¿QUÉ ES LA REPARACIÓN EN LA DIVINA VOLUNTAD?
Entonces, así, en forma muy general, hemos tratado de ver qué es la reparación, pero a nivel ahora de Divina Voluntad.
Que es volverse otro Cristo junto con Cristo.
No por ti misma, sino con Cristo.
Y ahora podemos llevar a cabo todo lo que Él hizo.
Y gracias a esto ya estamos hablando palabras mayores.
Porque ya frena todo, todo el mal.
Conductora:
Sí.
Si esto se hiciera...
Doctor:
Y dice Jesús que si hubiera un alma en cada lugar, en cada país, en cada población, que hiciera esto, el mal se acabaría.
O sea, entendamos que el mal, todo ese mal que existe en este mundo, no es producto más que de la ausencia del bien.
Y recordemos: el mal no existe por sí mismo.
Entonces es igual que las tinieblas.
En cuanto llega el sol, las tinieblas se quitan.
El mal, en cuanto llega el bien, se quita.
Pero ¿quién se decide?
EL VALOR DEL ACTO DIVINO
Cuando vivimos una vida que lo último que pudiéramos pensar es en reparar, lo último que hubiéramos pensado es en sufrir.
Por eso el mal sigue aumentando.
Y por eso todo lo que hagamos, todo lo que hagamos desde nuestra voluntad humana, tiene un valor, sí, pero tiene un valor a mí o para mí, pero no para Jesús, pero no se extiende a la población.
Entonces cuando nosotros reparamos en Divina Voluntad, digamos, estamos haciendo el ayuno.
Vamos a trascenderlo.
Estamos haciendo el ayuno.
Cuando yo me uno a ese ayuno que Jesús empezó a hacer desde después de la Última Cena hasta que lo mataron, es un ayuno súper largo y súper penoso.
Porque, bueno, tomar agua, lo golpearon todo el tiempo, se desangró.
Todo eso.
Si uno es ese ayuno, tiene un valor muy grande.
Si Dios lo toma, toma mi ayuno como participación de su sufrimiento.
Dice entonces: ya no es un ayuno igual.
Ya no es un solo ayuno.
Es una unión .
EL ROSARIO Y EL ACTO DIVINO
Por eso, ahora únete a la Divina Voluntad.
Es igual que las cadenas, por ejemplo, del Rosario.
Si podemos contar, no sé, equis número de...
Se realizaba hacer el día de mañana.
Va a ser un Rosario mundial.
Nos hemos unido mundialmente con un Rosario de Fátima, en que invitamos a amigos:
«Reza los rosarios de manera mundial por la paz del mundo».
Pero por eso, esa parte está bien.
No sé.
Es una buena acción.
Pero no tiene la fuerza de un acto divino.
Se puede contar los dos millones.
Perdón, dos millones.
Hay siete mil millones de habitantes.
Son siete mil millones de rosarios.
No sé.
En caso de que fuera así, es muy fuerte.
La Virgen lo va a recibir con muchísimo gusto, por supuesto.
Pero es más un acto divino que todo.
Es un acto, un solo acto en Divina Voluntad.
Y, por lo tanto, yo creo que en los tiempos que estamos viviendo hay que tirar a lo máximo.
Es como en una guerra.
Imaginémonos una guerra, ahorita una guerra mundial, la Tercera Guerra Mundial, en que Estados Unidos salga a pelear con mosquetes.
Así es.
O con arco y flecha y espada.
¿Es buena la acción?
Sí.
Es muy buena la acción.
Es muy loable.
Se recibe muy bien.
Si la Virgen responde, sí.
O sea, pero el valor, el valor de un acto divino sobrepasa total y absolutamente todo lo que se puede hacer desde la parte humana.
Y eso es lo que las personas no logran captar.
Que si todos nos quisiéramos poner acá, sería el rotundo triunfo.
Conductora:
Ya.
Tratarán de hasta...
Doctor:
El único problema es que esto compromete lo otro.
Conductora:
Y claro.
Doctor:
Lo otro es, digo:
«Me comprometo a rezar un Rosario».
Perfecto.
Pero comprometerse a vivir una vida...
Ahí es donde el don de la persona dice:
«Espérate, no es para tanto».
Soy bueno.
Sé bueno.
Y eso es lo que está pasando en este mundo.
Nos comprometemos, pero en fragmentos.
LA REPARACIÓN Y LA CUARESMA
Yo creo que vamos a ser más conscientes de esto.
Y reparar.
Hablar de la reparación para venir la Semana Santa, desde el tiempo de Cuaresma.
Este tiempo extraordinario en donde nos invita el Señor a meditar en su Pasión y a vivir su Pasión.
Nos invita a vivir su Pasión.
Entonces, qué mejor que el libro de las Horas de la Pasión para poder empezar a reparar y unir nuestra mortificación humana a la mortificación divina, para entender lo que Jesús sufrió.
Conductora:
Y empezar a quitar las cruces.
Doctor:
No tenemos al pobre crucificado, crucificado con todo.
Así es.
CONCLUSIÓN
Así que, pues amigos, o sea, si ojalá que esto pudiera trascender un poco y pudiera quedar en la mente de cada uno de nosotros esa idea de que:
Vale más un acto divino que todos los actos humanos que pueda haber.
Sean muy grandes y muy loables.
Y no estamos menospreciando.
Vuelvo a repetir, porque luego se toma como que dijimos que aquello no sirve.
No.
Sí sirve.
Pero la fuerza, la potencia que tiene un acto divino es totalmente inimaginable.
Conductora:
Vamos con Jesús para que entonces, en diferentes...
Doctor:
Una gran diferencia.
Conductora:
De acuerdo.
Ha sido una gran diferencia.
Ahora, la diferencia en nuestra vida y en la de los demás.
Además, hoy hay mucho que hablar del tema y no se dan cuenta.
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miércoles, 23 de septiembre de 2026
¿QUÉ ES LA REPARACIÓN EN LA DIVINA VOLUNTAD?
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