going to murder someone. Yes, but with your acts today, you are generating knowledge, light, strength, and love to flood the entire human family. And what you are doing right now can influence that person from 500 years ago so that they don't do it. You are changing history. Wow. The only thing you cannot change would be the redemption of Christ, nor the suffering of Christ, nor anything he did. No, no, no, that’s something else. I mean, the redemption is what is strictly necessary for the human family to be able to come to have this that we are reading right now. But since prayer in the Divine Will is timeless, you modify the past, you modify the present, and you modify the future. Yes, but I cannot modify Adam's act. That, there is no...there is no more of that. Okay. Okay. I don't know if that's understood. I modify it before God by giving God the love and glory that Adam should have given Him. Yes. I can continue Adam's life by giving it to God as if lived in the Divine Will, but I cannot give it to Adam. Okay. Yes, Adam already executed it and finished it. He already executed it, he did it and that's it. All the evil that has been in the world, all the evil that there will be in the world, that there is and will be, is being modified in part by the acts of the Divine Will of all the creatures who will live in the Divine Will. So, it could have been much worse, I mean, of course, it was modified. Of course, that's why regarding the times it says, if it were not for the elect themselves , uh, those those days will be shortened and that shortening of those days is on the part of those—and let's include ourselves—who live in the Divine Will, who will help them to be shortened and not only shortened, but diminished, I mean, diminished in intensity and in time. And in time, right? The Divine Will is wow, wow, wow , wow. Wow, language is that since it is God Himself, everything we think falls short because it is all that He is. That is so. There is someone who told me, it is Jis Belbeleni, who says to me, is it that in heaven everything is Divine Will? Yes, in heaven it is the only thing there is . That is why in heaven it is God. It is God. It is Divine Will. There is nothing different from God. I mean, there are different persons, that yes. Yes, but all equal in terms of life, in terms of will, all equal. Yes, let's continue. Yes. So, it is enough that you want to receive it and it would drown you in communions. It wants to give you so many. It says," And with reason, with justice and with right, the communion of my Will had to be without limits and not subject to being consumed, because it is the beginning, middle, and end of the creature, and that is why it had to be able to receive it so that it could never, ever be lacking to it. "Because a thing that is beginning, middle, and end must be in a continuous act of giving itself and being able to be received. That is the same reading, 2050. Yes, yes, yes. There is another interesting one, 1227, and it says," Jesus is speaking to her about the Divine Will, about how great it is, He compares it with baptism and says that it is superior to baptism, in short. "" And then Luisa has a very curious thought because she says, "" Upon hearing this, I said to myself, before long He will say that His Will is greater than Communion itself. "" And He added, right? How? How did you know? How did you know? Because sacramental Communion lasts only a few minutes. It runs out. My Will is a perennial Communion, or rather, it is eternal, and it is eternalized in Heaven. Sacramental Communion is subject to obstacles, due to illness, necessity, or the one who must administer it, while the Communion of My Will is not subject to any hindrance; as long as the soul desires it, it is done. No one can prevent such a great good that forms the happiness of earth and heaven. Neither the demons , nor the creatures, nor My own omnipotence. The soul is free. Nothing, no one has any right over her regarding this point of My Will. There is nothing that can prevent you with this with this with this communion of the sacramental lives of your acts. In other words, without having sacramental Eucharistic communion, without having it. No one can stop you from having a communion with Jesus as if you were receiving it in the Eucharist, right? Well, that is exactly what is being said, right? Meaning, that Eucharistic communion has, well, difficulties, obstacles, yes? which can be on the part of the priest or the person. Yes, but not in this communion, because it is your own acts that are generating those lives. And in another reading— which is like this, I didn't include it —He says that all the hosts, imagine how many He must have drawn from Himself there. He wanted each of the inhabitants of the human family to receive at least one sacramental life for every time they needed material food. We are talking about the fact that in Mexico we are accustomed to three meals a day. Meaning, we should receive three Eucharists a day throughout our whole life. Multiplied by so many inhabitants, by those who have been, by those who are, and by those who will be. And take that to the world, and it is an amount, I don't know, infinite, of sacramental lives. And what happens with the ones that were not consumed? That is where I am going. Jesus says that the soul—well, first He deposits all those lives in Mary. In other words, Mary is the repository of all those lives, but the soul that lives in the Divine Will also becomes a depositary and defender of all those lives. I mean, and the acts of the creature living in this will become the suppliers of the consecrations. I mean, the consecrations that won't be made, that haven't been made, that, I mean, all those lives that remain apparently inactive, are going to be supplied by the acts of the creatures who live in the Divine Will. Oh, wow. They are the substitutes for the consecrations. That's right, and of, and of consuming, I mean, all the hosts that Jesus placed with divine life already consecrated for you, which you didn't receive because of your sin, your superficiality, because you didn't go to Mass, because you forgot, because you fell, because you got sick, because of everything that happens to you, eh? you are taking them in the Divine Will. Remember that the Divine Will contains everything. So, all those lives that we should have received are there. Yes, they are isolated while you remain in human will. But the moment you enter into the Divine Will, you take them from Jesus, them, I mean, Jesus did your acts. So, you take your acts from Jesus, you take your lives that you should have had sacramentally, the communions, which we already heard, that he communicates all the hosts that should have received this consecration. And then you make them your own, you make up for what you didn't do. Ah, but I want to ask, what happens to the hosts that were indeed consecrated, but weren't consumed by those who should have consumed them? Did I explain what I mean? I mean, I didn't go to Mass and didn't do it, but I can, in an act, in a round, I can assume the hosts that, eh, I mean, I can assume the hosts that I didn't consume, I can, I can, that I took communion poorly, that I can restore everything, right? Mm. So I can do it, but but already eh very well. I took those hosts, even if I didn't take them physically, but what happens to the physical hosts that I didn't consume and that Jesus foresaw I should have consumed and didn't consume ? That is why they are lives, lives of Jesus. Yes, lives of Jesus that he already consumed , that he has in deposit in him. Yes. and that those lives he is now going to place in your acts. I mean, there is no problem. And the sacramental hosts, as you say, those that are consecrated, must be consumed, whether consumed by a person or consumed as they do with hosts that have fallen to the ground, in water. until the species dissolves, but the real life of Jesus in those hosts remains, it stays. if those are the ones you take. And that is why Jesus in book 11, reading 111, says that if we want to truly please Him, we should offer our communion as His humanity offered it. And He says: "Before giving myself in communion to others, I communicated myself, and I wanted to do this to give the Father the complete glory of all communions and to enclose in me all the reparations for all the sacrileges and all the offenses that I would receive in the sacrament." My humanity enclosed the divine will in—pardon—by enclosing the divine will, it enclosed all the reparations of all times, and by receiving myself, I received myself worthily. And just as all the works of the creatures were divinized by my humanity, so too did I want to seal with my communion the communions of all creatures. What did He say? Well, Luisa tells us later. She says that she was receiving Jesus as He had told her, united to His humanity, to His will, and to His divinity. And that is the way. I am going to unite myself in the divine will to the humanity, to the will, and to the divinity of Jesus. Yes, that is 111. But from which from which notebook, doctor? The 11th. 111. That is correct. And finally, if it is said, as I mentioned a moment ago, that the creature who lives in the divine will, because of all this, no longer needs to receive communion. That is a tremendous error. It is false. That is false, moreover. Ah, of course, it is false. Totally false. I mean, and it is also false that one does not need to go to confession. Of course, because they say that the soul who lives in the divine will no longer sins , and therefore no longer needs to confess. All other sacraments have no issues; they must be received. Baptism as a baby, confirmation as a child, marriage or holy orders, and extreme unction. I mean, those are, I would say, almost almost forced. But these two, penance and communion, people claim they should no longer be received while living in the divine will. And so Jesus is going to tell us the following. Let me. Well, before that, there is a phrase of Jesus that I like very much, where He says that the communions you do not make in life, you will make in fire in purgatory, because Jesus in the Most Holy Sacrament burns with love and wants to come to our hearts to give vent to His flames. And by abstaining, Jesus burns more, He raves, and justly He will make us burn more in purgatory. Oh my, it's quite blunt, isn't it? It is blunt. Well, now Jesus says in reading 229 He says, He says, "Now, whoever lives in my Will, making It reign as in its own kingdom, since it possesses the source of the sacraments —let this be understood—the Divine Will contains it, It has everything. Therefore, the Divine Will is the beginning, middle, and end of everything. It is the beginning of the sacrament, the middle of the sacrament, and the end of the sacrament. So, all the sacraments are within the Divine Will. So, for that reason, that is why He says: making my Will reign as in its own kingdom, since it possesses the source of the sacraments, what wonder is it that whoever lives in my Divine Will will be the source of all the sacraments and will feel within themselves the nature of the sacraments with all the effects and goods they contain? And receiving them from the Church, they will feel it is food that they possess, but that they take it to give that complete glory to those sacraments of which they possess the source, to glorify that same Divine Will that instituted them, because only in It will perfect glory be given to all our works. To give perfect glory to God and to give complete glory to the sacraments, they must be received. So, there is no such thing as no longer needing to receive communion or go to confession. We must receive communion daily if possible, and confession from time to time, yes, but with this purpose. Another one of the needs is the following. Jesus says that He says, well, He is talking about everything He suffers in the sacrament. In book 16, reading 27 and He says," But do you know where I find my true correspondence in the soul that lives in my Will? As soon as I descend into her heart, I quickly consume the accidents of the Host, because I know that more noble accidents, dearer to Me , are ready to imprison Me, so as not to let Me leave that heart which will give Me not only life in it, but life for life. I will not be alone, but I will be with my most faithful company. We will be two hearts beating together. We will love united. Our wishes will be one, so I remain in her and in her I live a true and living life, just as I do in the Most Holy Sacrament. The only soul that can give Jesus the glory, the love, and the reparation for having remained in the Sacrament is the soul that lives in the Divine Will. And that is another of the needs for which we must receive Communion continuously. And furthermore, that adds to the spiritual life, it also adds to the soul that already lives in the Divine Will. It adds to it, adds to it, adds perfection, it adds because it never ends, no, it never finishes. What was said in one of the first readings we saw is that every Communion makes the divine life grow that is in a person. Of course. In other words, what Jesus did with the sacraments is to return to us the divine life in germ with the sacrament of Baptism and give us the elements to conquer the complete divine life with all the other sacraments and life in Him. That is what they exist for and to be able to make it grow, to make it grow until it reaches the greatest possible fullness during our life. That is correct. Because we cannot say that there is a measure. No, no, no, no, there is no measure. As far as we want and as far as we can. As far as we want. Do not add the "can" part because God can do everything. So, so you are limiting it, okay? As far as we want. I want, and where I want I can, because it is not about human works. Of course. It is about divine works where God is the one who provides. Yes. So, I just have to tell Him, yes, more, more, more. And He will give more . Wow. Wow. I don't know what you think about the Sacrament of the Eucharist, right? Man, it makes all the difference , all the difference in every Communion . It is, it is, well, it seems like you have done everything wrong your whole life, and also that you owe the Lord I don't know how many divine lives, and on top of everything that you have wasted time, and on top of everything that you have received Communion poorly , and on top of everything, no, no, it rectifies you completely; it rectifies you, it straightens everything out, your Eucharistic will, because you are, you are, you have it lost. You don't really know what you are doing. I don't know how to explain it. Although you know that you are consuming the body, blood, soul, and divinity of Jesus, you don't know everything Jesus did so that you could receive Him and that... You don't know everything that Communion can give you. Exactly. Exactly. Anyway, this is the sacrament of the Eucharist. Yeah. What a great sacrament. A great sacrament. That's right. It is the sacrament of sacraments. That is why the Church sees it as the sacrament of sacraments. Mm. Because it is. It is. Simply and plainly, it is. Just by the mere fact of saying that you receive the complete life of Jesus. That's it, but delving deeper and with this knowledge that is given to us through the Book of Heaven, well, we have here a whole... Hence the foolishness of those who can live in mortal sin and deprive themselves of this food, which is life and is everything. Hence the foolishness of those who prefer to live in mortal sin rather than receive the Lord, or those who change their religion and become Protestant, or... Become Hindu, or become Buddhist, or become whatever. It is a huge mistake. They are playing the fool. Yes, yes. It's just, imagine, it's like losing, I mean, more than just a treasure. People, I always tell them, those who leave our faith, I always say , "And don't you miss the Eucharist?"" Don't you miss it?""You don't feel anything for having lost it?" It's just that they don't know anything, nothing. And if you go to Mass and you stay seated and don't take communion, you don't know anything. Cesi, don't be surprised by that. Be surprised by the people who go to Mass, by the people who approach for Communion and, after finishing receiving it, they start doing anything other than focusing, abstracting themselves in the Jesus they just received. No, no, no, they don't have the slightest idea. And they start singing like little birds and do a thousand things. And then, I mean, I also have to say it, the priests who don't give you a minute to meditate, they don't give it to you. They immediately continue with the Mass , with the announcements, and goodbye. And people leave and start chatting and doing what they always do. Where did Jesus end up? Aside. Think about it. What did they receive? Nothing. So I tell you, those who separate themselves from the Church, how bad, what a gift... The worst, the worst are these, those who are in the church, who are receiving this sacrament and have no idea what they are doing. That is correct. Doctor, very interesting. It's a topic you can see a thousand times and you'll always find something new in it. That's right. It's as if the scripture had been opened for us, and you always read and see something different. It’s Pandora's box. Yes. No, no, no. How great is Jesus. How great is Jesus in the Blessed Sacrament. Thank you so much. Thank you , Doctor. Uh, you've been with us, but the program matters more because this program is, uh, unsurpassable. Please, give it a like and share it in your groups. How important it would be if we all took communion in a different way, just as Jesus is gradually calling us to this change. If we all did this, the world would be different. That's right. I'm sure it would be different. The world would change. The world would change. Well, thank you very much, Doctor, for having been with us today. Uh, it is a joy to be able to enjoy this program and be able to broadcast it to the people who watch and listen. Take your notes. What I do is take my notes. Sometimes I can't catch everything, but at least the readings que tienen que ver con el tema para que lo tengas más claro. Lo olvidamos, así que busquen esas lecturas; eso es lo que estoy haciendo. Tomo notas de cada programa con el Doctor; tomo mis notas sobre los temas. Escribo el tema y al menos enumero las lecturas que hicimos. ¿Por qué? Porque voy a ellas y puedo profundizar en ellas, ¿verdad? Eso ayuda mucho porque las explicaciones... pueden tomar este programa, buscarlo por fecha y usarlo como guía para las lecturas. Así es. Para que podamos aprovecharlo, ¿ verdad? Tenemos que aprovecharlo. Tenemos que aprovecharlo. Gracias , Doctor. Para aquellos que quieran obtener el Libro del Cielo, vayan a www.tercerfiat.com. Pueden descargarlo allí o comprarlo y que se lo envíen . Gracias, Doctor. Que Dios lo bendiga, que descanse bien. Igualmente.

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